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El Camino de SantiagoViajes, Montaña, Senderismo, Música, Actualidad, Deportes October, 2009 De Samos a Portomarín 39,50 Km.
1 de abril de 2007
A las siete me desperté; había dormido perfectamente en una gran estancia de cien metros de larga, por quince de ancho aproximadamente y sólo éramos cinco peregrinos. Era consciente de que la etapa de ese día era de 39,50 km., si bien para ser más precisos son casi 41 km, pues la entrada al pueblo de Portomarín al Albergue dista más de 1 km.
Cuando me desperté vi que los otros tres peregrinos aún dormían; al fondo el peregrino extranjero seguía en la cama. Fui hacia el lavabo y después terminé arreglar la mochila; como vi que no se despertaban salí al exterior. Ellos sólo harían hasta Ferreiros (unos 23 km. aproximadamente), por lo podían permitirse levantarse más tarde.
Salí afuera, cerré el gran portón del Albergue y giré a la derecha, di la vuelta al Monasterio por mi derecha, atravesando el Puente sobre el río, que discurre por Samos, y de aquí fui al Bar España, donde desayune. Fuera sólo vi pasar a dos peregrinas, que ignoro donde habían descansado y de donde procedían.
Unos veinte minutos más tarde reinicié el Camino.Este tramo del Camino hacia Samos no suele estar descrito en las guías, ya que el Camino oficial pasa por San Xil, sin embargo cada vez se describe en más sitios, pues son muchos los peregrinos que no pernoctan en Triacastela y van por Samos, generalmente los alemanes, americanos, franceses e italianos; y también muchos españoles prefieren seguir el Camino por Samos; es más largo, pero vale la pena atravesar la vegetación y los bosques frondosos, ladeados por verdes prados, castaños, pinos y robles.
El camino, al principio, discurre por la carretera de Samos a Sarria por la izquierda de esa ruta. Al salir de Samos llegas a un merendero, donde hay una fuente, bancos y un monumento al Peregrino; a tu izquierda el río. Continúas así durante unos tres kilómetros. Más tarde atraviesas la carretera y te diriges a su derecha iniciando el ascenso a una pequeña carretera que conduce hacia un Bosque. A partir de aquí el Camino discurre entre bosques, sendas entre prados, robles, castaños y pinos. Primero va hacia la población de TEIVILDE, unos kilómetros más tarde pasas por AIAN; después por FROILAS y, por último, por FONTAO. Este camino es bastante largo, unos 15 kilómetros, tres más que yendo por la carretera. Es difícil describirlo porque, apenas, hay solución de continuidad entre la vegetación de los prados y el Bosque, y entre éste y las poblaciones; entras y sales por correideras, efectúas grandes ascensos, especialmente al principio y por la población de FROILAS; pasas por un puente bastante grande, que fue reconstruido después de unas inundaciones acaecidas hacia el año 2002 ó 2003, etc. Pasas por caseríos, en los que generalmente hay algún perro que viene hacia tía cuando te acercas, aunque nunca suele pasar nada.
Cuando ya había andado unos 15 km. llego a Fontao, el último pueblo de este tramo. A partir de aquí se vuelven a unir los dos Caminos y ya volví a ver peregrinos, que procedían de Triacastela y lógicamente venían por el Camino de San Xil.
El camino continúa por un tramo de tierra hacia la carretera de Sarria. Llegas a esa ruta poco después; el camino sigue, entonces, por la derecha de la carretera; se sube algún montículo, se divisa Sarria y, más tarde, accedes a la localidad de Vigo de Sarria, población ya incorporada a esa ciudad. Entro en Sarria siguiendo esa ruta y después, al llegar a una Plaza inmensa, paso delante del famoso Km. 112. Ese Kilómetro tiene importancia porque los que hacen a pie, si quieren conseguir la Compostela como mínimo deben partir de esta ciudad. Paso delante del Hotel NH Alfonso II; después se atraviesa un puente y todo un parque que se ha restaurado en honor a los caminantes. Desde aquí divisas el río y los patos que en él se bañan. Más tarde, ya en el Centro de la ciudad, me dirijo a un Bar, donde desayuno un bocadillo de jamón, tomo un Aquarius y un café.
Media hora más tarde reinicio el Camino. Algunos peregrinos, procedentes de la otra ruta, se quedan en Sarria, pero yo continúo, me queda un gran tramo y pasan de las 12,30 horas. El camino continúa en ascensión por la Calle Mayor, la más típica de Sarria, sin embargo estaban en obras de cableado y cañerías de agua, por lo que tuve que desviar a la derecha; subí hacia la Iglesia de Santa Martina y al hallarme en la plaza de ese templo observé que había esquivado parte de la ascensión, pues ese tramo es un atajo que evita la gran pendiente de la Calle Mayor por la que discurre el Camino. Un poco más arriba está la Iglesia de San Salvador, de una sola nave rectangular y ábside semicircular. Sin embargo, el Camino continúa en ascensión hasta 600 metros después, donde se gira a la derecha y desde un cruceiro (ver la foto) se observa parte de la ciudad de Sarria, cuya importancia económica e industrial en la provincia de Lugo y Galicia es notoria.
Después de unos 500 metros llegas a otra Plaza, donde se halla el Convento de la Magdalena, regido por la Orden de Los Mercedarios, si bien antes de llegar a la Iglesia, el Camino gira a la izquierda iniciándose una pendiente con un enorme desnivel, la cual debes andar con sumo cuidado para no dañar las rodillas. Trescientos metros después llegas a una carretera, giras a la derecha y el camino continúa durante unos 100 metros por allí; después se gira a la izquierda y se atraviesa un pequeño Puente sobre el Río Celeiro. Al finalizar este puentes se observa una pequeña Cruz dedicada a los Peregrinos Identes, fallecidos por el Camino, sin embargo lleva rota desde hace muchos años, sin que todavía me conste que la hayan reparado.
El camino continúa cerca de la vía del tren; discurre paralelo al río; luego se cruza la vía del tren y atraviesas hacia una zona de un prado, donde hay un mojón que recuerda el lugar llamado SANCTIS MICHAELIS. Se continúa hacia la izquierda en dirección hacia un arroyo, que se atraviesa pasando por un pequeño puentecito de madera y con unos troncos de árboles al lado como alternativa para salvar el arroyo. Pasas por una Carballeira y luego se inicia un fuerte ascenso, rodeado de árboles. Recuerdo, en una ocasión, en la que subía por aquí con mi hermano Javier y cinco peregrinos más; habíamos comido en la Feria de Sarria un buen pulpo, acompañado con vino tinto; y la verdad es que iniciar esa ascensión, después de esa comida nos hizo sudar lo que no imaginábamos; la única que no había bebido vino era la que lo subió tranquilamente. Está claro que la comida y la bebida no son compañeras del ejercicio físico.
Después el Camino continúa hacia la localidad de VILEI y la de BARABADELO, que dista unos cuatro kilómetros de Sarria. En BARBADELO hay un Albergue y también frente al mismo hay un templo, cuya puerta de arco de medio punto tiene unos dibujos o frisos muy variados y que llaman la atención. El camino continúa entre prados, robles y caseríos. Precisamente, aproximadamente un Kilómetro más tarde, en RENTE hay una casa rural, en la que pare para beber una coca cola, pues tenía bastante sed como consecuencia del tamaño del bocadillo que había comido en Sarria. Generalmente en este lugar descansan los peregrinos un rato, pero ese día no´había ninguno, por lo que pensé que poca gente estaba en el Camino. Ignoraba que en Sarria habían iniciado el Camino más de cien personas, pero eso era algo que todavía desconocía. Serían alrededor de las 14 horas.
Después de Rente, viene el poblado de Mercado da Serra. Unos metros más adelante se cruza la carretera C 535, de Sarria a Portomarín prosigue a través de una pista asfaltada por los pueblos de Mouzos, Xisto, Domz, Leimán, Peruscallo, Cortiñas, Lavandeira y Brea. El camino es parecido, pues a tu lado tienes bosques de castaños y robles, así como las típicas casas con tejados de pizarra, que tanto abundan por esta zona. Después ya viene un paisaje más agreste y duro hasta llegar a MONTE MORGADE y, más tarde, al pueblo de MORGADE. Aquí hay una pequeña casa con un restaurante, donde pare a comer, pese a que debían ser entre las cuatro o cinco de la tarde, pero en el camino no distingues la hora, sino el momento. Entré con la mochila, la dejé en el suelo; me dijeron que sí podía hacerme comida. Comí bien y con bastante vino para compensar la fatiga. Había allí dos peregrinos de Barcelona, que habían iniciado el Camino en Sarria ese mismo día; nos presentamos; me dijeron que sí que había comenzado más gente, pero no había visto mucha. Los dos peregrinos se fueron un poco antes; yo salí más tarde, pero me los encontré por el Camino; uno de ellos volvió a alcanzarme y fuimos caminando un rato juntos. Después de Morgade se pasa el Arroyo Ferreiras y se emprende un suave ascenso hasta la aldea de FERREIROS, lugar en el que hay un Albergue de unas treinta o cuarenta plazas, donde suelen parar muchos peregrinos, aunque no era nuestro caso porque proseguíamos hasta Portomarín. No obstante, aquí se quedó un momento un peregrino de Barcelona para esperar a su compañero; yo preooseguí adelante. Por una corredoira prosigue el ascenso hasta una pista de asfalto, que se cruza, para descender a MIRALLOS, y continuar hasta PENA, COUTO y ROZA. Después, como indica MILÁN BRAVO LOZANO, “hay que alcanzar la altura de Pena de Cervo, desde la que se inicia el descenso hacia MOIMENTOS, MERCADOIRO y la vega del rió Bocelo, donde se asienta MOUTRAS. Se sigue luego, durante algo más de un kilómetro hasta Parrocha, donde se sale por otra pista asfaltada, que a los 600 metros se sustituye por un camino que entra en VILACHÁ, desde donde se avista el moderno poblado de PORTOMARÍN”. Esta localidad está emplazada en un alto desde el que se divisa río Miño.
El antiguo pueblo de Portomarín está cubierto por el río Miño y, en algunas épocas del año, aun pueden verse restos del poblado antiguo cuando hay poca agua. No obstante, cuando se construyó el pueblo se trasladaron a él una Iglesia , que tiene características templarias y se edificó de nuevo piedra sobre piedra en el centro de la Plaza del Pueblo; otra Iglesia, situada en un extremo del pueblo y otro edificio, tal como lo explicó una vez un empleado de una sucursal bancaria de ese pueblo. Después de un descenso de unos 500 metros, largo y prolongado, llegué al Puente sobre el Río Miño, que tiene un kilómetro de longitud. Al terminar subí una escalera de unos 80 escalones aproximadamente, por la que se asciende más rápidamente al pueblo. Una vez allí todo es cuesta arriba, pues aunque queda un kilómetro hasta llegar a la Plaza del Pueblo, donde está la Iglesia , que algunos califican de templaria. Cien metros después llegué al Albergue. Ahora está totalmente cambiado, derribaron el anterior, que era grande, pero construyeron otro en su lugar. La diferencia es que antes el albergue se dividía en habitaciones, pero ahora es un salón inmenso. La verdad es que la distribución anterior me gustaba más, pero ese había sido el modelo elegido por los arquitectos y técnicos del gobierno bipartito. No obstante, la zona abajo (cocina, lugar de descanso y lavabos) quedó muy bien e incluso había más espacio.
