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    December, 2008

    Hospital da Condesa - Triacastela - Samos (26 Km.)

     

    Con el sentimiento, recuerdo y dolor que me ha producido la pérdida de mi Madre y, en su día, la de mi Padre, reanudo este Blog, ya que me consta que a ellos les gustaría que hiciera lo que me gustaba. Dedico este capítulo a ellos dos. Además, los cuatro primeros apartados los redacté un día en Galicia cuando estaba con mi Madre.

     

    HOSPITAL DA CONDESA – SAMOS

    31 de marzo de 2007 

     

    La noche del Albergue fue larga, pues,  aunque había calefacción, el frío penetró en el interior. Ni siquiera el buen saco de dormir, que llevaba, me protegió del frío; debimos llegar a cinco grados bajo cero, y posiblemente me quedo corto. Al despertarme me di cuenta que el móvil volvía a hacer cosas raras; intenté cargarlo, pero era imposible, ya lo intentaría otra vez en Samos; esos aparatos no son muy amigos de las bajas temperaturas.

    Salí del Albergue alrededor de las 9,30 horas; hacía demasiado frío en el exterior para salir antes; me fijé que había nevado toda la noche, aunque ahora no nevaba. De todos modos protegí la mochila con la funda, pero no me puse la capelina.

    Fuera del Albergue estaba lleno de nieve, salvo un caminito que estaba helado, caminé por allí; craso error, caí precipitadamente de espaldas, noté un fuerte golpe, seguido de dos maldiciones mías. Solté la mochila y me levanté; por suerte no me había roto nada, ya que la mochila me protegió del golpe. Volvía a colocarla, cogí el Bordón y reanudé el Camino.

    La ruta continúa atravesando el pueblo de Hospital da Condesa. Después de un rato de camino llego a la Subida del Monte do Poio. Es un ascenso corto, pero el desnivel es muy marcado, a cada paso que se da, te elevas mucho, de ahí que sea difícil y excesivamente duro. Además, hoy debía ir con cuidado por los restos de nieve y la posibilidad de encontrar capas de hielo. Por fin, llegue arriba y, justo enfrente, al encontrarte en la cima vi el Restaurante. Me dirigí hacia él y entré dentro; allí desayune un buen bocadillo de salchichón; un aquarius y un café con leche. Estuve allí de 30 a 40 minutos. Después de reconfortarme un rato, salí fuera. El camino gira hacia la derecha, primer paralelo a la carretera por unas sendas aptas para andar bien. Poco tiempo, después encontré a Miguel, un peregrino de Sevilla, que había comenzado ese día el Camino.

     

    El Camino sale del Monte Poio por la derecha de la carretera, ascendiendo un poco arriba, pero paralelo a ella durante un buen rato, aunque efectuando un trazado serpenteante. Cuando hacía poco rato que andábamos juntos comenzó a nevar copiosamente. Nos ayudamos para colocarnos las capelinas, pero, pese a lo copioso, la nieve era liviana, aprovechamos para hacer unas fotos. El Camino continúa en descenso hasta Triacastela durante todo el tramo. Por esta razón la ruta de hoy presenta serios problemas a los andantes, ya que las rodillas sufren bastante al soportar el peso del cuerpo y la carga de la mochila. Algunos peregrinos intentan salvar las pendientes bajando algunos tramos marcha atrás, pero yo no lo recomiendo, especialmente en época de nieve o lluvias. No obstante, sí que, en ocasiones, bajó las pendientes oscilando en zigzag como los que practican esquí, pues de ese modo amortiguas el peso sobre las rodillas y caminas con más tranquilidad.

     

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     P3310254 Imágenes de la nieve en el Camino.

     

    El Camino continúa hasta las inmediaciones de la localidad de Fontfría, donde lo atraviesa por su interior. Esta población debe su nombre a una buena fuente, Fons Frigida, de donde deriva el nombre de Fontfría. Aquí, el camino abandona la carretera por su derecha y, posteriormente, vuelve a discurrir paralelo a ella hasta la localidad de Biduedo (Km. 136,5 del Camino), donde volvemos a cruzar la carretera. El camino llega a Biduedo pasando al sur de la primera casa, que se halla a la izquierda de la carretera; pasa por delante de la Capilla de San Pedro y sigue por medio del pueblo. Un Kilómetro más adelante llegamos a MONTE CALDEIRON, donde el desnivel del descenso es más remarcado.

     

     

     

    P3310255  Fontfría

     

    Más tarde llegamos a Filloval (km. 133,5), donde cruzamos de nuevo la carretera por la izquierda y continuamos el descenso paulatino y constante durante tres kilómetros. Después cruzamos, por última vez la carretera, cuando llegamos a AS PASANTES. Aquí el camino prosigue por una corredoira, en constante descenso y rodeado de castaños, hasta Ramil (km. 130,5), que está situado junto a Triacastela, sin solución de continuidad. De este tramo del camino dice Elías Valiña que “tu camino en descenso hacia Triacastela, es profundo, sombrío, milenario, fijado por las huellas de los peregrinos”.

     

    P3310256 Camino a Triacastela

    Unos metros más adelante llegamos a Triacastela. Ahora el Camino es recto. Nada más entrar en Triacastela (Km. 130) a la izquierda está situado el Albergue de Peregrinos. Se trata de un inmenso prado, en el fondo del cual hay construidas tres casitas. Las dos primeras son modernas, pero están construidas con estilo antiguo de esa zona de Galicia, con su tejado de pizarra. Estas dos casas constituyen lo que es el Albergue de Peregrinos propiamente dicho. La tercera casa es más antigua y tiene un carácter privado, por lo que desconozco su contenido, ya que, al parecer, aparte de útiles y un almacén, creo que hay una pequeña vivienda en su interior. El Prado citado es inmenso y en él pastan, a veces, los caballos de los peregrinos que hacen el Camino sentados en esos animales. Sin embargo, en los Años Santos también suelen colocarse tiendas de campaña gigantes para absorber la ingente masa de peregrinos que llegan en esos años. El próximo Año Santo es el 2010.

    Los dos entramos en un Bar situado al otro lado de la Calle Mayor del pueblo, que divide la localidad en dos partes. Miguel se quedaría en Triacastela para proseguir al día siguiente por la ruta de SAN XIL. Yo continuaría el camino por la ruta de Samos; tomamos algo en el Bar, donde también sellamos la credencial. Más tarde me despedí de Miguel y continúe recto por la calle principal. Al llegar al centro de la población encontré abierta la Iglesia de Triacastela, que nunca había visitado. Era la primera vez, de mis trece caminos, que la vi abierta. Posiblemente porque era Semana Santa. Entré dentro y después proseguí el Camino.

     

     

    P3310257 P3310258 Iglesia de Triacastela

     

    Al final del pueblo, el camino se divide en dos tramos. Por la derecha continúa el Camino por San Xil, en dirección a Calvor y Sarria. Es una zona llena de bosques y muy bonita, especialmente por sus corredoiras, pinos y otros árboles. No obstante, el camino que discurre por la izquierda, que se dirige a Samos también es agradable. Como el anterior es denso en corredoiras y, desde Renche, prácticamente continúa todo el rato entre árboles y bosques. Aquí se pueden ver algunas fotos que lo explican mejor. También hay fotos de este tramo en mi web del Camino. Escogí la segunda de las opciones, giré hacia la izquierda. Samos dista a 12 km. de Triacastela por el Camino, si bien por carretera son sólo 9 km. Sn embargo, la primera parte del Camino, unos 3 km., éste discurre por la carretera, aunque hay algún tramo apto para andar. Por lo tanto, caminé por la izquierda de la carretera hasta el pueblo de Renche. Aquí entras, pasando al lado del Río OURIBIO; entré en el pueblo, constituido por unas pocas casas y pasando por el interior de la era de ellas. Es un lugar muy bonito y donde se respira la naturaleza, pues desde aquí hasta Samos todo el tiempo vas entre árboles, subes y bajas pasando alrededor de sus raíces, y debes vigilar, pues como los cruces de los caminos son muy similares puedes perfectamente perderte si no ves las flechas amarillas.

     

    Tres kilómetros después llegas a la localidad de VIGO DO REAL, pasas por el lado de la Iglesia y cementerio; subes una cuesta empinada hasta la carretera; después giras la la izquierda e inicias un prolongado descenso hasta un puente nuevo, que ha sustituido otro anterior, arrasado por las inundaciones de finales de los años noventa o principios del 2000. Atraviesas el puente e inicias una fuerte subida, pasas unas casas y entras de nuevo en el Bosque. Así continuo, entre subidas y bajadas, entre bosques, coincidiendo ahora con el río, ahora con un poco de lluvia, que pronto desaparece para salir el sol con más ímpetu; o bien contemplando los pájaros y las vacas que están en el campo, donde cuando en cuando alguna observa a los peregrinos, mientras que los perros ya cansados de ver a personas con mochila se echan una buena siesta. Al pasar por una de estas aldeas me encontré a un hombre que me dijo “te quedan tres kilómetros a Samos, pero andando yo voy más rápido”. Le di las gracias, pero pensé “tu no llevas mochila”. No obstante, era un hombre de buen corazón  y creo que me lo he encontrado otras veces y siempre dice lo mismo. La verdad es que era alto, delgado y parecía de buen caminar.

     

    Tres kilómetros más tarde llegué a Samos, donde encontré a otros tres peregrinos. Dos de Toledo y uno de Madrid. Había también un extranjero dormido, que no le vimos la cara en toda la tarde y noche, ni al día siguiente. Por la noche fuimos los cuatro a comer churrasco. Yo había conseguido arreglar el problema del móvil; había descendido varios metros y, aunque en Samos la noche es fría, no había los problemas de helada de la noche anterior.  

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    Imágenes del Camino a Samos

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    P3310266 Imágenes del Camino a Samos.

     

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    P3310270  P3310271  Imágenes del Camino a Samos

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    P3310276  Vista de Samos, tomada desde el Camino.

     

     

    Monasterio de Samos. Interiores y Exteriores.

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     P3310285 Escaleras de acceso a la Puerta Principal de la Iglesia - Parroquia del Monasterio de Samos. Su forma es parecida a la Escalinata de la Fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago, pero más reducida.

     

     P3310286 Iglesia Mozárabe, situada a unos doscientos metros del Monasterio. El Pino adjunto al monumento se dice que tiene más de mil años de antigüedad. Hace años se le practicó una cura y una parte de este árbol está protegida con un saco impermeable.

    Por último, indicar que por la tarde vimos el interior del Monasterio de Samos, participamos en las Vísperas con la mayoría de los Monjes y comentamos nuestras andanzas. Los peregrinos de Toledo comenzaron el Camino en Hospital da Condesa, el otro había comenzado en Triacastela. Los peregrinos del día anterior posiblemente se quedaron todos en Triacastela.

     

     

     

     

     

     

     

          

    October, 2008

    In Memoriam RAMONA MORANCHO SESÉ, Mi Madre

    1 de octubre de 2008  

    Image54                 Ordesa.CaminoSoaso3       PuertaPlaterias  Image20

    El día 1 de octubre de 2008, festividad de Santa Teresita del Niño Jesús - Teresa de Lisieux -,que tiene un Santuario en Lleida, mi madre se fue al Cielo. Fue algo completamente inesperado. Había tenido una pequeña embolia el 20 de julio de este año, pero se recuperó bien ese mes y la evolución fue buena en el mes de Agosto. A final de Agosto por el calor es cierto que se aflojó su estado de salud, pero seguía manteniéndose. Quizás al percatarse de que ya no podría estar como antes, ni trabajar como había hecho en toda su vida, decidió no luchar.

    Mi madre siempre ha trabajado y ha sido muy activa. Desde joven luchó y trabajó mucho cuando murió su madre y tuvo que ayudar a sus hermanos. Esta fue una de sus características el trabajo y esfuerzos diarios. Pero, además, siempre estuvo detrás de su marido (mi padre) y sus hijos. Siempre apoyó a mi padre en todo y ambos supieron compenetrarse muy bien; y siempre ha procurado que sus hijos (mis hermanos y yo) tuvieran lo que necesitaban. Ella siempre estuvo detrás de las decisiones fundamentales de nuestra vida, procuro que todos estudiáramos una carrera e incluso nos ayudó en ciertas decisiones. Su amor por mi padre era tan profundo que posiblemente fue una de las causas de que enfermara, ya que hasta julio del presente año pocas veces había estado enferma y prácticamente hasta ahora no ´había tomado medicamentos de forma periódica.   Era la mas fuerte de casa y también de sus hermanos. Había tenido algún problema en los huesos, pero apenas enfermedades. Quizás por ello cuando se vio indefensa decidió no seguir luchando; amaba mucho a sus hijos.