La Hospitalera me dijo que mirara al final, donde quizás quedaban una cama o dos, pues al llegar allí me di cuenta que había más de cien personas que ya se encontraban en el Albergue; habían venido sólo desde Sarria, pero lógicamente habían llegado antes.Por otro lado, yo parecía algo raro para ellos, pues como el día anterior había encontrado nieve llevaba las polainas puestas. De todos modos, encontré una cama y, por la noche, cené con los otros dos peregrinos en un Restaurante de la plaza. Ellos habían preferido quedarse en una Fonda.
December, 2008 Hospital da Condesa - Triacastela - Samos (26 Km.)
Con el sentimiento, recuerdo y dolor que me ha producido la pérdida de mi Madre y, en su día, la de mi Padre, reanudo este Blog, ya que me consta que a ellos les gustaría que hiciera lo que me gustaba. Dedico este capítulo a ellos dos. Además, los cuatro primeros apartados los redacté un día en Galicia cuando estaba con mi Madre.
HOSPITAL DA CONDESA – SAMOS 31 de marzo de 2007
La noche del Albergue fue larga, pues, aunque había calefacción, el frío penetró en el interior. Ni siquiera el buen saco de dormir, que llevaba, me protegió del frío; debimos llegar a cinco grados bajo cero, y posiblemente me quedo corto. Al despertarme me di cuenta que el móvil volvía a hacer cosas raras; intenté cargarlo, pero era imposible, ya lo intentaría otra vez en Samos; esos aparatos no son muy amigos de las bajas temperaturas. Salí del Albergue alrededor de las 9,30 horas; hacía demasiado frío en el exterior para salir antes; me fijé que había nevado toda la noche, aunque ahora no nevaba. De todos modos protegí la mochila con la funda, pero no me puse la capelina. Fuera del Albergue estaba lleno de nieve, salvo un caminito que estaba helado, caminé por allí; craso error, caí precipitadamente de espaldas, noté un fuerte golpe, seguido de dos maldiciones mías. Solté la mochila y me levanté; por suerte no me había roto nada, ya que la mochila me protegió del golpe. Volvía a colocarla, cogí el Bordón y reanudé el Camino. La ruta continúa atravesando el pueblo de Hospital da Condesa. Después de un rato de camino llego a la Subida del Monte do Poio. Es un ascenso corto, pero el desnivel es muy marcado, a cada paso que se da, te elevas mucho, de ahí que sea difícil y excesivamente duro. Además, hoy debía ir con cuidado por los restos de nieve y la posibilidad de encontrar capas de hielo. Por fin, llegue arriba y, justo enfrente, al encontrarte en la cima vi el Restaurante. Me dirigí hacia él y entré dentro; allí desayune un buen bocadillo de salchichón; un aquarius y un café con leche. Estuve allí de 30 a 40 minutos. Después de reconfortarme un rato, salí fuera. El camino gira hacia la derecha, primer paralelo a la carretera por unas sendas aptas para andar bien. Poco tiempo, después encontré a Miguel, un peregrino de Sevilla, que había comenzado ese día el Camino.
El Camino sale del Monte Poio por la derecha de la carretera, ascendiendo un poco arriba, pero paralelo a ella durante un buen rato, aunque efectuando un trazado serpenteante. Cuando hacía poco rato que andábamos juntos comenzó a nevar copiosamente. Nos ayudamos para colocarnos las capelinas, pero, pese a lo copioso, la nieve era liviana, aprovechamos para hacer unas fotos. El Camino continúa en descenso hasta Triacastela durante todo el tramo. Por esta razón la ruta de hoy presenta serios problemas a los andantes, ya que las rodillas sufren bastante al soportar el peso del cuerpo y la carga de la mochila. Algunos peregrinos intentan salvar las pendientes bajando algunos tramos marcha atrás, pero yo no lo recomiendo, especialmente en época de nieve o lluvias. No obstante, sí que, en ocasiones, bajó las pendientes oscilando en zigzag como los que practican esquí, pues de ese modo amortiguas el peso sobre las rodillas y caminas con más tranquilidad.
El Camino continúa hasta las inmediaciones de la localidad de Fontfría, donde lo atraviesa por su interior. Esta población debe su nombre a una buena fuente, Fons Frigida, de donde deriva el nombre de Fontfría. Aquí, el camino abandona la carretera por su derecha y, posteriormente, vuelve a discurrir paralelo a ella hasta la localidad de Biduedo (Km. 136,5 del Camino), donde volvemos a cruzar la carretera. El camino llega a Biduedo pasando al sur de la primera casa, que se halla a la izquierda de la carretera; pasa por delante de la Capilla de San Pedro y sigue por medio del pueblo. Un Kilómetro más adelante llegamos a MONTE CALDEIRON, donde el desnivel del descenso es más remarcado.
Más tarde llegamos a Filloval (km. 133,5), donde cruzamos de nuevo la carretera por la izquierda y continuamos el descenso paulatino y constante durante tres kilómetros. Después cruzamos, por última vez la carretera, cuando llegamos a AS PASANTES. Aquí el camino prosigue por una corredoira, en constante descenso y rodeado de castaños, hasta Ramil (km. 130,5), que está situado junto a Triacastela, sin solución de continuidad. De este tramo del camino dice Elías Valiña que “tu camino en descenso hacia Triacastela, es profundo, sombrío, milenario, fijado por las huellas de los peregrinos”.
Unos metros más adelante llegamos a Triacastela. Ahora el Camino es recto. Nada más entrar en Triacastela (Km. 130) a la izquierda está situado el Albergue de Peregrinos. Se trata de un inmenso prado, en el fondo del cual hay construidas tres casitas. Las dos primeras son modernas, pero están construidas con estilo antiguo de esa zona de Galicia, con su tejado de pizarra. Estas dos casas constituyen lo que es el Albergue de Peregrinos propiamente dicho. La tercera casa es más antigua y tiene un carácter privado, por lo que desconozco su contenido, ya que, al parecer, aparte de útiles y un almacén, creo que hay una pequeña vivienda en su interior. El Prado citado es inmenso y en él pastan, a veces, los caballos de los peregrinos que hacen el Camino sentados en esos animales. Sin embargo, en los Años Santos también suelen colocarse tiendas de campaña gigantes para absorber la ingente masa de peregrinos que llegan en esos años. El próximo Año Santo es el 2010. Los dos entramos en un Bar situado al otro lado de la Calle Mayor del pueblo, que divide la localidad en dos partes. Miguel se quedaría en Triacastela para proseguir al día siguiente por la ruta de SAN XIL. Yo continuaría el camino por la ruta de Samos; tomamos algo en el Bar, donde también sellamos la credencial. Más tarde me despedí de Miguel y continúe recto por la calle principal. Al llegar al centro de la población encontré abierta la Iglesia de Triacastela, que nunca había visitado. Era la primera vez, de mis trece caminos, que la vi abierta. Posiblemente porque era Semana Santa. Entré dentro y después proseguí el Camino.
Al final del pueblo, el camino se divide en dos tramos. Por la derecha continúa el Camino por San Xil, en dirección a Calvor y Sarria. Es una zona llena de bosques y muy bonita, especialmente por sus corredoiras, pinos y otros árboles. No obstante, el camino que discurre por la izquierda, que se dirige a Samos también es agradable. Como el anterior es denso en corredoiras y, desde Renche, prácticamente continúa todo el rato entre árboles y bosques. Aquí se pueden ver algunas fotos que lo explican mejor. También hay fotos de este tramo en mi web del Camino. Escogí la segunda de las opciones, giré hacia la izquierda. Samos dista a 12 km. de Triacastela por el Camino, si bien por carretera son sólo 9 km. Sn embargo, la primera parte del Camino, unos 3 km., éste discurre por la carretera, aunque hay algún tramo apto para andar. Por lo tanto, caminé por la izquierda de la carretera hasta el pueblo de Renche. Aquí entras, pasando al lado del Río OURIBIO; entré en el pueblo, constituido por unas pocas casas y pasando por el interior de la era de ellas. Es un lugar muy bonito y donde se respira la naturaleza, pues desde aquí hasta Samos todo el tiempo vas entre árboles, subes y bajas pasando alrededor de sus raíces, y debes vigilar, pues como los cruces de los caminos son muy similares puedes perfectamente perderte si no ves las flechas amarillas.
Tres kilómetros después llegas a la localidad de VIGO DO REAL, pasas por el lado de la Iglesia y cementerio; subes una cuesta empinada hasta la carretera; después giras la la izquierda e inicias un prolongado descenso hasta un puente nuevo, que ha sustituido otro anterior, arrasado por las inundaciones de finales de los años noventa o principios del 2000. Atraviesas el puente e inicias una fuerte subida, pasas unas casas y entras de nuevo en el Bosque. Así continuo, entre subidas y bajadas, entre bosques, coincidiendo ahora con el río, ahora con un poco de lluvia, que pronto desaparece para salir el sol con más ímpetu; o bien contemplando los pájaros y las vacas que están en el campo, donde cuando en cuando alguna observa a los peregrinos, mientras que los perros ya cansados de ver a personas con mochila se echan una buena siesta. Al pasar por una de estas aldeas me encontré a un hombre que me dijo “te quedan tres kilómetros a Samos, pero andando yo voy más rápido”. Le di las gracias, pero pensé “tu no llevas mochila”. No obstante, era un hombre de buen corazón y creo que me lo he encontrado otras veces y siempre dice lo mismo. La verdad es que era alto, delgado y parecía de buen caminar.
Tres kilómetros más tarde llegué a Samos, donde encontré a otros tres peregrinos. Dos de Toledo y uno de Madrid. Había también un extranjero dormido, que no le vimos la cara en toda la tarde y noche, ni al día siguiente. Por la noche fuimos los cuatro a comer churrasco. Yo había conseguido arreglar el problema del móvil; había descendido varios metros y, aunque en Samos la noche es fría, no había los problemas de helada de la noche anterior. Imágenes del Camino a Samos
Monasterio de Samos. Interiores y Exteriores.
Por último, indicar que por la tarde vimos el interior del Monasterio de Samos, participamos en las Vísperas con la mayoría de los Monjes y comentamos nuestras andanzas. Los peregrinos de Toledo comenzaron el Camino en Hospital da Condesa, el otro había comenzado en Triacastela. Los peregrinos del día anterior posiblemente se quedaron todos en Triacastela.
October, 2008 In Memoriam RAMONA MORANCHO SESÉ, Mi Madre1 de octubre de 2008 El día 1 de octubre de 2008, festividad de Santa Teresita del Niño Jesús - Teresa de Lisieux -,que tiene un Santuario en Lleida, mi madre se fue al Cielo. Fue algo completamente inesperado. Había tenido una pequeña embolia el 20 de julio de este año, pero se recuperó bien ese mes y la evolución fue buena en el mes de Agosto. A final de Agosto por el calor es cierto que se aflojó su estado de salud, pero seguía manteniéndose. Quizás al percatarse de que ya no podría estar como antes, ni trabajar como había hecho en toda su vida, decidió no luchar. Mi madre siempre ha trabajado y ha sido muy activa. Desde joven luchó y trabajó mucho cuando murió su madre y tuvo que ayudar a sus hermanos. Esta fue una de sus características el trabajo y esfuerzos diarios. Pero, además, siempre estuvo detrás de su marido (mi padre) y sus hijos. Siempre apoyó a mi padre en todo y ambos supieron compenetrarse muy bien; y siempre ha procurado que sus hijos (mis hermanos y yo) tuvieran lo que necesitaban. Ella siempre estuvo detrás de las decisiones fundamentales de nuestra vida, procuro que todos estudiáramos una carrera e incluso nos ayudó en ciertas decisiones. Su amor por mi padre era tan profundo que posiblemente fue una de las causas de que enfermara, ya que hasta julio del presente año pocas veces había estado enferma y prácticamente hasta ahora no ´había tomado medicamentos de forma periódica. Era la mas fuerte de casa y también de sus hermanos. Había tenido algún problema en los huesos, pero apenas enfermedades. Quizás por ello cuando se vio indefensa decidió no seguir luchando; amaba mucho a sus hijos.
Nosotros intentamos cuidarla bien en casa y estos dos meses, incluso en las vacaciones a Galicia, estuvieron muy bien. En agosto había mejorado mucho y la verdad es que tenía muchas esperanzas de su recuperación. Después a final de septiembre vino el bajón, pero nunca esperamos este desenlace. Se fue en silencio y cuando mi hermana Meritxell la tenia en sus brazos. Pero es que toda su vida actuó en silencio; era muy lista, pero nunca quiso destacar más que mi padre; trabajaba mucho, pero nunca se vanagloriaba de ello; estaba siempre por el hijo que más lo necesitaba; nos conocía a todos y adivinaba cuando teníamos un problema. Cuando viajábamos siempre encendía una luz al Corazón de Jesús, a la Virgen, a Santiago o a San Antonio. Tenía una predilección especial por San Antonio, al que siempre rezaba cuando perdía algo y, generalmente, lo encontraba. También se preocupó mucho de su nieto Rubén (mi sobrino), al que tanto él como mi Padre siempre cuidaron y mimaron. Era una mujer muy buena, una madre excepcional, una persona entrañable y un espíritu infatigable, que. junto a su bondad de alma, la convertían en una maravillosa madre. En el mes de Agosto, durante las vacaciones, me puse escribir cuando estaba a su lado el próximo capítulo de este Blog, que trataba de la etapa de Hospital da Condesa a Samos. La redacción de este capítulo aún no la terminé, pero quien se podía imaginar que antes iba a dedicar esta dedicatoria a ella. A veces hay cosas que carecen de lógica en esta vida, pues sólo hacía un año y ocho meses que se había ido mi padre, que era más mayor que ella. Pero ella siempre lo quiso mucho y posiblemente no podía vivir sin él, aunque tuviera a sus hijos, pues nos consta que cuando mi madre era joven su familia quería que se casara con un hombre bastante rico, pero ella contestó "o me caso con el chico de Lleida o me pongo monja". Esta obstinación convenció a mi abuelo porque la verdad es que mi madre tenía carácter y siempre sabía lo que se hacía. Ahora aquel gallego y la aragonesa, afincados en Lleida, ya estarán juntos en el Cielo con su hija Marisol, que falleció a los siete meses de edad. Muchas gracias mamá por tus cuidados.
Tus hijos, Montserrat, Javier, Meritxell y Agustín. June, 2008 Fotografías Subida a O Cebreiro
Como ya anticipé en el Capítulo anterior, hoy publico algunas fotografías del ascenso al Monte de O Cebreiro. He ascendido el Cebreiro en treces ocasiones, por lo que tengo innumerables fotografías del mismo y bastante variadas porque lo he subido con varios tipos de climatología, con Sol de 30 a 35 grados, con nubes - precisamente la forma de ascenderlo mejor-, con lluvia y con viento. No obstante, aquí publicaré las relativas al Camino del año 2000, que lo realicé con dos andaluces. Prefiero publicar conjuntamente las de un mismo año para mantener una secuencia lógica, si bien posiblemente, más adelante, publicaré fotos de otros años.
Fotografías
May, 2008 Villafranca del Bierzo - O´Cebreiro - Hospital da Condesa (36 km.)
30 de marzo de 2007
El día 30 de marzo, alrededor de las 12,30 horas, tomé el tres Expreso Galicia, que, fiel a su costumbre llegó más tarde de su horario, aunque en esta ocasión sólo fue de cuarenta minutos. Llegué a Ponferrada alrededor de las 6 de la madrugada; casi me alegre del retraso porque así no tenía que esperar tanto tiempo al autobús. Me dirigí a la estación de autobuses, que se encuentra en otra zona de la ciudad; una vez en ella cogí el billete para el primer autobús a Ponferrada, que no salía hasta las 9,30 horas, por lo que esperé un rato en la estación, comí uno de los bocadillos que portaba; tomé algo en el Bar de la estación y un café para despejarme; me pasee por el recinto, etc.
A las 9,30 horas el autobús salió de Ponferrada, pero como paraba por todos los pueblos, no llegó a Villafranca del Bierzo hasta las 10,30 horas. Cuando iba en el autobús me di cuenta que lloviznaba; al llegar a Villafranca del Bierzo no llovía. Salí del autobús y me dirigía al Albergue de Jato, pero cuando llegue a la altura del Castillo de Ponferrada, mire la Iglesia de Santiago, cuya parte frontal da a la calle inclinada que comunica ambos monumentos y decidí seguir a la Plaza España para no perder más tiempo. Si hubiera ido al Albergue de Jato me habría enterado de algo que no me enteré hasta un rato después de llegar a O Cebreiro. Una vez en la Plaza España, entré en un bar, tomé un café y selle la Credencial del Peregrino. Pero, antes de iniciar la caminata, puse la funda en la mochila, pues no me fiaba del tiempo y, en cualquier momento, podía llover con más intensidad.
Salí fuera del Bar, fui hacia el centro de la Plaza y continué en dirección Oeste, donde hay dos calles. Cogí la de izquierda, que, después de un 800 metros sale en las inmediaciones de la Iglesia de San Nicolás, como también la calle de la derecha, pero a un nivel más bajo. Después gire hacia la izquierda, y tras dos giros más, llegué a una de las últimas calles de esta localidad, giré a la izquierda y allí atravesé el Puente que conduce al Camino de Santiago, tras pasar cerca de un monumento al Peregrino. Es el puente sobre el río Burbia.
Una vez atravesado el Puente giro a la derecha y después me encuentro ante dos alternativas: a) continuar por el trazado de la primitiva N-VI, que me conducirá a la N-VI después de unos dos Kilómetros, o b) Subir por una senda conocida como la Calzada Romana que asciende hacia las Montañas y lleva a los peregrinos hacia un Bosque de Castaños inmenso. En tal caso, durante la ascensión contemplas el otro camino y las localidades de Pereje y Trabadelo. Es un camino más largo, pero muy interesante, aunque bastante difícil. Lo he recorrido en tres ocasiones y la verdad es que sólo es recomendable para las personas que estén muy preparadas. Yo escogí la primera de las opciones, pues debían ser entre las 10,45 y las 11 horas de la mañana y no era el momento apropiado para caminar por allí, ya que en tal caso ni a las 18 horas estaría en O Cebreiro. Por otro lado, desde la construcción de la Autovía, por la N-VI circulan pocos vehículos y asimismo han arreglado un camino paralelo a la carretera, deslindado con barreras protectoras. Continúe, pues, por la primera de las rutas: Pasas al principio por parte del pueblo de Villafranca; aquí hay pocas casas y, después, la carretera asciende y circula por una vertiente de montañas desde donde divisas parte del Valle de Villafranca del Bierzo. Así durante 2,5 Km., después llegué a la actual N-VI, cruce hacia la izquierda y me incorporé al Camino paralelo a la carretera. El camino ahora discurre paralelo a la N-VI, carretera con apenas vehículos desde que se construyó la gran autopista que asciende por encima y que permite salvar el Puerto de Piedrafita. Por esta razón, ya no presenta el peligro que tenía hace pocos años, si bien de cuando en cuando transitan algunos vehículos de transporte o de reparto de mercancías. De forma paralela a esta carretera se ha habilitado un camino. Lo primer que observas es que a tu izquierda se halla en curso del río Valcarce, que proviene de las montañas de O Cebreiro y que se sigue durante toda la etapa hasta alcanzar las alturas de esa montaña. El Río y el Valle reciben el nombre de Valcarce, que significa valle encarcelado, angosto, de "vallis careris". Quince minutos más tarde de andar por esta senda comenzó a llover intensamente, por lo que me coloque rápidamente la capelina, según un sistema que utilizo cuando estoy sólo y nadie puedo ayudarme. Una vez puesta, proseguí el camino. A la altura del km. 410 te encuentras con los pilares de la Autovía, que transcurre por arriba, moles inmensos que desde aquí a Vega de Valcarce se aprecian en tres o cuatro ocasiones al pasar por debajo de ellos. Dos metros más adelante, el Camino se desvía hacia la derecha y por la primitiva N-VI, que conduce al pueblo de PEREJE. Atravesé la carretera y comencé a subir por la antigua N- VI.
Esta parte del camino transcurre entre un bosque y la falda de la montaña hacia la N-VI. Mientras caminas puedes observar algún castaño y robles, mientras oyes el sonido de los cuervos que habitan en dicha zona. Este pueblo todavía presenta marcado aspecto medieval en muchas de sus casas. Es el pueblo que conserva más documentación de la Edad Media en esa comarca de Valcarce. Actualmente en este pueblo hay un Albergue privado. Creo que está bastante bien, por lo que he visto, aunque nunca he parado allí. Al llegar a la bifurcación de los dos caminos de acceso a PRADELA, se sigue por la izquierda. A 200 metros, de nuevo a la izquierda, parte un camino, poco notorio al principio. Se desciende por él hasta que se acaba en el punto que se llega al arroyo, bajo la línea eléctrica de alta tensión. Posteriormente se pasa por la parte superior de un pequeño prado; se continúa llaneando por el monte 200 metros y llega a un sendero que te conduce directamente al pueblo de TRABADELO. Antes de llegar al pueblo de TRABADELO pasas por el lugar, situado a la vera del Camino a la derecha, donde estuvo ubicada la capilla de San Lázaro. A la salida del Pueblo de TRABADELO hay un puente a la izquierda atravesé el mismo y me dirigí a un Restaurante que se encuentra situado a la derecha de la N-VI, pero que por detrás linda con el cauce un afluente y con el camino de la primitiva N-VI, conectadas por el puente referido. Entré en el Bar, comí un bocadillo de jamón serrano bastante grande, bebí un Aquarius y, después, un café. Media hora más tarde reanudé el Camino, volví a la antigua N-VI, el camino de Trabadelo, que conduce más adelante a la N-VI, a la altura del Km. 419,2, donde cruzas de a la izquierda. Allí la ruta asciende y te lleva a las inmediaciones del Área de Servicios de LA PORTELA, donde hay un restaurante y otros servicios. Como aquí coincide también el Camino que transcurre por la calzada romana, los peregrinos que andan por ella suelen parar aquí, ya que antes no tienen donde comer o beber. Unos metros más arriba el Camino se aparta definitivamente de la N-VI y se llega a AMBASMESTAS. Antes cruzas el río BALBOA, que vierte sus aguas en el Río Valcarce, de ahí el nombre de AMBASMESTAS (aguas mestas, aguas juntas).
Más tarde, 2 km. después, llego a VEGA DE VALCARCE. Este es el pueblo más importante de esta zona y desde allí se divisan los Castillos de Sarracín y Veiga, así como los altos puentes de la Autovía que se elevan a un altitud considerable, especialmente el más nuevo. Es prácticamente el lugar donde hallas servicios variados (bares, restaurantes, farmacias, posadas y albergues) de esta etapa, por lo que pare aquí ya para preparar la ruta hacia RUITELÁN, HERRERÍAS y el ascenso a O´Cebreiro.