     

    Nosotros intentamos cuidarla bien en casa y estos dos meses, incluso en las vacaciones a Galicia, estuvieron muy bien. En agosto había mejorado mucho y la verdad es que tenía muchas esperanzas de su recuperación. Después a final de septiembre vino el bajón, pero nunca esperamos este desenlace. Se fue en silencio y cuando mi hermana Meritxell la tenia en sus brazos. Pero es que toda su vida actuó en silencio; era muy lista, pero nunca quiso destacar más que mi padre; trabajaba mucho, pero nunca se vanagloriaba de ello; estaba siempre por el hijo que más lo necesitaba; nos conocía a todos y adivinaba cuando teníamos un problema. Cuando viajábamos siempre encendía una luz al Corazón de Jesús, a la Virgen, a Santiago o a San Antonio. Tenía una predilección especial por San Antonio, al que siempre rezaba cuando perdía algo y, generalmente, lo encontraba. También se preocupó mucho de su nieto Rubén (mi sobrino), al que tanto él como mi Padre siempre cuidaron y mimaron.

    Era una mujer muy buena, una madre excepcional, una persona entrañable y un espíritu infatigable, que. junto a su bondad de alma, la convertían en una maravillosa madre.

    En el mes de Agosto, durante las vacaciones, me puse escribir cuando estaba a su lado el próximo capítulo de este Blog, que trataba de la etapa de Hospital da Condesa a Samos. La redacción de este capítulo aún no la terminé, pero quien se podía imaginar que antes iba a dedicar esta dedicatoria a ella.

    A veces hay cosas que carecen de lógica en esta vida, pues sólo hacía un año y ocho meses que se había ido mi padre, que era más mayor que ella. Pero ella siempre lo quiso mucho y posiblemente no podía vivir sin él, aunque tuviera a sus hijos, pues nos consta que cuando mi madre era joven su familia quería que se casara con un hombre bastante rico, pero ella contestó "o me caso con el chico de Lleida o me pongo monja". Esta obstinación convenció a mi abuelo porque la verdad es que mi madre tenía carácter y siempre sabía lo que se hacía. Ahora aquel gallego y la aragonesa, afincados en Lleida, ya estarán juntos en el Cielo con su hija Marisol, que falleció a los siete meses de edad.

    Muchas gracias mamá por tus cuidados.

     

    Tus hijos, Montserrat, Javier, Meritxell y Agustín.

    June, 2008

    Fotografías Subida a O Cebreiro

     

            Como ya anticipé en el Capítulo anterior, hoy publico algunas fotografías del ascenso al Monte de O Cebreiro.

    He ascendido el Cebreiro en treces ocasiones, por lo que tengo innumerables fotografías del mismo y bastante variadas porque lo he subido con varios tipos de climatología, con Sol de 30 a 35 grados, con nubes - precisamente la forma de ascenderlo mejor-, con lluvia y con viento. No obstante, aquí publicaré las relativas al Camino del año 2000, que lo realicé con dos andaluces. Prefiero publicar conjuntamente las de un mismo año para mantener una secuencia lógica, si bien posiblemente, más adelante, publicaré fotos de otros años.

     

    Fotografías

    Subida_Cebreiro Inicio subida Cebreiro

    Subida_Cebreiro2 Subida O Cebreiro. Vista

    Subida_Cebreiro3

    Subida_Cebreiro4

     

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    Subida_Cebreiro8  Subida_Cebreiro9

     

    Subida_Cebreiro10  Subida_Cebreiro11

     

    Subida_Cebreiro12 Os Santos    Subida_Cebreiro13

     

    Subida_Cebreiro14     Subida_Cebreiro15

     

    Subida_Cebreiro16 

     

    Cebreiro_1  Cebreiro

    Cebreiro_2     Cebreiro_3

    May, 2008

    Villafranca del Bierzo - O´Cebreiro - Hospital da Condesa (36 km.)

     

    30 de marzo de 2007

     

              El día 30 de marzo, alrededor de las 12,30 horas, tomé el tres Expreso Galicia, que, fiel a su costumbre llegó más tarde de su horario, aunque en esta ocasión sólo fue de cuarenta minutos. Llegué a Ponferrada alrededor de las 6 de la madrugada; casi me alegre del retraso porque así no tenía que esperar tanto tiempo al autobús. Me dirigí a la estación de autobuses, que se encuentra en otra zona de la ciudad; una vez en ella cogí el billete para el primer autobús a Ponferrada, que no salía hasta las 9,30 horas, por lo que esperé un rato en la estación, comí uno de los bocadillos que portaba; tomé algo en el Bar de la estación y un café para despejarme; me pasee por el recinto, etc.

     

             A las 9,30 horas el autobús salió de Ponferrada, pero como paraba por todos los pueblos, no llegó a Villafranca del Bierzo hasta las 10,30 horas. Cuando iba en el autobús me di cuenta que lloviznaba; al llegar a Villafranca del Bierzo no llovía. Salí del autobús y me dirigía al Albergue de Jato, pero cuando llegue a la altura del Castillo de Ponferrada, mire la Iglesia de Santiago, cuya parte frontal da a la calle inclinada que comunica ambos monumentos y decidí seguir a la Plaza España para no perder más tiempo. Si hubiera ido al Albergue de Jato me habría enterado de algo que no me enteré hasta un rato después de llegar a O Cebreiro. Una vez en la Plaza España, entré en un bar, tomé un café y selle la Credencial del Peregrino. Pero, antes de iniciar la caminata, puse la funda en la mochila, pues no me fiaba del tiempo y, en cualquier momento, podía llover con más intensidad.

    PA220139 Iglesia de Santiago de Villafranca del Bierzo, a la izquierda el Albergue de Jato.

     

    P3300215 Castillo de Villafranca del Bierzo. 30 de marzo de 2007

     

    P3300216 Iglesia de San Nicolás de Villafranca del Bierzo.

     

                    Salí fuera del Bar, fui hacia el centro de la Plaza y continué en dirección Oeste, donde hay dos calles. Cogí la de izquierda, que, después de un 800 metros sale en las inmediaciones de la Iglesia de San Nicolás, como también la calle de la derecha, pero a un nivel más bajo. Después gire hacia la izquierda, y tras dos giros más, llegué a una de las últimas calles de esta localidad, giré a la izquierda y allí atravesé el Puente que conduce al Camino de Santiago, tras pasar cerca de un monumento al Peregrino. Es el puente sobre el río Burbia.

     

    P3300217 Monumento al Peregrino, situado en el Puente del Río Burbia. Villafranca del Bierzo.

     

                           Una vez atravesado el Puente giro a la derecha y después me encuentro ante dos alternativas: a) continuar por el trazado de la primitiva N-VI, que me conducirá a la N-VI después de unos dos Kilómetros, o b) Subir por una senda conocida como la Calzada Romana que asciende hacia las Montañas y lleva a los peregrinos hacia un Bosque de  Castaños inmenso. En tal caso, durante la ascensión contemplas el otro camino y las localidades de Pereje y Trabadelo. Es un camino más largo, pero muy interesante, aunque bastante difícil. Lo he recorrido en tres ocasiones y la verdad es que sólo es recomendable para las personas que estén muy preparadas. Yo escogí la primera de las opciones, pues debían ser entre las 10,45 y las 11 horas de la mañana y no era el momento apropiado para caminar por allí, ya que en tal caso ni a las 18 horas estaría en O Cebreiro. Por otro lado, desde la construcción de la Autovía, por la N-VI circulan pocos vehículos y asimismo han arreglado un camino paralelo a la carretera, deslindado con barreras protectoras.

                           Continúe, pues, por la primera de las rutas: Pasas al principio por parte del pueblo de Villafranca; aquí hay pocas casas y, después, la carretera asciende y circula por una vertiente de montañas desde donde divisas parte del Valle de Villafranca del Bierzo. Así durante 2,5 Km., después llegué a la actual N-VI, cruce hacia la izquierda y me incorporé al Camino paralelo a la carretera.

    El camino ahora discurre paralelo a la N-VI, carretera con apenas vehículos desde que se construyó la gran autopista que asciende por encima y que permite salvar el Puerto de Piedrafita. Por esta razón, ya no presenta el peligro que tenía hace pocos años, si bien de cuando en cuando transitan algunos vehículos de transporte o de reparto de mercancías. De forma paralela a esta carretera se ha habilitado un camino. Lo primer que observas es que a tu izquierda se halla en curso del río Valcarce, que proviene de las montañas de O Cebreiro y que se sigue durante toda la etapa hasta alcanzar las alturas de esa montaña. El Río y el Valle reciben el nombre de Valcarce, que significa valle encarcelado, angosto, de "vallis careris".

                             Quince minutos más tarde de andar por esta senda comenzó a llover intensamente, por lo que me coloque rápidamente la capelina, según un sistema que utilizo cuando estoy sólo y nadie puedo ayudarme. Una vez puesta, proseguí el camino. A la altura del km. 410 te encuentras con los pilares de la Autovía, que transcurre por arriba, moles inmensos que desde aquí a Vega de Valcarce se aprecian en tres o cuatro ocasiones al pasar por debajo de ellos. Dos metros más adelante, el Camino se desvía hacia la derecha y por la primitiva N-VI, que conduce al pueblo de PEREJE. Atravesé la carretera y comencé a subir por la antigua N- VI.

     

    P3300218 Camino a Pereje

     

                      Esta parte del camino transcurre entre un bosque y la falda de la montaña hacia la N-VI. Mientras caminas puedes observar algún castaño y robles, mientras oyes el sonido de los cuervos que habitan en dicha zona. Este pueblo todavía presenta marcado aspecto medieval en muchas de sus casas. Es el pueblo que conserva más documentación de la Edad Media en esa comarca de Valcarce. Actualmente en este pueblo hay un Albergue privado. Creo que está bastante bien, por lo que he visto, aunque nunca he parado allí.

                    Al llegar a la bifurcación de los dos caminos de acceso a PRADELA, se sigue por la izquierda. A 200 metros, de nuevo a la izquierda, parte un camino, poco notorio al principio. Se desciende por él hasta que se acaba en el punto que se llega al arroyo, bajo la línea eléctrica de alta tensión. Posteriormente se pasa por la parte superior de un pequeño prado; se continúa llaneando por el monte 200 metros y llega a un sendero que te conduce directamente al pueblo de TRABADELO.

                    Antes de llegar al pueblo de TRABADELO pasas por el lugar, situado  a la vera del Camino a la derecha, donde estuvo ubicada la capilla de San Lázaro.

                     A la salida del Pueblo de TRABADELO hay un puente a la izquierda atravesé el mismo y me dirigí a un Restaurante que se encuentra situado a la derecha de la N-VI, pero que por detrás linda con el cauce un afluente y con el camino de la primitiva N-VI, conectadas por el puente referido. Entré en el Bar, comí un bocadillo de jamón serrano bastante grande, bebí un Aquarius y, después, un café.

                    Media hora más tarde reanudé el Camino, volví a la antigua N-VI, el camino de Trabadelo, que conduce más adelante a la N-VI, a la altura del Km. 419,2, donde cruzas de a la izquierda. Allí la ruta asciende y te lleva a las inmediaciones del Área de Servicios de LA PORTELA, donde hay un restaurante y otros servicios. Como aquí coincide también el Camino que transcurre por la calzada romana, los peregrinos que andan por ella suelen parar aquí, ya que antes no tienen donde comer o beber.

    Unos metros más arriba el Camino se aparta definitivamente de la N-VI y se llega a AMBASMESTAS. Antes cruzas el río BALBOA, que vierte sus aguas en el Río Valcarce, de ahí el nombre de AMBASMESTAS (aguas mestas, aguas juntas).

     

    P3300219 Río Valcarce.

     

    P3300220 Vista prado en Vega de Valcarce.

    Más tarde, 2 km. después, llego a VEGA DE VALCARCE. Este es el pueblo más importante de esta zona y desde allí se divisan los Castillos de Sarracín y Veiga, así como los altos puentes de la Autovía que se elevan a un altitud considerable, especialmente el más nuevo. Es prácticamente el lugar donde hallas servicios variados (bares, restaurantes, farmacias, posadas y albergues) de esta etapa, por lo que pare aquí ya para preparar la ruta hacia RUITELÁN, HERRERÍAS y el ascenso a O´Cebreiro.

     

    Después de tomar una Coca Cola, que, como el Aquarius, son mis bebidas preferidas del Camino - el café es aparte -, retome el Camino ya con la idea de no volver a parar hasta el Pueblo de La Faba, situado en la ascensión al O Cebreiro a un importantes desnivel. Ahora el Camino sigue paralelo a la primitiva carretera N VI - la más antigua de las dos N VI - . Esta carretera únicamente la utilizan los vecinos del lugar, los transportistas de productos y servicios, así como los turistas. Al lado izquierdo tienes generalmente prados, en los que de cuando en cuando pastan vacas, algunas ovejas e incluso vi un asno, animal que hoy en día está extinguiéndose en toda España. Después de 1,5 km. casi totalmente recto llegue a RUITELÁN. Al final de este pueblo hay situada a la izquierda de la carretera una gran zona de descanso para peregrinos y turistas, en la que hay una Fuente. En verano y cuando hace buen tiempo generalmente hay peregrinos allí descansado, haciendo provisiones de agua o comiendo algo. De todos modos, en esta ocasión el tiempo no invitaba a parar, aparte que ya había descansado, y además el agua de la Fuente de Herrerías me apetece más, por lo que pase de largo.