Después de tomar una Coca Cola, que, como el Aquarius, son mis bebidas preferidas del Camino - el café es aparte -, retome el Camino ya con la idea de no volver a parar hasta el Pueblo de La Faba, situado en la ascensión al O Cebreiro a un importantes desnivel. Ahora el Camino sigue paralelo a la primitiva carretera N VI - la más antigua de las dos N VI - . Esta carretera únicamente la utilizan los vecinos del lugar, los transportistas de productos y servicios, así como los turistas. Al lado izquierdo tienes generalmente prados, en los que de cuando en cuando pastan vacas, algunas ovejas e incluso vi un asno, animal que hoy en día está extinguiéndose en toda España. Después de 1,5 km. casi totalmente recto llegue a RUITELÁN. Al final de este pueblo hay situada a la izquierda de la carretera una gran zona de descanso para peregrinos y turistas, en la que hay una Fuente. En verano y cuando hace buen tiempo generalmente hay peregrinos allí descansado, haciendo provisiones de agua o comiendo algo. De todos modos, en esta ocasión el tiempo no invitaba a parar, aparte que ya había descansado, y además el agua de la Fuente de Herrerías me apetece más, por lo que pase de largo. El Camino seguidamente continúa por una gran curva hacia la izquierda, seguida de otra curva a la derecha, si bien esta última es bastante abierta. Pasas cerca de casas situadas a ambos lados del Camino. Sobre las casas de RUITELÁN, a la derecha se halla la Capilla dedicada a SAN FROIÁN. Respecto de este lugar, ELÍAS VALIÑA, que fue Párroco de O CEBREIRO y se le considera como uno de los principales artífices de la resurrección del Camino, dice: "Una tradición popular sostiene que el Santo, desde Lugo, se retiró a hacer vida de ermitaño a estas aisladas tierras. Más tarde, FROILÁN tendrá que abandonar su eremo para ocupar la sede episcopal de León". Después de caminar durante 2 Km largos, el camino abandona definitivamente la primitiva N VI; se gira a la izquierda, bajando una pequeña pendiente, en cuya izquierda hay un prado y transcurre un río, mientras que a tu derecha hay dos o tres casas - una de ellas es una Hospedería u Hotel -; después se gira otra vez a la izquierda y pasas sobre un Puente romano para salvar el Río Valcarce. Ahora ya entro en el Pueblo de Herrerías. A la izquierda, sobre una colina, se deja la Parroquia del pueblo Seguidamente, continúo por un paraje sumamente hermoso y pintoresco; a mi derecha están las casas del Pueblo; y a mi izquierda hay frondosos prados y el Río, cuyo sonido de las aguas llega agradablemente a tus oídos, de tal modo que te das cuenta de su existencia sin necesidad de mirar. Unos seiscientos metros, aproximadamente, más adelante a la derecha se halla una fuente, situada en una pequeña área circular de descanso, con dos árboles de gran copa. Allí me paré un momento, me quité la mochila con la capelina colgada por si la necesitaba; cogí la cantimplora y la llene de agua. Bebí un poco de la fuente, mientras contemplaba el paisaje que veía: un inmenso prado y más abajo el cauce del río. Era consciente que a partir de aquí es cuando ya iniciaría la ascensión paulatina, pero continúa y sin cesar del Monte O Cebreiro. HERRERÍAS debe su nombre a las herrerías que en la antigüedad había en la zona, donde se trabajaba el hierro con enormes martillos. Me puse la mochila tras la espalda y reinicié el Camino. Ahora ya comienzo a ascender. Desde aquí a O Cebreiro no hay apenas un sitio llano, pues aunque no son muchos kilómetros el desnivel de ese Valle al Pico de O Cebreiro es enorme, especialmente desde aquí a LA FABA. Las últimas casas de este poblado recibe el nombre de Hospital Inglés. La ruta sigue por una carretera en ascenso, que se abandona a 1 km. más adelante, para tomar por la izquierda un camino que baja hasta el Río Valcarce. Se cruza el río por un pequeño puente de Piedra, que data del año 1981, y seguidamente el Camino gira hacia la izquierda y doce metros después hacia derecha con un durísimo ascenso, por un camino cuyo arranque está enfosado con grandes piedras. Justo, cuando había girado a la derecha, tres metros´después, debido a que la calzada estaba excesivamente mojada por la lluvia, resbalé y caía directamente al suelo. Sin embargo, lo evite apoyando el Bordón con la mano derecha, mientras con la mano izquierda evitaba caer de bruces sobre esos pedruscos. La verdad es que, por un momento, pensé que iba a caer de bruces; gracias a la rapidez de reflejos conseguí evitarlo. Varias Imágenes del inicio de ascenso al O Cebreiro. Vistas de ascenso a LA FABA el día 30 de marzo de 2007. La lluvia había cesado momentáneamente desde AMBASMESTAS o VEGA DE VALCARCE, por lo que, pese a que el suelo estaba totalmente mojado, podía ascender con mayor facilitad por un tramo cada vez más agreste, donde los desniveles se salvan de forma escalonada; cada paso que das, observas que el siguiente es más fuerte y así sucesivamente. Este fuerzo ascenso - posiblemente el de mayor desnivel del Monte - continúa hasta el Pueblo de LA FABA. Son 2 km. en continúa ascensión. Aquí ya prácticamente ha desaparecido de la vista el Río Valcarce y el Valle. La subida a la montaña transcurre entre árboles. Cuando llegas ya a un claro se observa la esquina de una casa. Entonces subes el trazado agreste durante diez metros y después giras a la izquierda. Aquí te encuentras ante otra subida muy fuerte que te conduce al pueblo de LA FABA. En este último tramo ya tienes casas situadas a tu derecha, incluido un nuevo Albergue, mientras que a tu izquierda tienes árboles, que deslindan el camino de los enormes prados situados también a la izquierda. Al mismo tiempo ya ves los picos de las montañas cercanas. Después de unos 550 metros llegas al Pueblo de LA FABA. Aquí hay una pequeña Fuente con un banco de piedra, me quité la mochila y la apoyé en él; cogí la cantimplora, bebí agua, comí una naranja y descansé un rato. Esta localidad es la última parroquia de la diócesis de Astorga y provincia de León. El Camino continúa ascendiendo por medio del pueblo. Cada vez el paisaje es más grandioso. Los árboles van desapareciendo. Allá lejos, donde se une la montaña con el cielo, se puede vislumbrar la silueta del legendario Cebreiro. Desde la LA FABA el Camino asciende durante 2 km. largos, entre inmensas laderas de brezo, hasta LAGUNA DE CASTILLA, que es el último pueblo de León.
Se muestran aquí unas Fotografías del paisaje que se divisa desde LA FABA a LAGUNA de CASTILLA, que ilustran mejor las vistas que observa el Peregrino en este tramo del Camino.
Vistas desde el ascenso de LA FABA a LAGUNA DE CASTILLA Más vistas del ascenso de LA FABA a LAGUNA DE CASTILLA Nuevas Imágenes del Camino de ascenso de LA FABA a LAGUNA DE CASTILLA Laguna de Castilla es un pequeño pueblo en el que, apenas, habitan dos o tres familias, si es que llegan en épocas de invierno. Por lo menos, así se deduce de las casas y granjas que se ven, pero aún así es un pueblo muy bien cuidado; tiene una Fuente situada en pleno Camino junto a un abrevadero para animales, ambos de construcción moderna y que están convenientemente separados. Al mismo tiempo hay allí una máquina de bebidas para los peregrinos que las necesiten. Además, creo que también cabe la posibilidad de que haya un pequeño Albergue o Refugio. Al llegar a Laguna de Castilla me apercibi que no había vuelto a ver a ninguno de los tres peregrinos con los que había coincidido en Vega Valcarce o en Herrerías. En aquel momento ignoraba la razón. Al llegar a O Cebreiro me enteré porqué los demás peregrinos no subían más arriba de LA FABA. Posiblemente, les habían avisado en el Albergue de Jato de Villafranca del Bierzo. Desde Laguna de Castilla sigue un Camino hasta O Cebreiro, paralelo y cercano al camino antiguo de los peregrinos, que, semioculto, por la maleza surge a la izquierda. Mientras subes, cada vez más observas el Valle que dejas abajo y las enormes Montañas, que tienes situadas delante hacia el Oeste, tras tuyo hacia el Este y especialmente las montañas del Norte, situadas a tu izquierda. Si miras abajo se ve un valle fabuloso con prados inmensos, pequeñas casas y árboles a doquier. Si miras arriba, ves como las lejanas montañas, aunque a enorme distancia se encuentran cada vez a altura en que te hallas. Mucho se ha ascendido y ha valido la pena. Las fotos que se pueden obtener son preciosas, aunque aquí sí influirá el clima de ese día. He subido en 13 ocasiones el Cebreiro, y lo he hecho con Sol de 40 grados a las 16 horas de la tarde; con día claro a las 12 horas, con nubes y lluvia a esa hora, etc. En todas las ocasiones he hecho fotos y todas han quedado muy bien. La primera vez que lo subí, cuando estaba ya próximo a O Cebreiro, en la última curva, mire abajo y en Laguna Castilla observé una imagen bucólica: la abuela, la madre y los dos hijos pequeños estaban jugando junto con unas ovejas, que pastaban en dicho prado, mientras más abajo ya comenzaba la oscuridad, pues los rayos del Sol ya sólo alumbraban parte de La Faba, Laguna Castilla y O Cebreiro, así como las fincas y montañas colindantes a esa altitud.
Después de continuar por dicho camino, cada vez más pequeño, y en constante ascensión, transcurridos unos 2 km giras a la derecha, justo en el momento en que a tu izquierda queda el plano inclinado de la montaña, y nada más girar encuentras un pequeño mojón llamado, con el nombre de OS SANTOS, donde ya se indica el km. 152. A partir de aquí y hasta el km 12, si se va por la ruta de SAN XIL, todos los mojones aparecen señalizados con la distancia a Santiago de Compostela, aunque hay realmente un error de 3,5 km., pues el Camino antiguo pasaba por lo que hoy es el Aeropuerto de LAVACOLLA, donde precisamente el Camino, como veremos más adelante, se desvía a SAN PAIO y el pueblo de LAVACOLLA, prácticamente unidos. El segundo año que hice el Camino apunte cada uno de los mojones del Camino desde OS SANTOS y, más tarde, el año siguiente volví recoger los hitos kilométricos, marcados cada 500 metros para asegurarme que no anoté errores, corregir los cometidos o perfeccionar las variaciones. Hoy en día los tengo anotados en una pequeña libreta uno a uno, con sus incidencias y localizaciones. Una vez me comentó un Peregrino andaluz que iba siendo hora que hiciera una Guía del Camino Francés, sin embargo es una cuestión que, de momento he rechazado, aunque tengo los datos, las fotografías y me conozco la mayoría de los tramos. Ya veré si con el tiempo me decido, de momento prefiero vivir el Camino y sus circunstancias. En ese mojón, indicativo de OS SANTOS, como sucedía ya en 200 metros antes´y también un poco antes de llegar a LAGUNA DE CASTILLA, me había encontrado con nieve en el Camino. Al parecer los días anteriores había nevado, pero ahora cada vez que avanzaba me di cuenta que las laderas cercanas a Cebreiro estaban completamente nevadas. Transcurridos 500 metros desde el hito de Os Santos llegué al mojón, que indica la entrada en Galicia y que constituye el linde entre León y Galicia. Este mojón es muy importante y conocido por todos los peregrinos, como sucede con el Km 100. Cuando los peregrinos hace días que han iniciado el Camino, ya sea en el extranjero (Francia, Alemania, Holanda frecuentemente), en Roncesvalles, Canfranc, Puente de la Reina, Logroño o Burgos, la llegada aquí se convierte en alegría porque se es consciente que si has llegado hasta aquí, ya llegas a Santiago, acaricias su cercanía, en un lapso de tiempo que, según tus ganas de andar, pueden ser 7 días, 6 días o incluso 4 días, apretando mucho. Por este motivo aquí la mayoría de los peregrinos se hacen fotos. Sin embargo, mi hermano Javier y yo somos testigos de la emoción y alegría que tuvieron dos peregrinos. En un caso, en el año 1995, un peregrino de Novelda, que no había dejado el Camino poco después de iniciarlo el año anterior, se emocionó mucho al comprobar que ese año sí podría llegar. Otro caso, ocurrió el año 1996, como ya comente en otro capítulo un Peregrino de Andorra (Teruel), aunque vivía en Zaragoza, que había estado a punto de dejar el Camino entre Astorga y Santa Catalina de Somoza continuó gracias a nuestros ánimos, y también se puso contento de alegría al llegar aquí, dando grandes zancadas sin quitarse la mochila. Después de pararme un rato allí, continué pues veía riesgo de que lloviera y cada vez hacía más frío; notaba a faltar los guantes que había dejado en casa. A medida que me aproximaba a O CEBREIRO la montaña estaba más nevada y, por efecto, de la luz del sol, las nubes oscuras y la nieve, de lejos veía algo muy raro; me aproximaba a una pared de una montaña que estaba completamente oscura, gris o casi negra; no lo entendía, pero a cada paso que hacía más negra se veía la montaña. Cuanto estaba a una distancia de 2 metros y, ya en plena llanura - el único tramo plano del camino -me apercibi que realmente era todo nieve, pero por el efecto de la luz del sol sobre las nubes oscuras, el blanco se veía gris oscuro o casi negro. Solo cuando estabas delante te dabas cuenta de la realidad y que la visión era un fenómeno producto de la naturaleza.