    El Camino seguidamente continúa por una gran curva hacia la izquierda, seguida de otra curva a la derecha, si bien esta última es bastante abierta. Pasas cerca de casas situadas a ambos lados del Camino. Sobre las casas de RUITELÁN, a la derecha se halla la Capilla dedicada a SAN FROIÁN. Respecto de este lugar, ELÍAS VALIÑA, que fue Párroco de O CEBREIRO y se le considera como uno de los principales artífices de la resurrección del Camino, dice: "Una tradición popular sostiene que el Santo, desde Lugo, se retiró a hacer vida de ermitaño a estas aisladas tierras. Más tarde, FROILÁN tendrá que abandonar su eremo para ocupar la sede episcopal de León".

    Después de caminar durante 2 Km largos, el camino abandona definitivamente la primitiva N VI; se gira a la izquierda, bajando una pequeña pendiente, en cuya izquierda hay un prado y transcurre un río, mientras que a tu derecha hay dos o tres casas - una de ellas es una Hospedería u Hotel -; después se gira otra vez a la izquierda y pasas sobre un Puente romano para salvar el Río Valcarce. Ahora ya entro en el Pueblo de Herrerías. A la izquierda, sobre una colina, se deja la Parroquia del pueblo Seguidamente, continúo por un paraje sumamente hermoso y pintoresco; a mi derecha están las casas del Pueblo; y a mi izquierda hay frondosos prados y el Río, cuyo sonido de las aguas llega agradablemente a tus oídos, de tal modo que te das cuenta de su existencia sin necesidad de mirar. Unos seiscientos metros, aproximadamente, más adelante a la derecha se halla una fuente, situada en una pequeña área circular de descanso, con dos árboles de gran copa. Allí me paré un momento, me quité la mochila con la capelina colgada por si la necesitaba; cogí la cantimplora y la llene de agua. Bebí un poco de la fuente, mientras contemplaba el paisaje que veía: un inmenso prado y más abajo el cauce del río. Era consciente que a partir de aquí es cuando ya iniciaría la ascensión paulatina, pero continúa y sin cesar del Monte O Cebreiro. HERRERÍAS debe su nombre a las herrerías que en la antigüedad había en la zona, donde se trabajaba el hierro con enormes martillos.

    Me puse la mochila tras la espalda y reinicié el Camino. Ahora ya comienzo a ascender. Desde aquí a O Cebreiro no hay apenas un sitio llano, pues aunque no son muchos kilómetros el desnivel de ese Valle al Pico de O Cebreiro es enorme, especialmente desde aquí a LA FABA.

    Las últimas casas de este poblado recibe el nombre de Hospital Inglés. La ruta sigue por una carretera en ascenso, que se abandona a 1 km. más adelante, para tomar por la izquierda un camino que baja hasta el Río Valcarce. Se cruza el río por un pequeño puente de Piedra, que data del año 1981, y seguidamente el Camino gira hacia la izquierda  y doce metros después  hacia derecha con un durísimo ascenso, por un camino cuyo arranque está enfosado con grandes piedras. Justo, cuando había girado a la derecha, tres metros´después, debido a que la calzada estaba excesivamente mojada por la lluvia, resbalé y caía directamente al suelo. Sin embargo, lo evite apoyando el Bordón con la mano derecha, mientras con la mano izquierda evitaba caer de bruces sobre esos pedruscos. La verdad es que, por un momento, pensé que iba a caer de bruces; gracias a la rapidez de reflejos conseguí evitarlo.

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    Varias Imágenes del inicio de ascenso al O Cebreiro. Vistas de ascenso a LA FABA el día 30 de marzo de 2007.

    La lluvia había cesado momentáneamente desde AMBASMESTAS o VEGA DE VALCARCE, por lo que, pese a que el suelo estaba totalmente mojado, podía ascender con mayor facilitad por un tramo cada vez más agreste, donde los desniveles se salvan de forma escalonada; cada paso que das, observas que el siguiente es más fuerte y así sucesivamente. Este fuerzo ascenso - posiblemente el de mayor desnivel del Monte - continúa hasta el Pueblo de LA FABA. Son 2 km. en continúa ascensión. Aquí ya prácticamente ha desaparecido de la vista el Río Valcarce y el Valle. La subida a la montaña transcurre entre árboles. Cuando llegas ya a un claro se observa la esquina de una casa. Entonces subes el trazado agreste durante diez metros y después giras a la izquierda. Aquí te encuentras ante otra subida muy fuerte que te conduce al pueblo de LA FABA. En este último tramo ya tienes casas situadas a tu derecha, incluido un nuevo Albergue, mientras que a tu izquierda tienes árboles, que deslindan el camino de los enormes prados situados también a la izquierda. Al mismo tiempo ya ves los picos de las montañas cercanas. Después de unos 550 metros llegas al Pueblo de LA FABA. Aquí hay una pequeña Fuente con un banco de piedra, me quité la mochila y la apoyé en él; cogí la cantimplora, bebí agua, comí una naranja y descansé un rato.

    Esta localidad es la última parroquia de la diócesis de Astorga y provincia de León. El Camino continúa ascendiendo por medio del pueblo. Cada vez el paisaje es más grandioso. Los árboles van desapareciendo. Allá lejos, donde se une la montaña con el cielo, se puede vislumbrar la silueta del legendario Cebreiro. Desde la LA FABA el Camino asciende durante 2 km. largos, entre inmensas laderas de brezo, hasta LAGUNA DE CASTILLA, que es el último pueblo de León.

     

     

    Se muestran aquí unas Fotografías del paisaje que se divisa desde LA FABA a LAGUNA de CASTILLA, que ilustran mejor las vistas que observa el Peregrino en este tramo del Camino.

     

    P3300227 Vista desde LA FABA.

     

     

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    Vistas desde el ascenso de LA FABA a LAGUNA DE CASTILLA

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    Más vistas del ascenso de LA FABA a LAGUNA DE CASTILLA

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    Nuevas Imágenes del Camino de ascenso de LA FABA a LAGUNA DE CASTILLA

    Laguna de Castilla es un pequeño pueblo en el que, apenas, habitan dos o tres familias, si es que llegan en épocas de invierno. Por lo menos, así se deduce de las casas y granjas que se ven, pero aún así es un pueblo muy bien cuidado; tiene una Fuente situada en pleno Camino junto a un abrevadero para animales, ambos de construcción moderna y que están convenientemente separados. Al mismo tiempo hay allí una máquina de bebidas para los peregrinos que las necesiten. Además, creo que también cabe la posibilidad de que haya un pequeño Albergue o Refugio.

    Al llegar a Laguna de Castilla me apercibi que no había vuelto a ver a ninguno de los tres peregrinos con los que había coincidido en Vega Valcarce o en Herrerías. En aquel momento ignoraba la razón. Al llegar a O Cebreiro me enteré porqué los demás peregrinos no subían más arriba de LA FABA. Posiblemente, les habían avisado en el Albergue de Jato de Villafranca del Bierzo.

    Desde Laguna de Castilla sigue un Camino hasta O Cebreiro, paralelo y cercano al camino antiguo de los peregrinos, que, semioculto, por la maleza surge a la izquierda. Mientras subes, cada vez más observas el Valle que dejas abajo y las enormes Montañas, que tienes situadas delante hacia el Oeste, tras tuyo hacia el Este y especialmente las montañas del Norte, situadas a tu izquierda. Si miras abajo se ve un valle fabuloso con prados inmensos, pequeñas casas y árboles a doquier. Si miras arriba, ves como las lejanas montañas, aunque a enorme distancia se encuentran cada vez a altura en que te hallas. Mucho se ha ascendido y ha valido la pena. Las fotos que se pueden obtener son preciosas, aunque aquí sí influirá el clima de ese día. He subido en 13 ocasiones el Cebreiro, y lo he hecho con Sol de 40 grados a las 16 horas de la tarde; con día claro a las 12 horas, con nubes y lluvia a esa hora, etc. En todas las ocasiones he hecho fotos y todas han quedado muy bien. La primera vez que lo subí, cuando estaba ya próximo a O Cebreiro, en la última curva, mire abajo y en Laguna Castilla observé una imagen bucólica: la abuela, la madre y los dos hijos pequeños estaban jugando junto con unas ovejas, que pastaban en dicho prado, mientras más abajo ya comenzaba la oscuridad, pues los rayos del Sol ya sólo alumbraban parte de La Faba, Laguna Castilla y O Cebreiro, así como las fincas y montañas colindantes a esa altitud.

     

     

    P3300237   Vista de Laguna de Castilla

     

    Después de continuar por dicho camino, cada vez más pequeño, y en constante ascensión, transcurridos unos 2 km giras a la derecha, justo en el momento en que a tu izquierda queda el plano inclinado de la montaña, y nada más girar encuentras un pequeño mojón llamado, con el nombre de OS SANTOS, donde ya se indica el km. 152. A partir de aquí y hasta el km 12, si se va por la ruta de SAN XIL, todos los mojones aparecen señalizados con la distancia a Santiago de Compostela, aunque hay realmente un error de 3,5 km., pues el Camino antiguo pasaba por lo que hoy es el Aeropuerto de LAVACOLLA, donde precisamente el Camino, como veremos más adelante, se desvía a SAN PAIO y el pueblo de LAVACOLLA, prácticamente unidos.

    El segundo año que hice el Camino apunte cada uno de los mojones del Camino desde OS SANTOS y, más tarde, el año siguiente volví recoger los hitos kilométricos, marcados cada 500 metros para asegurarme que no anoté errores, corregir los cometidos o perfeccionar las variaciones. Hoy en día los tengo anotados en una pequeña libreta uno a uno, con sus incidencias y localizaciones. Una vez me comentó un Peregrino andaluz que iba siendo hora que hiciera una Guía del Camino Francés, sin embargo es una cuestión que, de momento he rechazado, aunque tengo los datos, las fotografías y me conozco la mayoría de los tramos. Ya veré si con el tiempo me decido, de momento prefiero vivir el Camino y sus circunstancias.

    En ese mojón, indicativo de OS SANTOS, como sucedía ya en 200 metros antes´y también un poco antes de llegar a LAGUNA DE CASTILLA, me había encontrado con nieve en el Camino. Al parecer los días anteriores había nevado, pero ahora cada vez que avanzaba me di cuenta que las laderas cercanas a Cebreiro estaban completamente nevadas. Transcurridos 500 metros desde el hito de Os Santos llegué al mojón, que indica la entrada en Galicia y que constituye el linde entre León y Galicia. Este mojón es muy importante y conocido por todos los peregrinos, como sucede con el Km 100. Cuando los peregrinos  hace días que han iniciado el Camino, ya sea en el extranjero (Francia, Alemania, Holanda frecuentemente), en Roncesvalles, Canfranc, Puente de la Reina, Logroño o Burgos, la llegada aquí se convierte en alegría porque se es consciente que si has llegado hasta aquí, ya llegas a Santiago, acaricias su cercanía, en un lapso de tiempo que, según tus ganas de andar, pueden ser 7 días, 6 días o incluso 4 días, apretando mucho. Por este motivo aquí la mayoría de los peregrinos se hacen fotos. Sin embargo, mi hermano Javier y yo somos testigos de la emoción y alegría que tuvieron dos peregrinos. En un caso, en el año 1995, un peregrino de Novelda, que no había dejado el Camino poco después de iniciarlo el año anterior, se emocionó mucho al comprobar que ese año sí podría llegar. Otro caso, ocurrió el año 1996, como ya comente en otro capítulo un Peregrino de Andorra (Teruel), aunque vivía en Zaragoza,  que había estado a punto de dejar el Camino entre Astorga y Santa Catalina de Somoza continuó gracias a nuestros ánimos, y también se puso contento de alegría al llegar aquí, dando grandes zancadas sin quitarse la mochila.

    Después de pararme un rato allí, continué pues veía riesgo de que lloviera y cada vez hacía más frío; notaba a faltar los guantes que había dejado en casa. A medida que me aproximaba a O CEBREIRO la montaña estaba más nevada y, por efecto, de la luz del sol, las nubes oscuras y la nieve, de lejos veía algo muy raro; me aproximaba a una pared de una montaña que estaba completamente oscura, gris o casi negra; no lo entendía, pero a cada paso que hacía más negra se veía la montaña. Cuanto estaba a una distancia de 2 metros y, ya en plena llanura - el único tramo plano del camino -me apercibi que realmente era todo nieve, pero por el efecto de la luz del sol sobre las nubes oscuras, el blanco se veía gris oscuro o casi negro. Solo cuando estabas delante te dabas cuenta de la realidad y que la visión era un fenómeno producto de la naturaleza.

     

     

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    Vistas observadas en la ascensión a O CEBREIRO el día 30 de marzo de 2007

     

    P3300240 Hito indicativo de OS SANTOS

     

    P3300241  P3300242

    Hito indicativo de los Límites entre LEÓN y GALICIA. Este lugar es un sitio predilecto de los Peregrinos para hacerse fotos, especialmente cuando han iniciado el Camino desde lugares muy distantes, como RONCESVALLÉS, PUENTE LA REINA, LOGROÑO, BURGOS etc. Los que llevan varios días andando piensan  que ya es factible  llegar a la ansiada meta de SANTIAGO DE COMPOSTELA.

    Imagen_Galicia

     

    O Cebreiro Ladera de la montaña donde se produjo el efecto gris oscuro sobre la nieve.

    Continúe el Camino y, por fin, entré en  O CEBREIRO, que es un pequeño pueblo en que esta la Iglesia Parroquial de SANTA MARÍA REAL DE O CEBREIRO, en cuyo templo de carácter Preromántico destacan el Crucifijo del Altar Mayor, la Patrona Santa Maria La Real colocada en el nave de la derecha y especialmente la Urna, que contiene el Relicario (regalado por los Reyes Católicos) y el Cáliz del famoso Milagro del Grial Cebreiro, cuya leyenda recogo en mi web del Camino. En esta parroquia, en la nave izquierda, hay una sepultura, en la que está enterrado ELÍAS VALIÑO, uno de los precursores del renacimiento del  Camino. Fuera hay un monumento, dedicado a él, dándole las gracias por su esfuerzo, y en la sepultura figura redactada en latín  una frase similar a la siguiente: "ELIAS VALIÑO SAMPEDRO, Párroco de O Cebreiro y amigo de los Peregrinos".

    Pase por delante de la Iglesia y me fui al Albergue tomando el Camino de arriba, ya que normalmente se entra por una puerta situada arriba. Abajo había una pareja de peregrinos ingleses, a los que hice señas. Pero tanto ellos como yo observamos que las dos puertas estaban cerradas, al parecer el Albergue de O CEBREIRO, justo cuando se iniciaba la Semana Santa, estaba en obras. Esta era la razón porque los peregrinos que había adelantado no los vi mas. Posiblemente en Villafranca del Bierzo les avisaron. La pareja de ingleses, ambos muy simpáticos, continuaron hacia HOSPITAL DA CONDESA. Yo decidí que continuaría, pero después de comer. Eran las 17,15 horas y notaba a falta la comida en el cuerpo.

    Comí muy bien en un restaurante del lugar. El dueño me dijo que me acercara al fuego; allí le echó más leña y noté un cambio de temperatura en el cuerpo. Hasta el móvil comenzó a funcionar mejor. La temperatura exterior era de bajo cero. Después de comer, visité la Iglesia, selle la Credencial en la Parroquia, allí estaba una chica que se cuida de la vigilancia de la Parroquia y que también te sella las credenciales o incluso te da si te hacen falta, ya que es uno de los pocos sitios del Camino en que, generalmente, tienen credenciales suficientes. Visité el Santísimo, donde se halla la famosa urna con el Cáliz de O CEBREIRO, así como las demás naves. Rece un rato, pensando en mi padre que hacía dos meses y medio que había fallecido y que era natural de Medin de O PINO, localidad próxima a Santiago de Compostela. 

     Hoguera Imagen de la Hoguera de la Posada de O Cebreiro tomada con el móvil

    Después volví al Bar, me puse las polainas porque temía que lloviera intensamente, cogí la mochila, me despide del Mesón y me fui. Aquí se pueden coger dos caminos: 1) El que sigue paralelo a la carretera; y 2) Un camino que ascendiendo hacia el la zona del Albergue conduce a un inmenso Pinar. Es un camino muy bonito y durante unos cuatro kilómetros transcurre por bosques, sin embargo me indicaron que ahora no era aconsejable por las intensas lluvias primaverales, por lo que escogí el camino que transcurre por la carretera.

     

     

    Image74   Santa María Real de O Cebreiro

    Image75 Altar Mayor de Santa María Real de O Cebreiro

    Image34 O Cebreiro. Vista del pueblo. Al fondo  la Iglesia.

    Imagen_NubesCebreiro Lago de Nubes en Cebreiro.

     

    El camino continúa por la carretera hasta el pueblo de LIÑARES durante 3 km. Al llegar, al otro lado de la carretera, hay un un pequeño monumento dedicado al Camino, que data del año 1993. A la izquierda, paralelo a la carretera, coincide este camino con el que desciende del Pinar antes referido. El camino continúa por medio del pueblo; después se gira a la derecha y se atraviesa la carretera. Ahora se toma una pista y quince metros después se asciende hacia una Montaña, que, a través de pequeños senderos entre árboles, lleva al ALTO DE SAN ROQUE, situado a 1.264 metros de altitud.  En este Alto hay colocado el monumento al Peregrino, una estatua inmensa, situada a la izquierda de la carretera, junto a la ladera de la montaña. Durante todo el trayecto e incluso antes, cuando salí de la Iglesia de O CEBREIRO había estado lloviendo intensamente, pero la lluvia en lugar de menguar, iba aumentando y, más tarde, en lugar de llover nevaba.

    La nieve cada vez era más persistente cuando llegue al ALTO DE SAN ROQUE. A partir de aquí comencé a descender hacia la localidad de HOSPITAL DA CONDESA. Mientras bajaba veía el pueblo abajo, pero cada vez era más pesado caminar pues el frió era bastante intenso; no tenía problemas en los pies, pues las polainas me protegían de la nieve o el agua; el problema eran las manos; estaban casi moradas y el frío era intenso; la temperatura era inferior a cero grados, aunque no puedo precisar cuanto  - mejor no saberlo -. Medio kilómetro más abajo entraba en el pueblo de HOSPITAL DA CONDESA. Cuando llegué allí observe que un chico me hacía indicaciones y me dijo "por aquí, por aquí, da la vuelta". Continúe durante unos 50 metros, después giré a la derecha entre unas casas, apartándome del Camino, subí una pequeña cuesta y, entonces, me encontré ante el pequeño Albergue de HOSPITAL DA CONDESA. Ese chico me dijo que entrara, me habían visto bajar entre la nieve y decidió avisarme. Había allí doce peregrinos más, el dueño del Albergue y una mujer que le ayudaba a mantenerlo. Nos contó que él había construido el Albergue sobre una antigua casa y lo había dotado de calefacción, aunque ésta sólo se notaba en el piso inferior, donde estaba el salón y la cocina, pero nos indicó que en el salón del piso inferior pasaban varios tubos de calefacción. Nos dijo que si colocábamos los zapatos sobre el suelo y la ropa sobre el suelo, éste los secaría como así sucedió.

    Esa noche la temperatura bajo varios grados y me desperté varias veces, aunque estaba dentro del saco de dormir y tenía mantas, el frío era horrible, hasta tal punto que al día siguiente era imposible que el teléfono móvil funcionara, pese a que lo había cargado por la noche.

     NOTA: Dada la extensión de este Capítulo en los próximos días publicaré otro con más fotografías de la subida a la Montaña de O CEBREIRO.

     

     

    February, 2008

    De Ponferrada a Villafranca del Bierzo (24 Km.)

     22 de Octubre de 2006  

     

                      Salí del Albergue, aproximadamente a las 8 horas de la mañana, nada más salir al patio me di cuenta que llovía copiosamente y sin previsión de cesar. Ya había colocado la funda en la mochila, pero de momento no me puse la capelina, pues prefería antes ir a tomar un café en un Bar situado frente al parking del Albergue. Salí del porche anexo, atravesé el patio y salí al exterior. Después atravesé el parking, una vez en la acera atravesé la carretera y me fui al Restaurante de enfrente. Tomé un café con leche y un bollo, pero estuve una media hora en el Bar, esperando si la lluvia cesaba o disminuía. Cuando me di cuenta de lo vano de la esperanza, cogí la mochila, me puse la capelina y salí fuera.

                      Gire a la izquierda y continúe carretera hacia arriba. A la altura de un crucero gire a la derecha y continúe recto, subiendo por una calle que me condujo directamente a la Plaza del Ayuntamiento, donde vi a dos peregrinos franceses, que miraban la plaza y hacían fotografías. Al fondo de la plaza una estatua de una castañera, próxima al Edificio del Ayuntamiento. Aquí podía haber girado a la izquierda y bajar por la calle que me conduce al Puente del Ferrado, Pero, deseaba volver a la Plaza del Santuario del Virgen de la Encina. Pese a la hora, era completamente de noche por la lluvia copiosa y las nubes oscuras, pero como llevaba una cámara digital pensé que si echaba unas fotos y  si no salían bien, podía retocarlas. Gire, pues, a la izquierda y seguí recto hacia la Plaza del Santuario de la Virgen de la Encina, donde este año - el del 2007 - se realizó la exposición de las Edades del Hombre. Una vez, llegué a la plaza, me sitúe cerca de un porche para que no se mojara la cámara y desde allí saque dos o tres fotos. Como pensaba, salían oscuras, pero con el software de la cámara retoque allí mismo una de ellas y vi que era posible que la Iglesia  y la Plaza salieran bien, por lo que después de realizar varias fotos, giré a la derecha y cogí una Calle con escalinatas, llamada antes Rañadero y hoy Mateo Garza. Es una bajada muy inclinada, que se salva  ora con escalinatas ora por la acera. Al llegar abajo, después de pasar una joyería, se llega al cruce con la carretera; giro a la izquierda y sigo recto, pasando por encima del Puente del Ferrado. A la derecha, al otro lado de la acera, está el solar de la Iglesia de San Pedro. Aquí atravieso la carretera, paso por el lado del solar de esa antiguaIglesia y continúo por la derecha. A los pocos metros giro a la izquierda y aquí me encuentro con una avenida. Atravieso otra vez hacia la derecha y me dirijo hacia un Gran Parque, que se llama Avenida Huertas del Sacramento y por el que continúa el camino,  paralelo al Río Sil. Este parque es un conjunto de jardines y constituye un pulmón verde en plena ciudad.

    PA220131 Vista del Santuario de la Virgen de La Encina (Ponferrada).

     

                  Una vez se termina el parque, el Camino continúa por una subida muy fuerte, a la que se llega girando a la derecha y que nos conduce directamente hacia la Avenida de la Libertad y la zona de las Minas de Carbón de Ponferrada.  El camino continúa hacia los edificios del complejo residencial de Endesa. Pasas por el interior de los patios y aquí te encuentras con la Pequeña Iglesia de Compostilla, que ocupa el sitio de la antigua Ermita de Nuestra Señora del Refugio. Se trata de una Iglesia Pequeña con sus paredes de color blanco. Más adelante, a la izquierda   hay unas instalaciones deportivas, un campo de fútbol y unas pistas de Tenis. Continuo recto, por su derecha. Más tarde pasas por el lado de unas casas. Se cruza luego el Canal del Bajo Bierzo y se sigue Compostilla adelante. Al llegar a COLUMBRIANOS, anexionado como COMPOSTILLA a la ciudad de Ponferrada,   se sale a la carretera de Villablino,por la que camino durante unos metros. Después, continuo por la Calle de las Eras o también Calle Real. Por un túnel, bajo el ferrocarril, llego a la carretera Vega de Espinareda, y dos kilómetros más tarde, por un camino situado entre casas y huertas, a FUENTES NUEVAS, a casi 8 km. de Ponferrada. Se entra en Fuentes Nuevas por la Calle Real, nombre muy repetido en el camino. A la izquierda se encuentra la Ermita del Campo, dedicada al Divino Cristo, y hacia la mitad del pueblo, a la derecha, la Iglesia Parroquial. Un kilómetro más adelante, me encuentro ya en CAMPONARAYA, tierra donde comienza la zona en que se cultiva buen vino, como lo demuestra una Cooperativa de  Bodegas de vino situada al final del Pueblo, donde en verano, si lo pides, te dan un vaso de vino. Posiblemente, también en otoño o invierno, pero desde luego con ese tiempo no apetece tanto.

     

                    Al entrar en CAMPONARAYA atravieso la carretera y sigo recto por la acera de la izquierda; llegó pronto a una plaza con muchos bares. En uno de ellos tomo un café, aunque la idea era parar un rato para descansar de la intensa lluvia que no cesaba.  Aquí me encuentro a las peregrinas que vi el día anterior en El Acebo y a uno de los Peregrino españoles, que como también habían estado en el Albergue de Ponferrada. Algunos allí se cambiaron los calcetines, ya que la lluvia entraba incluso en las botas a través de la ropa mojada.