Vistas observadas en la ascensión a O CEBREIRO el día 30 de marzo de 2007
Hito indicativo de los Límites entre LEÓN y GALICIA. Este lugar es un sitio predilecto de los Peregrinos para hacerse fotos, especialmente cuando han iniciado el Camino desde lugares muy distantes, como RONCESVALLÉS, PUENTE LA REINA, LOGROÑO, BURGOS etc. Los que llevan varios días andando piensan que ya es factible llegar a la ansiada meta de SANTIAGO DE COMPOSTELA.
Continúe el Camino y, por fin, entré en O CEBREIRO, que es un pequeño pueblo en que esta la Iglesia Parroquial de SANTA MARÍA REAL DE O CEBREIRO, en cuyo templo de carácter Preromántico destacan el Crucifijo del Altar Mayor, la Patrona Santa Maria La Real colocada en el nave de la derecha y especialmente la Urna, que contiene el Relicario (regalado por los Reyes Católicos) y el Cáliz del famoso Milagro del Grial Cebreiro, cuya leyenda recogo en mi web del Camino. En esta parroquia, en la nave izquierda, hay una sepultura, en la que está enterrado ELÍAS VALIÑO, uno de los precursores del renacimiento del Camino. Fuera hay un monumento, dedicado a él, dándole las gracias por su esfuerzo, y en la sepultura figura redactada en latín una frase similar a la siguiente: "ELIAS VALIÑO SAMPEDRO, Párroco de O Cebreiro y amigo de los Peregrinos". Pase por delante de la Iglesia y me fui al Albergue tomando el Camino de arriba, ya que normalmente se entra por una puerta situada arriba. Abajo había una pareja de peregrinos ingleses, a los que hice señas. Pero tanto ellos como yo observamos que las dos puertas estaban cerradas, al parecer el Albergue de O CEBREIRO, justo cuando se iniciaba la Semana Santa, estaba en obras. Esta era la razón porque los peregrinos que había adelantado no los vi mas. Posiblemente en Villafranca del Bierzo les avisaron. La pareja de ingleses, ambos muy simpáticos, continuaron hacia HOSPITAL DA CONDESA. Yo decidí que continuaría, pero después de comer. Eran las 17,15 horas y notaba a falta la comida en el cuerpo. Comí muy bien en un restaurante del lugar. El dueño me dijo que me acercara al fuego; allí le echó más leña y noté un cambio de temperatura en el cuerpo. Hasta el móvil comenzó a funcionar mejor. La temperatura exterior era de bajo cero. Después de comer, visité la Iglesia, selle la Credencial en la Parroquia, allí estaba una chica que se cuida de la vigilancia de la Parroquia y que también te sella las credenciales o incluso te da si te hacen falta, ya que es uno de los pocos sitios del Camino en que, generalmente, tienen credenciales suficientes. Visité el Santísimo, donde se halla la famosa urna con el Cáliz de O CEBREIRO, así como las demás naves. Rece un rato, pensando en mi padre que hacía dos meses y medio que había fallecido y que era natural de Medin de O PINO, localidad próxima a Santiago de Compostela. Después volví al Bar, me puse las polainas porque temía que lloviera intensamente, cogí la mochila, me despide del Mesón y me fui. Aquí se pueden coger dos caminos: 1) El que sigue paralelo a la carretera; y 2) Un camino que ascendiendo hacia el la zona del Albergue conduce a un inmenso Pinar. Es un camino muy bonito y durante unos cuatro kilómetros transcurre por bosques, sin embargo me indicaron que ahora no era aconsejable por las intensas lluvias primaverales, por lo que escogí el camino que transcurre por la carretera.
El camino continúa por la carretera hasta el pueblo de LIÑARES durante 3 km. Al llegar, al otro lado de la carretera, hay un un pequeño monumento dedicado al Camino, que data del año 1993. A la izquierda, paralelo a la carretera, coincide este camino con el que desciende del Pinar antes referido. El camino continúa por medio del pueblo; después se gira a la derecha y se atraviesa la carretera. Ahora se toma una pista y quince metros después se asciende hacia una Montaña, que, a través de pequeños senderos entre árboles, lleva al ALTO DE SAN ROQUE, situado a 1.264 metros de altitud. En este Alto hay colocado el monumento al Peregrino, una estatua inmensa, situada a la izquierda de la carretera, junto a la ladera de la montaña. Durante todo el trayecto e incluso antes, cuando salí de la Iglesia de O CEBREIRO había estado lloviendo intensamente, pero la lluvia en lugar de menguar, iba aumentando y, más tarde, en lugar de llover nevaba. La nieve cada vez era más persistente cuando llegue al ALTO DE SAN ROQUE. A partir de aquí comencé a descender hacia la localidad de HOSPITAL DA CONDESA. Mientras bajaba veía el pueblo abajo, pero cada vez era más pesado caminar pues el frió era bastante intenso; no tenía problemas en los pies, pues las polainas me protegían de la nieve o el agua; el problema eran las manos; estaban casi moradas y el frío era intenso; la temperatura era inferior a cero grados, aunque no puedo precisar cuanto - mejor no saberlo -. Medio kilómetro más abajo entraba en el pueblo de HOSPITAL DA CONDESA. Cuando llegué allí observe que un chico me hacía indicaciones y me dijo "por aquí, por aquí, da la vuelta". Continúe durante unos 50 metros, después giré a la derecha entre unas casas, apartándome del Camino, subí una pequeña cuesta y, entonces, me encontré ante el pequeño Albergue de HOSPITAL DA CONDESA. Ese chico me dijo que entrara, me habían visto bajar entre la nieve y decidió avisarme. Había allí doce peregrinos más, el dueño del Albergue y una mujer que le ayudaba a mantenerlo. Nos contó que él había construido el Albergue sobre una antigua casa y lo había dotado de calefacción, aunque ésta sólo se notaba en el piso inferior, donde estaba el salón y la cocina, pero nos indicó que en el salón del piso inferior pasaban varios tubos de calefacción. Nos dijo que si colocábamos los zapatos sobre el suelo y la ropa sobre el suelo, éste los secaría como así sucedió. Esa noche la temperatura bajo varios grados y me desperté varias veces, aunque estaba dentro del saco de dormir y tenía mantas, el frío era horrible, hasta tal punto que al día siguiente era imposible que el teléfono móvil funcionara, pese a que lo había cargado por la noche. NOTA: Dada la extensión de este Capítulo en los próximos días publicaré otro con más fotografías de la subida a la Montaña de O CEBREIRO.
February, 2008 De Ponferrada a Villafranca del Bierzo (24 Km.)22 de Octubre de 2006
Salí del Albergue, aproximadamente a las 8 horas de la mañana, nada más salir al patio me di cuenta que llovía copiosamente y sin previsión de cesar. Ya había colocado la funda en la mochila, pero de momento no me puse la capelina, pues prefería antes ir a tomar un café en un Bar situado frente al parking del Albergue. Salí del porche anexo, atravesé el patio y salí al exterior. Después atravesé el parking, una vez en la acera atravesé la carretera y me fui al Restaurante de enfrente. Tomé un café con leche y un bollo, pero estuve una media hora en el Bar, esperando si la lluvia cesaba o disminuía. Cuando me di cuenta de lo vano de la esperanza, cogí la mochila, me puse la capelina y salí fuera. Gire a la izquierda y continúe carretera hacia arriba. A la altura de un crucero gire a la derecha y continúe recto, subiendo por una calle que me condujo directamente a la Plaza del Ayuntamiento, donde vi a dos peregrinos franceses, que miraban la plaza y hacían fotografías. Al fondo de la plaza una estatua de una castañera, próxima al Edificio del Ayuntamiento. Aquí podía haber girado a la izquierda y bajar por la calle que me conduce al Puente del Ferrado, Pero, deseaba volver a la Plaza del Santuario del Virgen de la Encina. Pese a la hora, era completamente de noche por la lluvia copiosa y las nubes oscuras, pero como llevaba una cámara digital pensé que si echaba unas fotos y si no salían bien, podía retocarlas. Gire, pues, a la izquierda y seguí recto hacia la Plaza del Santuario de la Virgen de la Encina, donde este año - el del 2007 - se realizó la exposición de las Edades del Hombre. Una vez, llegué a la plaza, me sitúe cerca de un porche para que no se mojara la cámara y desde allí saque dos o tres fotos. Como pensaba, salían oscuras, pero con el software de la cámara retoque allí mismo una de ellas y vi que era posible que la Iglesia y la Plaza salieran bien, por lo que después de realizar varias fotos, giré a la derecha y cogí una Calle con escalinatas, llamada antes Rañadero y hoy Mateo Garza. Es una bajada muy inclinada, que se salva ora con escalinatas ora por la acera. Al llegar abajo, después de pasar una joyería, se llega al cruce con la carretera; giro a la izquierda y sigo recto, pasando por encima del Puente del Ferrado. A la derecha, al otro lado de la acera, está el solar de la Iglesia de San Pedro. Aquí atravieso la carretera, paso por el lado del solar de esa antiguaIglesia y continúo por la derecha. A los pocos metros giro a la izquierda y aquí me encuentro con una avenida. Atravieso otra vez hacia la derecha y me dirijo hacia un Gran Parque, que se llama Avenida Huertas del Sacramento y por el que continúa el camino, paralelo al Río Sil. Este parque es un conjunto de jardines y constituye un pulmón verde en plena ciudad.