                    Salgo del Bar, vuelvo a la plaza y de allí a la acera de la izquierda de la carretera comarcal, que pasa por el interior del pueblo. Se sigue por allí hasta salir del pueblo, justo cuando pasas por delante de las Bodegas citadas. Actualmente, una vez sales del pueblo, se continúa por un puente que salva la Nueva Autovía, conocida como Autovía del Camino de Santiago. Una vez, atraviesas el puente, subes durante un rato una pequeña montaña hasta llegar a zonas de labor, en las que primordialmente se da la vid. Desde aquí a CACABELOS se continúa por un camino muy definido, generalmente de tierra marrón que transcurre entre árboles y campos, de los cuales una gran parte están plantados de viñas. Recuerdo, como en una ocasión, en pleno mes de Agosto andaban por allí dos gitanillos con un burro, al que cargaban de uvas sustraídas de los viñedos plantados. Una pequeña anécdota del camino.         

             El camino continúa por esta pista, que, después de una pequeña elevación, llega hasta CIMADEVILA. Se atraviesa de nuevo la carretera y de aquí continúo recto a CACABELOS. Llego aquí bastante pronto, ya que aún no eran las 13 horas y había recorrido unos 16 km. aproximadamente desde Ponferrada. Mientras, la lluvia no cesaba y como CACABELOS es una población importante, debido a su situación en plena N VI y a su historia, decido entrar en un Bar para descansar. Ahora bien, antes pasas por delante de las Bodegas de PRADA; sigues recto por la Calle de los Peregrinos hasta llegar a una plaza. En esta zona, entro en un Bar, tomo el Café y espero un rato. Tengo suerte, ya que diez o quince minutos más tarde la lluvia nos da un descanso. Salgo luego del Bar. Sigo recto por la izquierda hasta volver a la carretera y aquí atravieso el Puente del Río Cúa. Una vez atravesado, llego a una plaza bastante grande, en la que hay un monumento que, salvo error, creo que es de un cañón antiguo. Un poco más allá, a mi derecha y al otro lado de la carretera, hay un magnifico Albergue, bastante moderno, situado junto a la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, en la que en verano puedes ver cigüeñas arriba en su destacado campanario. Como no llovía, me senté en un Banco y allí, en medio del pueblo, decidí cambiarme los calcetines, pues me molestaban mucho el agua que había penetrado en las botas a través del pantalón. Después, me levanté de nuevo, cogí la mochila y el bordón y volví a caminar en dirección a Villafranca del Bierzo.

                                                 Image15 Camino a Cacabelos    

                  CACABELOS es una localidad importante, ya que perteneció durante siglos a la mitra de Compostela. Es una ciudad muy comentada en los diarios de los peregrinos y siempre ligada al Camino de Santiago. Además de la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, también hay una Ermita de Santiago, una Ermita de San Roque, el Santo Peregrino; y la Iglesia Parroquial de Santa María.

               

    PA220132  Caudal del río Cúa el día 22 de octubre de 2006.

     

    PA220133  Cacabelos. Monumento cercano a la Iglesia de las Angustias.

     

             El camino a Villafranca del Bierzo transcurre, al principio durante unos kilómetros por la N - VI. Después de salir de esta localidad continúo por la carretera hasta llegar a PIEROS, a la altura del Km. 403,5 de la N VI, como se ve es una etapa bastante diferente de la del día anterior.

     

                         Aquí el camino difiere totalmente de la antigüedad, ya que entonces no existía la Carretera N VI. A la izquierda de esta carretera, por la que ando respetando la normativa de la circulación, se deja el cerro con las ruinas de CASTRUM BERGIDUM - o CASTRO VENTOSA -. Este Castro fue una ciudad de los Astures, batida por los romanos y documentado en el Siglo XIII, cuando Alfonso IX de León restauró allí su poblado. Nos encontramos ya en la cuna del Bierzo.

                     Más arriba de la carretera, se halla un restaurante hoy cerrado. Se trata de un edificio blanco, aislado de otras edificaciones, en el que hasta hace unos tres años había un Restaurante. Una vez pasada esta casa, se giraba por la derecha durante unos 50 metros y después se giraba de nuevo a la izquierda, continuando ya hacia Villafranca del Bierzo entre fincas hasta llegar al denominado Camino de la Virgen. Sin embargo, otra variante del Camino es continuar un rato por la carretera N VI hasta la altura del Km. 406,8, donde se gira a la derecha y se toma un camino - justo allí hay un cartel antiguo de anuncio de vehículos, que el tiempo ha desgastado -. Este camino, después de cruzar el Arroyo de los Valhuilles, se estrecha agobiado por la vegetación, hasta salir a una pista muy ancha, que es el conocido Camino de la Virgen, procedente de Valtuille de Arriba.

                       Casi siempre había optado por el primero de los caminos, que es algo problemático al principio, ya que transcurre entre fincas. Por esta razón, otras veces continúe hasta el km. 406,8 - un poco más arriba -, ya que es más práctico, para seguir el segundo camino. Sin embargo, mientras andaba me encontré con un Letrero Nuevo de "El Camino Viejo", que existía en la antigüedad y ses había restaurado. Como la lluvia acaba de volver y con toda su intensidad, no lo pensé dos veces y giré hacia la derecha por una pequeña carretera durante unos 100 metros, pese a que era consciente que este Camino sería más largo. Después, hacia la izquierda, cogí un Camino algo ancho, que me condujo al pueblo de VALTUILLE DE ARRIBA. Antes de llegar al pueblo tuve que bordear un arroyo, que salve con un par de zancadas sobre unas piedras.

                     Al salir de este pequeño pueblo, donde me tropecé con un perro totalmente mojado, que provenía de un pequeño bosque y que parecía algo asustado. Continúo desviando hacia la izquierda a través de la pista conocida como el Camino de la Virgen, que en este tramo está rodeada de los árboles de ese bosque. Un kilómetro después el Camino es casi siempre una ascensión, subida tras subida.

                     Dos Kilómetros antes de Villafranca del Bierzo se unen los dos Caminos y ya comenzaba a ver otros peregrinos, que yendo por la otra ruta habían llegado antes. Cuando faltaba 1 km. o 1,5 km a VILLAFRANCA DEL BIERZO, en una pista bastante ancha, con un ribazo al lado derecho y unos campos a la izquierda, me encontré con un enorme charco y dos peregrinos más que pensaba como salvarlo. Arriba del ribazo derecho había otro camino, pero se desviaba y conducía a tierras de cultivo sin salida posterior. Por la izquierda era imposible caminar. Uno de los peregrinos se sacó las botas y lo pasó descalzo; una chica decidió ir hacia arriba, pese a que le avisamos que efectuaría una vuelta excesiva. Yo, después de dudarlo un rato, me arriesgue a pasar con las botas, aunque tenía medio que el charco fuera muy profundo. Gracias a Dios, el agua no cubrió las botas de goretex y pude atravesarlo sin graves problemas.

     

                     Más tarde llegué ya a VILLAFRANCA DEL BIERZO. El Albergue Municipal estaba cerrado desde el día 15 de octubre, por lo que continúe, y, después de pasar la Iglesia de Santiago, llegas a una plaza en la que está ubicado el famoso Albergue de Jato. Eran aproximadamente las 15,30 ó 16 horas y casi todos los peregrinos, procedentes de Ponferrada, llegamos al mismo tiempo.

                    Como ya dije me había puntado a un Curso de Postgrado de Propiedad Intelectual, que se iniciaba el día 24 de ese mes, por lo que VILLAFRANCA DEL BIERZO debía dejar el camino. Estaba completamente arrepentido, pero había dado la palabra. Podía haberlo retrasado unos meses e iniciarlo más tarde, pero ya no había remedio. Por la noche, alrededor de las 21 horas, cuando cogí el autocar de regreso, estaba triste, pues había un ambiente muy con el grupo de peregrinos - todos extranjeros, menos tres personas -. De todos modos, con el tiempo lo agradecí, por dos razones: 1) No sabia que tres meses más tarde mi padre se iría al Cielo, por lo que pude estar más tiempo con él, que siempre fue un devoto del Santiago; y 2) El camino que continué y terminé en primavera me gustó también mucho.

     

                            Antes de concluir este Capítulo, debo referirme a VILLAFRANCA DEL BIERZO. Esta ciudad también está muy ligado al Camino. La Iglesia de Santiago tiene dos puertas, la principal, permanentemente abierta, y la Puerta del Perdón, que está siempre cerrada, pero en los Años Santos si algún peregrino, por enfermedad u otra circunstancia sobrevenida accidentalmente en el Camino, estuviere impedido o imposibilitado para continuar, se abre dicha puerta y puede pasar por ella, reconociéndole los mismos Derechos de la Peregrinación que tienen los que consiguen llegar a Santiago. Es una Iglesia típicamente románica, de una sola nave, famoso por su rica y ornamental portada septentrional, la de la Puerta del Perdón. A la derecha de la nave hay varios altares y en el Altar Mayor hay una Gran Cruz con un Cristo. En esta Iglesia, como en todas las de Villafranca, hay personal que se encarga de sellar las credenciales e incluso te explican las características de los templos. Más abajo, frente a la Iglesia, está el Castillo de los Marqueses de Villafranca (Siglo XVI), en el que actualmente vive el Compositor CRISTÓBAL HALFFTER.

     Villafranca_Bierzo2_2003 Iglesia de Santiago (Románica) A su lado izquierdo la Puerta del Perdón. A la derecha el Albergue de Jato

     

    Villafranca_Bierzo3_2003 Iglesia de San Nicolás (Siglo XVII).

        

                        La Sirga Peregrinatio es la monumental Calle del Agua. A la derecha, en sitio bastante elevado y justo frente a la Puerta del Perdón de la Iglesia de Santiago, pero con un valle de distancia por medio, se encuentra la Iglesia de SAN FRANCISCO, que visité ese mismo día y que, como en la de Santiago, la azafata de la Junta de Castilla y León me explicó los detalles de esa Iglesia. Esta Iglesia recuerda el paso de San Francisco de Asís en dirección a Compostela.

                              La Plaza Mayor de Villafranca del Bierzo, aunque creo que se llama Plaza España, es bastante grande y está rodeada de edificios. Esta plaza y las calles adyacentes constituyen el centro de la ciudad, donde hay más vitalidad. Si se continúa por esta calle se llega a otra plaza con un parque. Cerca de esta plaza está el Convento de la Anunciada, levantado en el Siglo XVII como Convento de Franciscana, sobre el antiguo Hospital de San Roque, donde se había alojado San Francisco de Asís. Al final  de la calle se encuentra la Colegiata de Santa María de Cruñego, levantada sobre la primera fundación de monjes cluniacenses o Santa María de Cluniaco.

                             En la segunda Plaza citada anteriormente se alza la suntuosa Iglesia de San Nicolás, una de las advocaciones del Camino, cuya fachada refleja su condición de Colegio de Jesuitas, fundado por el Marqués de Villafranca a principios del Siglo XVII. En su interior se venera el Cristo de la Esperanza, el patrón de Villafranca del Bierzo.

                              Una característica común a las Iglesias de Santiago, San Francisco y San Nicolás es que están situadas en cimas bastante altas con respecto al nivel de la ciudad, como ya observé que ocurría también en Estella (Navarra).

                              Abajo de la Plaza Mayor, paralela a ella, se encuentra una de las calles más largas del pueblo, en la que también se debe destacar la Iglesia de San Agustín, que es al propio tiempo Convento de Las Agustinas.

    Villafranca_Bierzo_2003  Vista de la Iglesia de Santiago por su lado septentrional.

    PA220135 Iglesia de San Francisco. PA220136

     

    PA220137  PA220138  PA220139

    Ábside, Puerta del Perdón y Fachada Principal de la Iglesia de Santiago (Villafranca del Bierzo).

    El próximo Capítulo Villafranca del Bierzo - O´Cebreiro - Hospital da Condesa

     

                 

     

                       

     

         

    February, 2008

    De Rabanal del Camino a Ponferrada (35 km. aproximados)

    Imagen de mapa de bits

    21 de Octubre de 2006

                             Aparte de la lejanía que se encuentra de la civilización, Rabanal del Camino es un sitio muy tranquilo. Como ya dije, me aloje en el Albergue de GUACELMO, que lleva el nombre de un monje que residió en FONCEBADÓN. El Albergue de GAUCELMO es el que está frente a la Iglesia Parroquial de Santa María. Al mediodía fui a comer al Restaurante situado al lado de la Iglesia, en la Calle Real; y, por la noche, fui a comer en la Hospedería o Restaurante Baltasar. La tarde fue muy tranquila, ya que desde el mediodía dejo de llover, por lo que los peregrinos pudimos descansar en el patio y la enterada del Albergue, así como pasear por el Pueblo.