Una vez se termina el parque, el Camino continúa por una subida muy fuerte, a la que se llega girando a la derecha y que nos conduce directamente hacia la Avenida de la Libertad y la zona de las Minas de Carbón de Ponferrada. El camino continúa hacia los edificios del complejo residencial de Endesa. Pasas por el interior de los patios y aquí te encuentras con la Pequeña Iglesia de Compostilla, que ocupa el sitio de la antigua Ermita de Nuestra Señora del Refugio. Se trata de una Iglesia Pequeña con sus paredes de color blanco. Más adelante, a la izquierda hay unas instalaciones deportivas, un campo de fútbol y unas pistas de Tenis. Continuo recto, por su derecha. Más tarde pasas por el lado de unas casas. Se cruza luego el Canal del Bajo Bierzo y se sigue Compostilla adelante. Al llegar a COLUMBRIANOS, anexionado como COMPOSTILLA a la ciudad de Ponferrada, se sale a la carretera de Villablino,por la que camino durante unos metros. Después, continuo por la Calle de las Eras o también Calle Real. Por un túnel, bajo el ferrocarril, llego a la carretera Vega de Espinareda, y dos kilómetros más tarde, por un camino situado entre casas y huertas, a FUENTES NUEVAS, a casi 8 km. de Ponferrada. Se entra en Fuentes Nuevas por la Calle Real, nombre muy repetido en el camino. A la izquierda se encuentra la Ermita del Campo, dedicada al Divino Cristo, y hacia la mitad del pueblo, a la derecha, la Iglesia Parroquial. Un kilómetro más adelante, me encuentro ya en CAMPONARAYA, tierra donde comienza la zona en que se cultiva buen vino, como lo demuestra una Cooperativa de Bodegas de vino situada al final del Pueblo, donde en verano, si lo pides, te dan un vaso de vino. Posiblemente, también en otoño o invierno, pero desde luego con ese tiempo no apetece tanto.
Al entrar en CAMPONARAYA atravieso la carretera y sigo recto por la acera de la izquierda; llegó pronto a una plaza con muchos bares. En uno de ellos tomo un café, aunque la idea era parar un rato para descansar de la intensa lluvia que no cesaba. Aquí me encuentro a las peregrinas que vi el día anterior en El Acebo y a uno de los Peregrino españoles, que como también habían estado en el Albergue de Ponferrada. Algunos allí se cambiaron los calcetines, ya que la lluvia entraba incluso en las botas a través de la ropa mojada. Salgo del Bar, vuelvo a la plaza y de allí a la acera de la izquierda de la carretera comarcal, que pasa por el interior del pueblo. Se sigue por allí hasta salir del pueblo, justo cuando pasas por delante de las Bodegas citadas. Actualmente, una vez sales del pueblo, se continúa por un puente que salva la Nueva Autovía, conocida como Autovía del Camino de Santiago. Una vez, atraviesas el puente, subes durante un rato una pequeña montaña hasta llegar a zonas de labor, en las que primordialmente se da la vid. Desde aquí a CACABELOS se continúa por un camino muy definido, generalmente de tierra marrón que transcurre entre árboles y campos, de los cuales una gran parte están plantados de viñas. Recuerdo, como en una ocasión, en pleno mes de Agosto andaban por allí dos gitanillos con un burro, al que cargaban de uvas sustraídas de los viñedos plantados. Una pequeña anécdota del camino. El camino continúa por esta pista, que, después de una pequeña elevación, llega hasta CIMADEVILA. Se atraviesa de nuevo la carretera y de aquí continúo recto a CACABELOS. Llego aquí bastante pronto, ya que aún no eran las 13 horas y había recorrido unos 16 km. aproximadamente desde Ponferrada. Mientras, la lluvia no cesaba y como CACABELOS es una población importante, debido a su situación en plena N VI y a su historia, decido entrar en un Bar para descansar. Ahora bien, antes pasas por delante de las Bodegas de PRADA; sigues recto por la Calle de los Peregrinos hasta llegar a una plaza. En esta zona, entro en un Bar, tomo el Café y espero un rato. Tengo suerte, ya que diez o quince minutos más tarde la lluvia nos da un descanso. Salgo luego del Bar. Sigo recto por la izquierda hasta volver a la carretera y aquí atravieso el Puente del Río Cúa. Una vez atravesado, llego a una plaza bastante grande, en la que hay un monumento que, salvo error, creo que es de un cañón antiguo. Un poco más allá, a mi derecha y al otro lado de la carretera, hay un magnifico Albergue, bastante moderno, situado junto a la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, en la que en verano puedes ver cigüeñas arriba en su destacado campanario. Como no llovía, me senté en un Banco y allí, en medio del pueblo, decidí cambiarme los calcetines, pues me molestaban mucho el agua que había penetrado en las botas a través del pantalón. Después, me levanté de nuevo, cogí la mochila y el bordón y volví a caminar en dirección a Villafranca del Bierzo. CACABELOS es una localidad importante, ya que perteneció durante siglos a la mitra de Compostela. Es una ciudad muy comentada en los diarios de los peregrinos y siempre ligada al Camino de Santiago. Además de la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, también hay una Ermita de Santiago, una Ermita de San Roque, el Santo Peregrino; y la Iglesia Parroquial de Santa María.
El camino a Villafranca del Bierzo transcurre, al principio durante unos kilómetros por la N - VI. Después de salir de esta localidad continúo por la carretera hasta llegar a PIEROS, a la altura del Km. 403,5 de la N VI, como se ve es una etapa bastante diferente de la del día anterior.
Aquí el camino difiere totalmente de la antigüedad, ya que entonces no existía la Carretera N VI. A la izquierda de esta carretera, por la que ando respetando la normativa de la circulación, se deja el cerro con las ruinas de CASTRUM BERGIDUM - o CASTRO VENTOSA -. Este Castro fue una ciudad de los Astures, batida por los romanos y documentado en el Siglo XIII, cuando Alfonso IX de León restauró allí su poblado. Nos encontramos ya en la cuna del Bierzo. Más arriba de la carretera, se halla un restaurante hoy cerrado. Se trata de un edificio blanco, aislado de otras edificaciones, en el que hasta hace unos tres años había un Restaurante. Una vez pasada esta casa, se giraba por la derecha durante unos 50 metros y después se giraba de nuevo a la izquierda, continuando ya hacia Villafranca del Bierzo entre fincas hasta llegar al denominado Camino de la Virgen. Sin embargo, otra variante del Camino es continuar un rato por la carretera N VI hasta la altura del Km. 406,8, donde se gira a la derecha y se toma un camino - justo allí hay un cartel antiguo de anuncio de vehículos, que el tiempo ha desgastado -. Este camino, después de cruzar el Arroyo de los Valhuilles, se estrecha agobiado por la vegetación, hasta salir a una pista muy ancha, que es el conocido Camino de la Virgen, procedente de Valtuille de Arriba. Casi siempre había optado por el primero de los caminos, que es algo problemático al principio, ya que transcurre entre fincas. Por esta razón, otras veces continúe hasta el km. 406,8 - un poco más arriba -, ya que es más práctico, para seguir el segundo camino. Sin embargo, mientras andaba me encontré con un Letrero Nuevo de "El Camino Viejo", que existía en la antigüedad y ses había restaurado. Como la lluvia acaba de volver y con toda su intensidad, no lo pensé dos veces y giré hacia la derecha por una pequeña carretera durante unos 100 metros, pese a que era consciente que este Camino sería más largo. Después, hacia la izquierda, cogí un Camino algo ancho, que me condujo al pueblo de VALTUILLE DE ARRIBA. Antes de llegar al pueblo tuve que bordear un arroyo, que salve con un par de zancadas sobre unas piedras. Al salir de este pequeño pueblo, donde me tropecé con un perro totalmente mojado, que provenía de un pequeño bosque y que parecía algo asustado. Continúo desviando hacia la izquierda a través de la pista conocida como el Camino de la Virgen, que en este tramo está rodeada de los árboles de ese bosque. Un kilómetro después el Camino es casi siempre una ascensión, subida tras subida. Dos Kilómetros antes de Villafranca del Bierzo se unen los dos Caminos y ya comenzaba a ver otros peregrinos, que yendo por la otra ruta habían llegado antes. Cuando faltaba 1 km. o 1,5 km a VILLAFRANCA DEL BIERZO, en una pista bastante ancha, con un ribazo al lado derecho y unos campos a la izquierda, me encontré con un enorme charco y dos peregrinos más que pensaba como salvarlo. Arriba del ribazo derecho había otro camino, pero se desviaba y conducía a tierras de cultivo sin salida posterior. Por la izquierda era imposible caminar. Uno de los peregrinos se sacó las botas y lo pasó descalzo; una chica decidió ir hacia arriba, pese a que le avisamos que efectuaría una vuelta excesiva. Yo, después de dudarlo un rato, me arriesgue a pasar con las botas, aunque tenía medio que el charco fuera muy profundo. Gracias a Dios, el agua no cubrió las botas de goretex y pude atravesarlo sin graves problemas.
Más tarde llegué ya a VILLAFRANCA DEL BIERZO. El Albergue Municipal estaba cerrado desde el día 15 de octubre, por lo que continúe, y, después de pasar la Iglesia de Santiago, llegas a una plaza en la que está ubicado el famoso Albergue de Jato. Eran aproximadamente las 15,30 ó 16 horas y casi todos los peregrinos, procedentes de Ponferrada, llegamos al mismo tiempo. Como ya dije me había puntado a un Curso de Postgrado de Propiedad Intelectual, que se iniciaba el día 24 de ese mes, por lo que VILLAFRANCA DEL BIERZO debía dejar el camino. Estaba completamente arrepentido, pero había dado la palabra. Podía haberlo retrasado unos meses e iniciarlo más tarde, pero ya no había remedio. Por la noche, alrededor de las 21 horas, cuando cogí el autocar de regreso, estaba triste, pues había un ambiente muy con el grupo de peregrinos - todos extranjeros, menos tres personas -. De todos modos, con el tiempo lo agradecí, por dos razones: 1) No sabia que tres meses más tarde mi padre se iría al Cielo, por lo que pude estar más tiempo con él, que siempre fue un devoto del Santiago; y 2) El camino que continué y terminé en primavera me gustó también mucho.
Antes de concluir este Capítulo, debo referirme a VILLAFRANCA DEL BIERZO. Esta ciudad también está muy ligado al Camino. La Iglesia de Santiago tiene dos puertas, la principal, permanentemente abierta, y la Puerta del Perdón, que está siempre cerrada, pero en los Años Santos si algún peregrino, por enfermedad u otra circunstancia sobrevenida accidentalmente en el Camino, estuviere impedido o imposibilitado para continuar, se abre dicha puerta y puede pasar por ella, reconociéndole los mismos Derechos de la Peregrinación que tienen los que consiguen llegar a Santiago. Es una Iglesia típicamente románica, de una sola nave, famoso por su rica y ornamental portada septentrional, la de la Puerta del Perdón. A la derecha de la nave hay varios altares y en el Altar Mayor hay una Gran Cruz con un Cristo. En esta Iglesia, como en todas las de Villafranca, hay personal que se encarga de sellar las credenciales e incluso te explican las características de los templos. Más abajo, frente a la Iglesia, está el Castillo de los Marqueses de Villafranca (Siglo XVI), en el que actualmente vive el Compositor CRISTÓBAL HALFFTER.
La Sirga Peregrinatio es la monumental Calle del Agua. A la derecha, en sitio bastante elevado y justo frente a la Puerta del Perdón de la Iglesia de Santiago, pero con un valle de distancia por medio, se encuentra la Iglesia de SAN FRANCISCO, que visité ese mismo día y que, como en la de Santiago, la azafata de la Junta de Castilla y León me explicó los detalles de esa Iglesia. Esta Iglesia recuerda el paso de San Francisco de Asís en dirección a Compostela. La Plaza Mayor de Villafranca del Bierzo, aunque creo que se llama Plaza España, es bastante grande y está rodeada de edificios. Esta plaza y las calles adyacentes constituyen el centro de la ciudad, donde hay más vitalidad. Si se continúa por esta calle se llega a otra plaza con un parque. Cerca de esta plaza está el Convento de la Anunciada, levantado en el Siglo XVII como Convento de Franciscana, sobre el antiguo Hospital de San Roque, donde se había alojado San Francisco de Asís. Al final de la calle se encuentra la Colegiata de Santa María de Cruñego, levantada sobre la primera fundación de monjes cluniacenses o Santa María de Cluniaco. En la segunda Plaza citada anteriormente se alza la suntuosa Iglesia de San Nicolás, una de las advocaciones del Camino, cuya fachada refleja su condición de Colegio de Jesuitas, fundado por el Marqués de Villafranca a principios del Siglo XVII. En su interior se venera el Cristo de la Esperanza, el patrón de Villafranca del Bierzo. Una característica común a las Iglesias de Santiago, San Francisco y San Nicolás es que están situadas en cimas bastante altas con respecto al nivel de la ciudad, como ya observé que ocurría también en Estella (Navarra). Abajo de la Plaza Mayor, paralela a ella, se encuentra una de las calles más largas del pueblo, en la que también se debe destacar la Iglesia de San Agustín, que es al propio tiempo Convento de Las Agustinas.
Ábside, Puerta del Perdón y Fachada Principal de la Iglesia de Santiago (Villafranca del Bierzo). El próximo Capítulo Villafranca del Bierzo - O´Cebreiro - Hospital da Condesa
February, 2008 De Rabanal del Camino a Ponferrada (35 km. aproximados)21 de Octubre de 2006 Aparte de la lejanía que se encuentra de la civilización, Rabanal del Camino es un sitio muy tranquilo. Como ya dije, me aloje en el Albergue de GUACELMO, que lleva el nombre de un monje que residió en FONCEBADÓN. El Albergue de GAUCELMO es el que está frente a la Iglesia Parroquial de Santa María. Al mediodía fui a comer al Restaurante situado al lado de la Iglesia, en la Calle Real; y, por la noche, fui a comer en la Hospedería o Restaurante Baltasar. La tarde fue muy tranquila, ya que desde el mediodía dejo de llover, por lo que los peregrinos pudimos descansar en el patio y la enterada del Albergue, así como pasear por el Pueblo. Como también adelanté, al lado del Albergue y frente a la Iglesia de Santa María, unos Monjes Benedictinos han transformado una antigua casa en el Monasterio Irago y, como que ahora la Iglesia de Santa María está en obras, celebran la Misa y oran el la Iglesia de San José, situada al principio de la Calle Real, una fuerte bajada desde el Albergue o una fuerte subida cuando se asciende al pueblo. Estos Monjes, siguiendo las reglas de los Benedictinos, como ya había presenciado en el Monasterio de Samos, alrededor de las 20 horas celebran las Visperas, a las que asistimos todos los peregrinos. Allí me di cuenta que todos eran extranjeros, fundamentalmente franceses, holandeses, alemanes y algún italiano, sólo otro chico y yo éramos los únicos españoles que ese día estábamos en el Albergue Gaucelmo deRabanal. Allí me di cuenta de que los extranjeros viven el Camino de forma distinta a los españoles, especialmente los que caminan en el Otoño. Ya me lo habían contado en mis Caminos de verano que en esa época el Camino era distinto, pero hasta aquel día no lo comprendí del todo.
Por la mañana del día 21 de octubre me levanté a las seis. Como es costumbre en este Albergue todos los peregrinos estaban levantados, ya que los Hospitaleros Ingleses sirven todos los días un pequeño desayuno, con leche, café, mermelada, pastas y otros ingredientes, que puedes elegir. Pero, en contraprestación, pide que la gente baje poco a poco y antes de la Siete de la mañana. Entre las 7 y las 7,30 se debe salir del Albergue. Los ingleses son muy rígidos en sus normas y la verdad es que funcionan. Después de preparar la mochila baje por las pequeñas escaleras - hay que vigilar la cabeza al girar en un tramo de la escalera para evitar darse un golpe - y me dirigí a la cocina. Allí comí con algunos peregrinos franceses y el español, que a veces iba con ellos. Al terminar el desayuno volví arriba, cogí la mochila, tiré una propina en una hucha y salí al Patio. Había allí unos cuantos peregrinos ya preparados, por lo que pensé que otros ya habían salido, razón por la que salí del patio y me dirigí hacia el túnel de salida del Albergue. Fuera me di cuenta que era bastante de noche, pero había luces tenues en el pueblo. Pase la pequeña plaza de la Iglesia y me dirigí hacia la Calle Real, subí hacia arriba hasta llegar al final del pueblo.
Aquí, de pronto, me di cuenta que aquellos peregrinos esperaban que amaneciera, pues al llegar al final de la Calle me encontré frente al Bosque. Apenas había luz, estaba completamente oscuro y ni siquiera se veía el color verde de los matorrales y los árboles. Todo era gris oscuro o casi negro. Entonces me paré, ante el Bosque y me quité la mochila para coger una linterna. Entonces observé que por la Calle ascendía una peregrina. Al llegar allí también se dio cuenta de la oscuridad plena del Bosque y me preguntó: "lo intentamos, le contesté que podíamos continuar porque llevaba una linterna; me contestó que fantástico y que sería mejor que fuera delante". Hablamos del Camino y me contó que ella lo había iniciado en Ley Puy - a unos 1.700 km de Santiago - el día 31 de de Agosto, estábamos al día 21 de octubre y llegaría el 30 de este mes, es decir, tardaría dos meses. Le comenté que había hecho otras veces el Camino, siempre comenzando y terminando cada vez, salvo ésta que lo había dividido en cuatro tramos desde Roncesvalles para conocer como era el Camino en épocas de primavera y otoño, pues en España casi todos cogemos las vacaciones en Verano. Entonces, me comentó algo que no entendía y es que había observado que "había españoles que hacían el Camino entre fines de semana o Puentes y después se volvían", le contesté que tampoco lo entendía yo, pues la verdad si el Camino no se vive intensamente, no se conoce de verdad. Seguimos caminando por el Bosque, siguiendo pequeños tramos que el andar de las personas había creado entre la maleza y los árboles. No era un camino en sentido estricto, sino surcos llenos de vegetación en una zona en la que, durante el invierno, es fácil que llegue la nieve y las temperaturas suelen ser extremas.Después de atravesar esos pequeños caminos, llegamos a la carretera. Aquí hay dos variantes: 1) La que sigue por la carretera, girando hacia arriba a la Montaña; y 2) La que continúa, después de atravesar la carretera en diagonal, por pequeñas sendas, similares a las anteriores, y transcurre por varios campos. Yo siempre seguí esta segunda opción, que antes utilizaban pocos peregrinos, pero que ahora ya está señalizada. Decidimos coger esta senda. Después de cruzar la carretera, penetramos en ese camino. Ahora, ya no había bosque prácticamente; había mucha maleza, pero los árboles estaban dispersos y abundaban los campos. Todavía era noche, aunque la luz de la linterna ya no nos hacía falta. El camino, al principio, desciende durante un kilómetro y medio; después atraviesas un prado, pasando por una fuente y abrevadero de animales, ubicados en plena naturaleza. A partir de aquí, se inicia un ascenso, cada más agreste, mientras ya comenzaba a amanecer. Seguimos hasta una montaña llena de árboles. Aquí tampoco había caminos; debíamos espabilarnos para torcer por este surco, el otro, subir hacia estos árboles, girar otra vez y siempre ascendiendo a un nivel superior cada vez más pronunciado. A medida que la Montaña se aproximaba a la carretera, el Camino era cada vez peor, pero al mismo tiempo más interesante. En estas subidas, los pies responden perfectamente, las rodillas se mueven sin molestias, el Bordón lo utilizas con profusión para ascender hacia el peldaño siguiente y adoptas la postura inclinada con la mochila para subir mejor. Continuamos así hasta llegar al fin de esos caminos, que terminan súbitamente en la Carretera. Habíamos subido un desnivel de unos 800 a 900 metros. Aquí el Camino continúa un rato por la Carretera. Hace una gran curva y contra curva para posteriormente, siempre en ascensión, llegar al Pueblo de Foncebadón. El Camino pasa por dentro de la única calle del pueblo, la Calle Real de Foncebadón, en un trayecto aproximado de 1,6 km. hasta encontrar de nuevo la carretera. En este pueblo, hasta hace unos cinco años, sólo vivían dos personas, quienes además cuidaban de la Iglesia. Hoy en época de verano viven más personas e incluso, al fondo, a la entrada del pueblo, se ha construido un pequeño Albergue. Por otro lado, la Iglesia, hasta hace poco prácticamente abandonada y en la que sólo se divisaba una pequeña Torre y unas campanas, hoy está reconstruida. Incluso hay un Restaurante. Es decir, un gran cambio para lo que hace poco tiempo era este pueblo, que estaba prácticamente abandonado. No obstante, en otras épocas Foncebadón había sido muy importante por su situación cerca de la cima de una Montaña. Parece que a la salida del pueblo se localizaban las construcciones de la Hospedería y del Monasterio del Siglo XII. En esta localidad se celebró en el Siglo X un Concilio. En el Siglo XV un ermitaño, GAUCELMO, fundó una alberguería, un hospital y una Iglesia para la atención de los peregrinos, instituciones favorecidas de privilegios por los Reyes de España, desde Alfonso VI, hasta la guerra de la independencia. Subimos por la calle, que realmente es una montaña llena de piedras y con algunas cruces altas para orientar a la gente en caso de nieve, como es frecuente en esta zona. Al principio del pueblo, en la zona baja, el nuevo Albergue; más arriba, casi al final está la Iglesia, reconstruida recientemente, y junto a ella un pequeño Restaurante. Aquí están edificadas las pocas casas del pueblo. Una vez atravesadas, llegamos al final del pueblo. Después el Camino hace una gran curva a la izquierda, das la vuelta de nuevo a la Montaña y más tarde giras, desde allí ya se divisa la Cruz de Ferro, el hito más alto del Camino Real Francés Hasta hace poco el Camino volvía a la carretera LE-142, pero ahora la atraviesas y subes por un caminito, que sigue por la montaña y bordea la carretera, lo continuas durante unos doce minutos y pronto llegas a la CRUZ DE FERRO. El monumento indicado es una pequeña Cruz clavada en un mástil grande de madera, plantado en un montículo de piedras depositadas por los Peregrinos que hacen el Camino. Hasta el año 1997 la Cruz estaba sobre el tronco de un árbol, pero en verano de ese año un gamberro serró el tronco por la mitad. Al principio, Tomás, el hospitalero de Manjarín, y otros que lo ayudaron, entre ellos la Guardia Civil, lo sustituyeron por un poste de Telefónica, que esta compañía les había prestado. Más tarde se colocó el actual tronco, en el que se ha introducido una pequeña viga de hierro para evitar que lo vuelvan a serrar. La sustitución no ha quedado mal, pero el poste o tronco de árbol anterior era más alto y tenía una forma muy peculiar y agradable cuando hacías fotografías mirando hacia el Cielo. Yo coloqué una piedra que había recogido, más abajo ese mismo día, la chica francesa colocó uno que llevaba desde que inició el Camino en Francia. Como se ve los extranjeros siempre van más preparados y cumplen más las tradiciones. Generalmente todo los que he conocido llevaban la piedra desde el inicio de sus respectivos caminos. Aquí se pueden ver fotos de la Cruz de Ferro con el anterior tronco y el actual poste. Así como vistas que se observan desde ese lugar o sus inmediaciones.