                       Como también adelanté, al lado del Albergue y frente a la Iglesia de Santa María, unos Monjes Benedictinos han transformado una antigua casa en el Monasterio Irago y, como que ahora la Iglesia de Santa María está en obras, celebran la Misa y oran el la Iglesia de San José, situada al principio de la Calle Real, una fuerte bajada desde el Albergue o una fuerte subida cuando se asciende al  pueblo. Estos Monjes, siguiendo las reglas de los Benedictinos, como ya había presenciado en el Monasterio de Samos, alrededor de las 20 horas celebran las Visperas, a las que asistimos todos los peregrinos. Allí me di cuenta que todos eran extranjeros, fundamentalmente franceses, holandeses, alemanes y algún italiano, sólo otro chico y yo éramos los únicos españoles que ese día estábamos en el Albergue Gaucelmo deRabanal. Allí me di cuenta de que los extranjeros viven el Camino de forma distinta a los españoles, especialmente los que caminan en el Otoño. Ya me lo habían contado en mis Caminos de verano que en esa época el Camino era distinto, pero hasta aquel día no lo comprendí del todo.

     

                      Por la mañana del día 21 de octubre me levanté a las seis. Como es costumbre en este Albergue todos los peregrinos estaban levantados, ya que los Hospitaleros Ingleses sirven todos los días un pequeño desayuno, con leche, café, mermelada, pastas y otros ingredientes, que puedes elegir. Pero, en contraprestación, pide que la gente baje poco a poco y antes de la Siete de la mañana. Entre las 7 y las 7,30 se debe salir del Albergue. Los ingleses son muy rígidos en sus normas y la verdad es que funcionan. Después de preparar la mochila baje por las pequeñas escaleras - hay que vigilar la cabeza al girar en un tramo de la escalera para evitar darse un golpe - y me dirigí a la cocina. Allí comí con algunos peregrinos franceses y el español, que a veces iba con ellos. Al terminar el desayuno volví arriba, cogí la mochila, tiré una propina en una hucha y salí al Patio. Había allí unos cuantos peregrinos ya preparados, por lo que pensé que otros ya habían salido, razón por la que salí del patio y me dirigí hacia el túnel de salida del Albergue. Fuera me di cuenta que era bastante de noche, pero había luces tenues en el pueblo. Pase la pequeña plaza de la Iglesia y me dirigí hacia la Calle Real, subí hacia arriba hasta llegar al final del pueblo.

     

                    Aquí, de pronto, me di cuenta que aquellos peregrinos esperaban que amaneciera, pues al llegar al final de la Calle me encontré frente al Bosque. Apenas había luz, estaba completamente oscuro y ni siquiera se veía el color verde de los matorrales y los árboles. Todo era gris oscuro o casi negro. Entonces me paré, ante el Bosque y me quité la mochila para coger una linterna.

                     Entonces observé que por la Calle ascendía una peregrina. Al llegar allí también se dio cuenta de la oscuridad plena del Bosque y me preguntó: "lo intentamos, le contesté que podíamos continuar porque llevaba una linterna; me contestó que fantástico y que sería mejor que fuera delante". Hablamos del Camino y me contó que ella lo había iniciado en Ley Puy  - a unos 1.700 km de Santiago - el día 31 de de Agosto, estábamos al día 21 de octubre y llegaría el 30 de este mes, es decir, tardaría dos meses. Le comenté que había hecho otras veces el Camino, siempre comenzando y terminando cada vez, salvo ésta que lo había dividido en cuatro tramos desde Roncesvalles para conocer como era el Camino en épocas de primavera y otoño, pues en España casi todos cogemos las vacaciones en Verano. Entonces, me comentó algo que no entendía y es que había observado que "había españoles que hacían el Camino entre fines de semana o Puentes y después se volvían", le contesté que tampoco lo entendía yo, pues la verdad si el Camino no se vive intensamente, no se conoce de verdad.

                  Seguimos caminando por el Bosque, siguiendo pequeños tramos que el andar de las personas había creado entre la maleza y los árboles. No era un camino en sentido estricto, sino surcos llenos de vegetación en una zona en la que, durante el invierno, es fácil que llegue la nieve y las temperaturas suelen ser extremas.Después de atravesar esos pequeños caminos, llegamos a la carretera. Aquí hay dos variantes: 1) La que sigue por la carretera, girando hacia arriba a la Montaña; y 2) La que continúa, después de atravesar la carretera en diagonal, por pequeñas sendas, similares a las anteriores, y transcurre por varios campos. Yo siempre seguí esta segunda opción, que antes utilizaban pocos peregrinos, pero que ahora ya está señalizada. Decidimos coger esta senda.

                    Después de cruzar la carretera, penetramos en ese camino. Ahora, ya no había bosque prácticamente; había mucha maleza, pero los árboles estaban dispersos y abundaban los campos. Todavía era noche, aunque la luz de la linterna ya no nos hacía falta. El camino, al principio, desciende durante un kilómetro y medio; después atraviesas un prado, pasando por una fuente y abrevadero de animales, ubicados en plena naturaleza. A partir de aquí, se inicia un ascenso, cada más agreste, mientras ya comenzaba a amanecer. Seguimos hasta una montaña llena de árboles. Aquí tampoco había caminos; debíamos espabilarnos para torcer por este surco, el otro, subir hacia estos árboles, girar otra vez y siempre ascendiendo a un nivel superior cada vez más pronunciado. A medida que la Montaña se aproximaba a la carretera, el Camino era cada vez peor, pero al mismo tiempo más interesante. En estas subidas, los pies responden perfectamente, las rodillas se mueven sin molestias, el Bordón lo utilizas con profusión para ascender hacia el peldaño siguiente y adoptas la postura inclinada con la mochila para subir mejor. Continuamos así hasta llegar al fin de esos caminos, que terminan súbitamente en la Carretera.  Habíamos subido un desnivel de unos 800 a 900 metros.

                     Aquí el Camino continúa un rato por la Carretera. Hace una gran curva y contra curva para posteriormente, siempre en ascensión, llegar al Pueblo de Foncebadón. El Camino pasa por dentro de la única calle del pueblo, la Calle Real de Foncebadón, en un trayecto aproximado de 1,6 km. hasta encontrar de nuevo la carretera. En este pueblo, hasta hace unos cinco años, sólo vivían dos personas, quienes además cuidaban de la Iglesia. Hoy en época de verano viven más personas e incluso, al fondo, a la entrada del pueblo, se ha construido un pequeño Albergue. Por otro lado, la Iglesia, hasta hace poco prácticamente abandonada y en la que sólo se divisaba una pequeña Torre y unas campanas, hoy está reconstruida. Incluso hay un Restaurante. Es decir, un gran cambio para lo que hace poco tiempo era este pueblo, que estaba prácticamente abandonado.

                 No obstante, en otras épocas Foncebadón había sido muy importante por su situación cerca de la cima de una Montaña. Parece que a la salida del pueblo se localizaban las construcciones de la Hospedería y del Monasterio del Siglo XII. En esta localidad se celebró en el Siglo X un Concilio. En el Siglo XV un ermitaño, GAUCELMO, fundó una alberguería, un hospital y una Iglesia para la atención de los peregrinos, instituciones favorecidas de privilegios por los Reyes de España, desde Alfonso VI, hasta la guerra de la independencia.

               Subimos por la calle, que realmente es una montaña llena de piedras y con algunas cruces altas para orientar a la gente en caso de nieve, como es frecuente en esta zona.  Al principio del pueblo, en la zona baja, el nuevo Albergue; más arriba, casi al final está la Iglesia, reconstruida recientemente, y junto a ella un pequeño Restaurante. Aquí están edificadas las pocas casas del pueblo. Una vez atravesadas, llegamos al final del pueblo. Después el Camino hace una gran curva a la izquierda, das la vuelta de nuevo a la Montaña y más tarde giras, desde allí ya se divisa la Cruz de Ferro, el hito más alto del Camino Real Francés

               Hasta hace poco el Camino volvía a la carretera LE-142, pero ahora la atraviesas y subes por un caminito, que sigue por la montaña y bordea la carretera, lo continuas durante unos doce minutos y pronto llegas a la CRUZ DE FERRO.

             El monumento indicado es una pequeña Cruz clavada en un mástil grande de madera, plantado en un montículo de piedras depositadas por los Peregrinos que hacen el Camino. Hasta el año 1997 la Cruz estaba sobre el tronco de un árbol, pero en verano de ese año un gamberro serró el tronco por la mitad. Al principio, Tomás, el hospitalero de Manjarín, y otros que lo ayudaron, entre ellos la Guardia Civil, lo sustituyeron por un poste de Telefónica, que esta compañía les había prestado. Más tarde se colocó el actual tronco, en el que se ha introducido una pequeña viga de hierro para evitar que lo vuelvan a serrar. La sustitución no ha quedado mal, pero el poste o tronco de árbol anterior era más alto y tenía una forma muy peculiar y agradable cuando hacías fotografías mirando hacia el Cielo.

         Yo coloqué una piedra que había recogido, más abajo ese mismo día, la chica francesa colocó uno que llevaba desde que inició el Camino en Francia. Como se ve los extranjeros siempre van más preparados  y cumplen más las tradiciones. Generalmente todo los que he conocido llevaban la piedra desde el inicio de sus respectivos caminos.

             Aquí se pueden ver fotos de la Cruz de Ferro con el anterior tronco y el actual poste. Así como vistas que se observan desde ese lugar o sus inmediaciones.

                                                                              

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                                                                            Cruz de Ferro

     

                             CruzFerro_2003  Cruz de Ferro          CruzFerro2_2003   Ermita de Santiago en Cruz de Ferro

     

     

    PA210070            PA210071         PA210074

          La Cruz de Ferro el día 21 de Octubre de 2006

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                                                               PA210078

                            Ermita de Santiago con la Mochila, el Bordón y la cantimplora en el lado derecho.

     

                  Ancares4_2003    Ancares_2000 Ancares_2003

                                                                          Vistas desde Cruz do Ferro

     

                   

                  

                  Ancares2_2003 Camino hacia Manajarín  Ancares3_2003   Vista Camino a EL ACEBO     

                             

     

                      Más tarde, comenzaron a llegar más peregrinos; los primeros unos franceses y ya después muchos más en pocos minutos. Apareció un ciclista que nos enseño como al fondo había salido el Arco Iris. Pero, aunque cierto, fue una vana esperanza, pues una hora y pico más tarde vendría la lluvia con toda su alegría.

                      Quince minutos más tarde, partí de nuevo en dirección a Manjarín. El camino sigue paralelo a la carretera, si bien algún tramo lo cruzas entre montañas. Se sigue así hasta llegar a Manjarín. En este pueblo sólo hay un Albergue atendido por Tomas; se trata de un pequeño refugio, en el que apenas pueden dormir varias personas, pero Tomas es una persona que atiende a todos los peregrinos que pasan por allí. Hay otras personas que colaboran con él en el Albergue durante un tiempo. Cuando aparece un peregrino, tocan la campana y le invitan a tomar café, leche o pastas. También sellan la credencial. Como todos los años, que he pasado por Manjarín, paré un momento y tomé un Café con leche. Pregunté por Tomás, pero no estaba, ya que había salido ese día. Diez minutos más tarde reinicié el Camino.

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    PA210082  PA210084 Manjarín PA210086  

                                                                                                                                Camino. Vista Base Militar

     

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                                                                                           Vistas del Monte Irago

     

                         A partir de ahora el Camino transcurre prácticamente por la Montaña, aunque existe la opción de ir caminando por la carretera. Los ciclistas utilizan esta segunda opción, pese a que les avisan en que esta zona es muy peligrosa para los ciclistas, ya que un kilómetro más tarde se inicia una gran pendiente que dura varios kilómetros hasta llegar a El Acebo. Realmente aquí nos hallamos ante dos grandes ollas formadas por los valles que van desde la Cruz de Ferro (con El Acebo, Molinaseca y Ponferrada) y el Valle de Villafranca del Bierzo hasta el Monte O Cebreiro, entrada a Galicia.

     

                       Como una imagen vale más que mil palabras publicó en este Capítulo varias fotografías para que podáis ver como realmente es el Camino en dichos parajes. Después de salir de ese pequeño Refugio, giré a la derecha; se baja entonces por una carretera, a tu derecha queda una fuente; continuas la bajada hasta entrar ya en senderos de la Montaña. Así se anda un rato, por estos senderos, saliendo después otra vez a la carretera, atravesándola, volviendo a la Montaña y así sucesivamente.  Una hora más tarde, cuando terminaba de bajar  una gran pendiente, irrumpió la lluvia de forma intensa. Suerte que ya había colocado la bolsa sobre la mochila, pero inmediatamente tuve que colocarme la capelina.

     

                      Después baje unos escalones hasta la carretera, la atravesé y me dirigí a un camino a la Izquierda, que continúa perpendicular a la carretera hacia el Valle de El Acebo. Realmente no se ve el fin del camino porque el pueblo queda abajo, escondido hasta que llegas a una especie de cima. Aquí ya inicio la bajada lentamente (tiene la forma de pared) y con cuidado, apoyando el bordón en el suelo; un pequeño descuido y fácilmente podría caer hacia abajo o bien torcerme un tobillo, máxime cuando la bajada estaba llena de barro y la lluvia era incesante. Al fin, después de un largo esfuerzo, llegué al Pueblo de El Acebo. Mientras bajaba podía ver la imagen impresionante de ese pueblo con sus tejados de Pizarra. Al entrar, a tu derecha tienes una fuente, por lo que cambié el agua de la cantimplora. Más tarde continúe hasta llegar al Mesón El Acebo. En este bar hacen unos bocadillos normales y, entre estos, uno especial de la Casa, que está muy bueno. Allí me encontré a dos peregrinas españolas, que había visto en anteriores etapas y a una argentina. Una de las españolas se quedaría en Molinaseca y después ya terminaría el Camino; las demás continuarían hasta Ponferrada.

     

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    El Acebo                                               Camino a Riego  de Ambrós                      Camino a Riego Ambrós

     

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                                                     Tres Vistas desde El Camino a Molinaseca

     

                  A El Acebo llegué alrededor de las 11 horas y estuve prácticamente hasta las 11,45 ó 12 horas. Estuvimos en el Bar charlando y riendo diversos peregrinos, especialmente con los Chistes y citas que hay colgados en una pared de ese Bar.

                 Después del Bar, el Camino continúa bajando por el pueblo hasta salir de él. Más tarde, se pasa por el lado del Cementerio a tu derecha, delante del cual hay un monumento a un Ciclista muerto en la bajada de El Acebo, un ejemplo de la peligrosidad de dicha pendiente.

                 El Camino continúa bordeando la Montaña, bien por la carretera, bien por senderos hasta penetrar en un nuevo Camino que, zigzageando llegas al Pueblo de Riego de Ambrós. Aquí el Camino entra por la parte alta del pueblo, que se encuentra en notable pendiente. Sigue recto. Pasada la fuente, a 50 metros, se aparta a la derecha. Ahora desciendo al Valle del ARROYO PRADO MANGAS, hermoso sitio, que se cruza siguiendo su curso y con cuidado porque la bajada, al principio, está llena de piedras grandes de pizarra (resbaladizas) y después bastante barro, dada la incesante lluvia. ´Se vuelve a la carretera LE 142, a la altura del Km. 11. Unos metros más adelante, se sale por la derecha y se desciende al Vale RIÓ DE LA PRETADURA, para ascender por la derecha, entre chopos y jaras, a un promontorio. Se bordea éste y desciendes con cuidado por tus rodillas, dado que la bajada es muy inclinada y en forma escalonada. Después divisas de nuevo la carretera, y bajas hacia ella antes de entrar en Molinaseca.

     

                       Molinaseca es una preciosa ciudad. Hay aquí una Piscina Natural en el Rio, que observas al pasar el famoso Puente de los Peregrinos. En esta ciudad hay varias Iglesias (se pueden ver fotografías de ellas en mi web del Camino http://www.agustinvm.com).

                       Para mí esta Etapa y la subida al Monte O Cebreiro constituyen las etapas más importantes e interesantes del Camino. El ascenso a Cruz de Ferro y la posterior bajada constituyen dos formas de participar con la naturaleza, alejado de las ciudades, en el que encuentras un sosiego y una paz espiritual difícil de hallar en otros lugares. Algunos, aunque yo no creo en esa idea, consideran que el entorno de la Cruz de Ferro y Manjarín es uno de esos lugares de la tierra en que confluyen ciertas energías. Esta idea solo la cito, sin embargo como no quiero influir en nadie debo reiterar que yo no creo en esa hipótesis.

                     

                       Una vez en la carretera, me sitúo en el lado izquierdo y vuelvo a caminar. Detrás mío la gran pendiente que acabo de descender y la carretera; a mi izquierda el Río Meruelo y a mi derecha pronto encuentro el Santuario de las Angustias, cuyas rejas de madera antaño sufrían desperfectos, ya que los peregrinos y los mineros arrancaban astillas de madera, que se llevaban como recordatorio. Después de una leve subida, llego al Puente de los Peregrinos, nombre que figura escrito en Francés - en referencia al Camino -. Aquí observas una preciosa piscina natural, aunque en esta época del año no está habilitada, pero durante el verano el cauce del rió forma una magnífica piscina natural y los nadadores se tiran desde el puente, que utilizan como trampolín.

                          Como he dicho Molinaseca es un Valle precioso, un oasis en el Camino con abundante agua. Prácticamente la población está formada por dos calles principales paralelas y otras secundarias y más pequeñas. Por otro lado, como sucede en muchos lugares del Camino, es una localidad en forma alargada y en su Calle Principal hay bastantes tabernas. A su vez a la izquierda del final del Puente hay el Restaurante del Puente Románico y a la derecha, junto a una plaza y calles adyacentes hay otros restaurantes que están muy bien. Pero ese día de octubre, con lluvia intensa, cielo gris y las calles mojadas, pocas personas estaban en la calle. Al final de la Calle Real, un poco antes de llegar a un Cruceiro, entré en un Bar, allí estaban las peregrinas que encontré en El Acebo. Todas, menos una, continuarían a Ponferrada, la otra se quedaba en Molinaseca.

                        Al salir del Bar, giro a la derecha y aquí ya estoy en una pequeña plaza. Continuo por la izquierda por la acera de la Carretera, ya que por allí sigue el Camino y 1 km más adelante, a la salida de esta localidad, está el Albergue. Siempre me quedaba en el Albergue de Molinaseca, pues en verano es aconsejable, pero está vez tenía decidido ir a Ponferrada. Al llegar al Albergue, había un encargado, sellé la Credencial y le pregunté si estaba el Hospitalero, ya que lo conocía de otros años y lo quería saludar antes de continuar a Ponferrada. Pero, se había ido a Santiago a una reunión. Es frecuente que los Hospitaleros más o menos fijos del Camino vayan a Santiago u otros sitios para reunirse y hablar del Camino.

     

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     Vista Molinaseca                             Bajada Molinaseca                              Puente Románico. Molinaseca

     

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                                                  Vista Molinaseca. Santuario de Las Angustias

     

                        A la salida de este Albergue, que antes era una antigua Ermita, continuas recto unos 100 metros y luego giras a la derecha y continuas por la izquierda de una Pista de Tenis. Más adelante giras a la izquierda y pasas por un camino de hierba, entre casas a tu izquierda y prados a tu derecha. Continuas así hasta la altura del Km. 3,5 de la carretera. Aquí sales fuera y tienes dos alternativas: 1) Seguir por la derecha paralelo a la carretera y continuas así durante unos 5 km. hasta llegar a Ponferrada, entrando directamente al Albergue de esta ciudad; y 2) Seguir por el Camino de la Población de Campo, que es de unos 8 km. largos. Cogí esta segunda opción, pese a que la lluvia era constante e intensa. No obstante, me gustaba más que pasar junto a urbanizaciones construidas hoy en la carretera que va a Ponferrada.

                     Atravesé a la izquierda y continúe por un camino pedregoso que desciende hasta la Población de Campo, a cuya salida, el camino atraviesa un vertedero próximo a la ribera del río Boeza. Por el Puente de Escaril se cruza el ARROYO MORISCAL, y se entra en el barrio del Puente de Boeza. Desde él, por el puente Mascaron sobre el Boeza, se entra en el casco urbano de Ponferrada, en el que, por las calles Hospital, Plaza del Temple y calle del Comendador, llego primero la Basílica de la Virgen de La Encina, situada en una plaza circular y que constituye un cruce de varias calles. Previamente, había visto el Castillo Templario de Ponferrada.

                      Ahora bien, el Albergue está situado en el otro lado de la ciudad hacia su derecha, por lo que cogí una calle situada a la derecha. Más tarde giré a la izquierda hasta llegar a una zona de parking, en la que, al fondo, hay un conjunto formado por una Iglesia y por el Albergue. El Albergue es fabuloso; no lo conocía, pero la verdad me gustó. Me dieron otra credencial, ya que la había agotado, pues la traía desde Roncesvalles. Fue una etapa magnífica, como también la estancia en el Albergue con los peregrinos que había conocido, con algunos de los cuales cené esa noche.

     

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    Castillo Ponferrada                 Castillo Templario de Ponferrada                Camino a Ponferrada

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         Santuario Las Angustias                     Molinaseca                           Camino de Molinaseca a Ponferrada

                Molinaseca

     

     

    Nota: Algunas de las fotografías son de años anteriores - pero pocas -, ya que al llover tanto tuve que utilizar la cámara digital con precaución, la compacta esos dias de lluvia no la utilice, pues sé lo que produce la humedad y el agua de la lluvia en las máquinas de fotos.

        

     

     

                

          

     

     

       

    January, 2008

    De Astorga a Rabanal del Canino

     

    De Astorga a Rabanal del Camino  (21 Km.)

    20 de octubre de 2006

                      A las ocho de la mañana salí del Albergue; llovía muy intensamente, más que ningún otro día; ni la capelina era suficiente para que entrara la humedad en el cuerpo; daba igual los pantalones se mojaron rápidamente. Me dirigí hacia la estación de Renfe para cambiar el billete del tren. El Albergue está situado, en dirección Norte, a un extremo de la ciudad en la zona alta, pro el contrario la estación del tren está situada en el Sureste y en la parta baja de la ciudad, a unos 200 ó 300 metros de desnivel, razón por la que tarde unos 15 minutos; era plena noche, pese a la hora, y sólo se veía gracias a la luz de las farolas. Llegué a la estación totalmente empapado; no tuve problema para cambiar el billete por otro.

                      Una particularidad de Astorga es que las calles por las que pasa el Camino de Santiago tienen unos carteles diferentes al resto de calles, lo cual facilita a los peregrinos que no se equivoquen porque les basta seguir estas señales para orientarse correctamente

                       Cuando salí de la estación seguía la lluvia intensa; suerte que en la mochila debajo de la capelina llevaba otra funda impermeable, lo cual dificultaba que entrara la humedad dentro. Cuando llegue a la zona alta ya descendía la lluvia; me fui hacia la Plaza donde se ubica el Palacio de Gaudi ( sede del Palacio Museo de los Caminos), continúe hacia la zona de la Catedral, seguí por una calle pequeña situada frente a la fachada mayor de la Catedral; al terminar la calle giré hacia la derecha hasta llegar a un cruce, donde giré a la izquierda par ir a desayunar a un Restaurante. Ya había dejado de llover, por lo que el dueño del Bar se extraño que estuviera tan mojado, ya que habían pasado otros peregrinos antes y no lo estaban; le dije que yo había salido media hora a cuarenta y cinco minutos antes. Comí algo y tomé un Café con Leche. Minutos más tarde entró otro peregrino.

                    Quince o veinte minutos más tarde salí del bar; volví a girar esta vez hacia la derecha en dirección a donde había venido y al llegar al cruce continúe por la izquierda recto hasta llegar a la altura de de San Pedro de Afuera o del Arrabal de Rectivia, que es una Iglesia de estilo moderno. Aquí giré a la izquierda hasta la carretera Nacional; la atravesé; compré una botella de agua en un bar  de la esquina y la introduje en la cantimplora. Continúe recto en dirección a Santa Catalina de Somoza y Rabanal del Camino. Aquí comienza la ruta de Foncebadón,que nos conduce a la Cruz de Ferro, a 1.500 metros de altura, donde se sitúa el punto más alto del Camino en España.

                        

                   Después de cruzar la carretera, el Camino continúa recto, paralelo a una carretera poco transitada. Al poco se llega a un zona en que hay una residencia geriátrica y una Casa de ejercicios atendidas por las Religiosas Franciscanas. También se pasa por delante de unas casas unifamiliares, en una de las cuales siempre me llama la atención un carro, situado en el jardín, dedicado a los Arrieros.

     

                   Se atraviesa actualmente un Puente, que salva la nueva Autovía, y se continúa recto. Muy pronto se llega a la Ermita de ECCE HOMO, situada a la izquierda. Se trata de una pequeña Iglesia, en la cual, mirando unas pequeñas rejas, puedes tener suerte (depende de la luz solar) de ver una imagen de Jesús cuando estaba atado a la columna (Ecce Homo), a quien está dedicado.