Cruz de Ferro
La Cruz de Ferro el día 21 de Octubre de 2006
Ermita de Santiago con la Mochila, el Bordón y la cantimplora en el lado derecho.
Vistas desde Cruz do Ferro
Más tarde, comenzaron a llegar más peregrinos; los primeros unos franceses y ya después muchos más en pocos minutos. Apareció un ciclista que nos enseño como al fondo había salido el Arco Iris. Pero, aunque cierto, fue una vana esperanza, pues una hora y pico más tarde vendría la lluvia con toda su alegría. Quince minutos más tarde, partí de nuevo en dirección a Manjarín. El camino sigue paralelo a la carretera, si bien algún tramo lo cruzas entre montañas. Se sigue así hasta llegar a Manjarín. En este pueblo sólo hay un Albergue atendido por Tomas; se trata de un pequeño refugio, en el que apenas pueden dormir varias personas, pero Tomas es una persona que atiende a todos los peregrinos que pasan por allí. Hay otras personas que colaboran con él en el Albergue durante un tiempo. Cuando aparece un peregrino, tocan la campana y le invitan a tomar café, leche o pastas. También sellan la credencial. Como todos los años, que he pasado por Manjarín, paré un momento y tomé un Café con leche. Pregunté por Tomás, pero no estaba, ya que había salido ese día. Diez minutos más tarde reinicié el Camino.
Camino. Vista Base Militar
Vistas del Monte Irago
A partir de ahora el Camino transcurre prácticamente por la Montaña, aunque existe la opción de ir caminando por la carretera. Los ciclistas utilizan esta segunda opción, pese a que les avisan en que esta zona es muy peligrosa para los ciclistas, ya que un kilómetro más tarde se inicia una gran pendiente que dura varios kilómetros hasta llegar a El Acebo. Realmente aquí nos hallamos ante dos grandes ollas formadas por los valles que van desde la Cruz de Ferro (con El Acebo, Molinaseca y Ponferrada) y el Valle de Villafranca del Bierzo hasta el Monte O Cebreiro, entrada a Galicia.
Como una imagen vale más que mil palabras publicó en este Capítulo varias fotografías para que podáis ver como realmente es el Camino en dichos parajes. Después de salir de ese pequeño Refugio, giré a la derecha; se baja entonces por una carretera, a tu derecha queda una fuente; continuas la bajada hasta entrar ya en senderos de la Montaña. Así se anda un rato, por estos senderos, saliendo después otra vez a la carretera, atravesándola, volviendo a la Montaña y así sucesivamente. Una hora más tarde, cuando terminaba de bajar una gran pendiente, irrumpió la lluvia de forma intensa. Suerte que ya había colocado la bolsa sobre la mochila, pero inmediatamente tuve que colocarme la capelina.
Después baje unos escalones hasta la carretera, la atravesé y me dirigí a un camino a la Izquierda, que continúa perpendicular a la carretera hacia el Valle de El Acebo. Realmente no se ve el fin del camino porque el pueblo queda abajo, escondido hasta que llegas a una especie de cima. Aquí ya inicio la bajada lentamente (tiene la forma de pared) y con cuidado, apoyando el bordón en el suelo; un pequeño descuido y fácilmente podría caer hacia abajo o bien torcerme un tobillo, máxime cuando la bajada estaba llena de barro y la lluvia era incesante. Al fin, después de un largo esfuerzo, llegué al Pueblo de El Acebo. Mientras bajaba podía ver la imagen impresionante de ese pueblo con sus tejados de Pizarra. Al entrar, a tu derecha tienes una fuente, por lo que cambié el agua de la cantimplora. Más tarde continúe hasta llegar al Mesón El Acebo. En este bar hacen unos bocadillos normales y, entre estos, uno especial de la Casa, que está muy bueno. Allí me encontré a dos peregrinas españolas, que había visto en anteriores etapas y a una argentina. Una de las españolas se quedaría en Molinaseca y después ya terminaría el Camino; las demás continuarían hasta Ponferrada.
El Acebo Camino a Riego de Ambrós Camino a Riego Ambrós
Tres Vistas desde El Camino a Molinaseca
A El Acebo llegué alrededor de las 11 horas y estuve prácticamente hasta las 11,45 ó 12 horas. Estuvimos en el Bar charlando y riendo diversos peregrinos, especialmente con los Chistes y citas que hay colgados en una pared de ese Bar. Después del Bar, el Camino continúa bajando por el pueblo hasta salir de él. Más tarde, se pasa por el lado del Cementerio a tu derecha, delante del cual hay un monumento a un Ciclista muerto en la bajada de El Acebo, un ejemplo de la peligrosidad de dicha pendiente. El Camino continúa bordeando la Montaña, bien por la carretera, bien por senderos hasta penetrar en un nuevo Camino que, zigzageando llegas al Pueblo de Riego de Ambrós. Aquí el Camino entra por la parte alta del pueblo, que se encuentra en notable pendiente. Sigue recto. Pasada la fuente, a 50 metros, se aparta a la derecha. Ahora desciendo al Valle del ARROYO PRADO MANGAS, hermoso sitio, que se cruza siguiendo su curso y con cuidado porque la bajada, al principio, está llena de piedras grandes de pizarra (resbaladizas) y después bastante barro, dada la incesante lluvia. ´Se vuelve a la carretera LE 142, a la altura del Km. 11. Unos metros más adelante, se sale por la derecha y se desciende al Vale RIÓ DE LA PRETADURA, para ascender por la derecha, entre chopos y jaras, a un promontorio. Se bordea éste y desciendes con cuidado por tus rodillas, dado que la bajada es muy inclinada y en forma escalonada. Después divisas de nuevo la carretera, y bajas hacia ella antes de entrar en Molinaseca.
Molinaseca es una preciosa ciudad. Hay aquí una Piscina Natural en el Rio, que observas al pasar el famoso Puente de los Peregrinos. En esta ciudad hay varias Iglesias (se pueden ver fotografías de ellas en mi web del Camino http://www.agustinvm.com). Para mí esta Etapa y la subida al Monte O Cebreiro constituyen las etapas más importantes e interesantes del Camino. El ascenso a Cruz de Ferro y la posterior bajada constituyen dos formas de participar con la naturaleza, alejado de las ciudades, en el que encuentras un sosiego y una paz espiritual difícil de hallar en otros lugares. Algunos, aunque yo no creo en esa idea, consideran que el entorno de la Cruz de Ferro y Manjarín es uno de esos lugares de la tierra en que confluyen ciertas energías. Esta idea solo la cito, sin embargo como no quiero influir en nadie debo reiterar que yo no creo en esa hipótesis.
Una vez en la carretera, me sitúo en el lado izquierdo y vuelvo a caminar. Detrás mío la gran pendiente que acabo de descender y la carretera; a mi izquierda el Río Meruelo y a mi derecha pronto encuentro el Santuario de las Angustias, cuyas rejas de madera antaño sufrían desperfectos, ya que los peregrinos y los mineros arrancaban astillas de madera, que se llevaban como recordatorio. Después de una leve subida, llego al Puente de los Peregrinos, nombre que figura escrito en Francés - en referencia al Camino -. Aquí observas una preciosa piscina natural, aunque en esta época del año no está habilitada, pero durante el verano el cauce del rió forma una magnífica piscina natural y los nadadores se tiran desde el puente, que utilizan como trampolín. Como he dicho Molinaseca es un Valle precioso, un oasis en el Camino con abundante agua. Prácticamente la población está formada por dos calles principales paralelas y otras secundarias y más pequeñas. Por otro lado, como sucede en muchos lugares del Camino, es una localidad en forma alargada y en su Calle Principal hay bastantes tabernas. A su vez a la izquierda del final del Puente hay el Restaurante del Puente Románico y a la derecha, junto a una plaza y calles adyacentes hay otros restaurantes que están muy bien. Pero ese día de octubre, con lluvia intensa, cielo gris y las calles mojadas, pocas personas estaban en la calle. Al final de la Calle Real, un poco antes de llegar a un Cruceiro, entré en un Bar, allí estaban las peregrinas que encontré en El Acebo. Todas, menos una, continuarían a Ponferrada, la otra se quedaba en Molinaseca. Al salir del Bar, giro a la derecha y aquí ya estoy en una pequeña plaza. Continuo por la izquierda por la acera de la Carretera, ya que por allí sigue el Camino y 1 km más adelante, a la salida de esta localidad, está el Albergue. Siempre me quedaba en el Albergue de Molinaseca, pues en verano es aconsejable, pero está vez tenía decidido ir a Ponferrada. Al llegar al Albergue, había un encargado, sellé la Credencial y le pregunté si estaba el Hospitalero, ya que lo conocía de otros años y lo quería saludar antes de continuar a Ponferrada. Pero, se había ido a Santiago a una reunión. Es frecuente que los Hospitaleros más o menos fijos del Camino vayan a Santiago u otros sitios para reunirse y hablar del Camino.
Vista Molinaseca Bajada Molinaseca Puente Románico. Molinaseca
Vista Molinaseca. Santuario de Las Angustias
A la salida de este Albergue, que antes era una antigua Ermita, continuas recto unos 100 metros y luego giras a la derecha y continuas por la izquierda de una Pista de Tenis. Más adelante giras a la izquierda y pasas por un camino de hierba, entre casas a tu izquierda y prados a tu derecha. Continuas así hasta la altura del Km. 3,5 de la carretera. Aquí sales fuera y tienes dos alternativas: 1) Seguir por la derecha paralelo a la carretera y continuas así durante unos 5 km. hasta llegar a Ponferrada, entrando directamente al Albergue de esta ciudad; y 2) Seguir por el Camino de la Población de Campo, que es de unos 8 km. largos. Cogí esta segunda opción, pese a que la lluvia era constante e intensa. No obstante, me gustaba más que pasar junto a urbanizaciones construidas hoy en la carretera que va a Ponferrada. Atravesé a la izquierda y continúe por un camino pedregoso que desciende hasta la Población de Campo, a cuya salida, el camino atraviesa un vertedero próximo a la ribera del río Boeza. Por el Puente de Escaril se cruza el ARROYO MORISCAL, y se entra en el barrio del Puente de Boeza. Desde él, por el puente Mascaron sobre el Boeza, se entra en el casco urbano de Ponferrada, en el que, por las calles Hospital, Plaza del Temple y calle del Comendador, llego primero la Basílica de la Virgen de La Encina, situada en una plaza circular y que constituye un cruce de varias calles. Previamente, había visto el Castillo Templario de Ponferrada. Ahora bien, el Albergue está situado en el otro lado de la ciudad hacia su derecha, por lo que cogí una calle situada a la derecha. Más tarde giré a la izquierda hasta llegar a una zona de parking, en la que, al fondo, hay un conjunto formado por una Iglesia y por el Albergue. El Albergue es fabuloso; no lo conocía, pero la verdad me gustó. Me dieron otra credencial, ya que la había agotado, pues la traía desde Roncesvalles. Fue una etapa magnífica, como también la estancia en el Albergue con los peregrinos que había conocido, con algunos de los cuales cené esa noche.
Castillo Ponferrada Castillo Templario de Ponferrada Camino a Ponferrada Santuario Las Angustias Molinaseca Camino de Molinaseca a Ponferrada Molinaseca
Nota: Algunas de las fotografías son de años anteriores - pero pocas -, ya que al llover tanto tuve que utilizar la cámara digital con precaución, la compacta esos dias de lluvia no la utilice, pues sé lo que produce la humedad y el agua de la lluvia en las máquinas de fotos.
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