                     El Camino sigue recto y más adelante encuentras una senda para peregrinos, situada a la derecha. Continúa por aquí y, unos 3 km. más tarde vuelve a la carretera, quedando a la derecha el pueblo de VALDEVIEJAS. Ahora bien, aquí atravieso la carretera y después giro levemente a la izquierda entrando en un camino rural en dirección a MURIAS DE RECHIVALDO. Llego de inmediato a MURIAS DE RECHIVALDO, casi al cruzar la carretera. Es un pueblo muy pequeño, entras caminando cerca de una casa situada a la derecha; después llegas a una pequeña plaza con una fuente. A la izquierda casas antiguas del pueblo y a la derecha algunas casas modernas. Esta zona de la Maragatería ha experimentado un gran cambio desde al año 1993, cuando prácticamente era árida y desierta, con pocas posibilidades de crecimiento. De todos modos, como explicaré más adelante, es en Santa Catalina de Somoza y en Rabanal del Camino donde se nota el cambio de forma efectiva.

     

               Después de salir de MURIAS DE RECHIVALDO cambia el suelo del Camino. Hasta ahora la etapa se caracterizaba por tener un suelo de arena blanda y seca, destacada por su aridez y en la que sólo se dan los árboles autóctonos de esta zona de la Maragatería. Ahora transcurre sobre tierra de color rojizo, paralelo a una enorme pista forestal, pero al propio tiempo de forma lenta se inicia una ascensión. La anchura de este tramo es enorme, puedes andar por el Camino o por la pista forestal; no hay muchos árboles, salvo a 100 metros a tu izquierda y delante a lo lejos. Sin embargo, tienes una visión sublime; me giro hacia atrás y desde allí veo como emergen las Torres de la Catedral de Astorga, una de cada color, ya que se construyeron en épocas diferentes. El Edificio de la Catedral casi se ve entero, pese a los Kilómetros recorridos, magnífico lugar para hacer fotos. Pero eso no es todo, unos 200 ó 300 metros más adelante, me acerco a la derecha del Camino; apenas se nota la lluvia, que nos da un descanso a los peregrinos, pero tampoco hay niebla, por lo que vislumbro perfectamente el pueblo de CASTRILLO DE LOS POLVAZARES, especialmente su Iglesia y unas casas. Este pueblo es famoso porque en él basó Concha Espina su novela La Esfinge Maragata. Sin dudarlo, como había hecho antes, saqué algunas fotografías de esa población.

     

             Continuo el Camino por la misma senda de arena rojiza, con algunas piedras, y me encuentro al Peregrino francés, que la tarde anterior estaba preocupado por el tiempo lluvioso y vi como llevaba una cesta de setas, que iba recogiendo; observé como se paraba y se iba hacia los matorrales o hacia donde había vegetación para recoger las setas que encontraba. Comería bien al mediodía.

             Seguí caminando. Después de unos 3 km. el Camino llega a una carretera local, que lo atraviesa. La cruce y continué recto, paralelo ahora a un desvío de otra carretera, pero ya por una ascensión de mayor desnivel. Seguí caminando, entre árboles a mi izquierda y la carretera y un bosque a mi derecha. Después de 2 km. llegué a SANTA CATALINA DE SOMOZA. Este pueblo en el año 1993 parecía totalmente abandonado, pero hoy en día, gracias al auge del Camino, ha experimentado un cambio enorme.

            Como había recorrido entre 10 a 11 km, sin contar la camina de la mañana a la estación de Renfe, tenía hambre, por lo que entré n un Restaurante muy moderno, donde me encontré con más peregrinos. Comí un bocadillo y bebí un Aquarius y un Café.

            El Camino continúa recto por la Calle Real hasta llegar a una pequeña plaza, donde hay una Cruz dedicada a un peregrino fallecido allí. En todo el Camino se pueden ver varias cruces con el mismo fin, pero cuando más cerca estás de Santiago, aunque parezca paradójico, más cruces de éstas hay. Por alguna rara circunstancia fallece más gente cuando más próximo estás en Santiago que en las rudas montañas de Navarra, la estepa de Castilla o el páramo de León. Giré a la derecha y continúe recto en dirección a El Ganso.

           De Santa Catalina de Somoza a El Ganso hay una distancia de 4 km. Al salir del pueblo, el Camino discurre paralelo a la carretera y por su derecha; pasas al lado de unos almacenes y del cementerio y después de una llanura, subes de nuevo lentamente. Aquí nos encontramos caminando, pero cada uno a su paso, cuatro peregrinos; había un español, que se llamaba Juan y era de Barcelona; los demás eran una alemana, una italiana y otra extranjera, de la que desconozco su nacionalidad.

            Después de un trayecto de quince o veinte minutos caminando ora uno delante, ora uno atrás, oímos unos gritos de aquella chica extranjera y, al girarnos, vimos que lloraba. La italiana, que la conocía, se acercó a ella y le indicó que no le pasaba nada. La alemana me dijo que estaba triste por un problema familiar, pues la vio así desde que la tarde anterior habló por teléfono con su familia. Pero también podía ser que ese problema fuera el motivo por el cual hacía el Camino.

            Como nos dijo que no nos necesitaba, continuamos caminando.

            Fui un rato con Juan. Pero, antes de llegar a El Ganso, nos encontramos a dos peregrinas, que estaban sentadas dentro de un círculo de árboles. Las saludamos, pues las conocía de unas etapas anteriores; las saludé, pero continué andando. Juan se quedó un rato para comer unas naranjas.

             EL GANSO es un pequeño pueblo, calificado popularmente como "simpático pueblo del Camino de Santiago". La Iglesia del pueblo está dedicada a Santiago, y a la altura del puente de Poñate, hay restos de una explotación aurífera romana llamada la FACARONA. Al final de la plaza de la Calle Real hay dos bares, pero uno de ellos - el que casi siempre está abierto´- se llama El Cowboy; su dueño es muy simpático y, hasta hace pocos años, era prácticamente el único sitio que podías comer o beber desde Astorga a Rabanal. Se agradecía especialmente en verano, ya que esta etapa el calor llegar a alcanzar elevadas temperaturas en esa estación del año.

             Entré en el Bar, había allí dos peregrinos y la esposa del dueño. Este había ido a una reunión del Ayuntamiento. Tomé una Coca Cola y después continúe la ruta.

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             El Ganso dista de Rabanal del Camino unos 8 km. A partir de aquí prácticamente es todo subida. Un Kilómetro antes de Rabanal, a la izquierda se encuentra el Roble de los Peregrinos, que continua erguido allí pese al paso del tiempo.

            Al entrar en RABANAL DEL CAMINO, a la izquierda te encuentras la Ermita del Santo Cristo de Vera Cruz. Después giras a la derecha e inicias una subida muy empinada, que incrementa el cansancio de los peregrinos. Es la Calle Real, nombre que se repite mucho en el Camino en referencia a las zonas conocidas como el Camino Real Francés. En esta calle, a tu derecha,, está la Iglesia de San José. Calle arriba la Casa de las Cuatro Esquinas, donde se hospedó Felipe II. Más arriba del pueblo llegas a una plaza; a tu derecha encuentras una fuente con un letrero dudoso de "agua no potable"; en el centro de la plaza la Iglesia de Santa María, románica del Siglo XII, que ahora está en reformas y cuyo campanario tiene un reloj que repite las horas dos veces; a la derecha de la Iglesia continúa la ascensión por la Calle Real, a la izquierda de la Iglesia, el magnífico Albergue de GAUCELMO, dirigido por la Asociación de SAINT JAMES, motivo por el que el también se llama el Albergue de los Ingleses, pues en el año 1989 cuando Juan Pablo II fue a Compostela el Albergue estaba en ruinas y dicha Asociación inglesa lo reconstruyó. Junto al Albergue Gaucelmo, desde de hace pocos años, se ha establecido un Monasterio de Benedictinos, formado por tres o cuatro monjes que procedían de Silos, pero que están subordinados a un Monasterio francés.

           Entré en el Albergue y no tuve ningún problema para encontrar cama. Allí estaban o acabaron viniendo todos los peregrinos que venía de Astorga o de otros albergues próximos. Estuve con algunos de ellos e incluso fuimos después a la Iglesia de San José a Vísperas que los monjes celebraban en dicha Iglesia mientras se reformaba la Iglesia de Santa María, que es la Parroquia del pueblo.

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             Rabanal del Camino es uno de los sitios más importantes del Camino por su proximidad al Hito de la Cruz de Ferro. Rabanal está  aproximadamente a unos 1.300 metros de altura. Este pueblo es, quizás, el que ha experimentado más cambios por el resurgimiento del Camino de Santiago. Aparte de la reforma del pavimento de la Calle Real, como en Santa Catalina de Somoza y otros pueblos, hay tres Albergue, el de Gaucelmo, el de la Virgen del Pilar y el Municipal; dos restaurantes y dos hospederías. Lo que hace unos años era un pueblo apenas conocido, hoy constituye un referente para peregrinos, turistas y habitantes del poblaciones próximas. Sin embargo, pese a este cambio, se siente la proximidad de Foncebadón y la Cruz de Ferro.

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    October, 2007

    De Hospital de Órbigo a Astorga

     

    De Hospital de Órbigo a Astorga

    19 de Octubre de 2006

     

              Nos levantamos a las 7 de la mañana. Aquel día en el Albergue todos eran extranjeros, menos nosotros dos. La mayoría eran franceses, alemanes, holandeses e italianos. La mayoría de los españoles ya se habían vuelto para casa. De todos modos, el ambiente del albergue me gustó mucho. A esa hora estábamos casi todos levantados. El patio del albergue, rodeado de porches por los lados oeste y sur, estaba totalmente mojado, sus plantas y arbustos desprendían un olor muy agradable, fortalecido por el efecto de la lluvia.

             Cuando ya teníamos las mochilas preparadas, Felipe me llamó para que entrara en las dependencias de la cocina. Allí había encontrado chocolate deshecho dentro de una cacerola; buscó unas tazas y unas cucharillas y nos tomamos cada uno una taza. Estaba bueno y a aquella hora resultaba magífico saludar el amanecer con ese sabor en la boca. Posiblemente, lo habían preparado los hospitaleros para los peregrinos, pues como éramos pocos los que habíamos pernoctado allí, era más fácil atendernos.

                Felipe, cuando llegara a Astorga, se volvería a casa, pues el año anterior ya había recorrido las étapas desde Astorga a Santiago por una promesa; y ahora debía volver. Yo, al principio, tenía previsto continuar hasta Rabanal del Camino (38 Kilómetros), pero por la noche me dí cuenta que la ropa limpia estaba húmeda, especialmente los calcetines, y el resto estaba sucia, pues debido a la incesante lluvia la lavada no se había secada y la sucia no se podía lavar. Por esta razón le contesté que hoy me quedaría en Astorga, pero en lugar de proseguir, como tenía previsto, ,al día siguiente me volvería, pues había previsto llegar hasta Ponferrada y ya tenía billete de vuelta para el día 20 de Octubre, ya que el 24 de Octubre comenzaba un Curso sobre Correo Electrónico y Derecho de Internet. Ya me había arrepentido de matricularme, pues podía haberlo comenzado en noviembre, pero estaba hecho. De todos modos, como se verá más adelante, no sólo no terminé esta fase del Camino en Astorga, sino que continúe más de lo que había previsto, aunque a esas horas de la mañana no sabía las veces que, en un mismo día, cambiaría de decisión.

               Salimos del Albergue a las 7,45 horas. Astorga estaba muy cerca y  teníamos tiempo de sobras. Al salir del Albergue, giramos a la derecha y continúamos recto. El Camino sigue por la calle del Albergue (Calle Camino de Santiago, continuación de la Calle Mayor), cruzamos una calle y proseguimos recto. Al final de la calle, una vez recorridos unos 900 metros, el Camino se bifurca en dos. Uno continúa recto, con alguna ligera subida, y más adelante gira a la izquierda para transcurrir por la carretera  N 120 o paralelo a ella hasta la Cruz de Santo Toribio. El otro Camino gira a la derecha y va hacia la montaña; el primero es de 15 km y el segundo camino son 18 km. No obstante, preferimos el segundo, ya que éste, dentro de un rato nos conducirá a la Montaña y, además, es mejor caminar entre caminos rurales, vegetación y pueblos que caminar paralelos a la carretera. Ambos caminos se encuentran en la Cruz de Santo Toribio, uno de los hitos del Camino de Santiago, antesala de Astorga y de la Maragateria.

                El Camino de la derecha sigue por un camino de concentración en dirección a Villares de Órbigo. Después de unos cincuenta metros gira levemente a la izquierda y prosigue recto, entre campos al principio y más adelante entre arbolado. Al llegar al cruce hacia Villares de Órbigo (2,5 Km.) toma una pista asfaltada hasta Santibánez de Valdeiglesias, que dista otros 2,5 Km. Cuando se llega a este pueblo se sigue ascendiendo, se atraviesa el pueblo y, después de pasada la Iglesia, giramos hacia la derecha subiendo por la calle en la que se ubica el Albergue. Sigue el Camino hacia arriba y, después de pasar una granja, situada a la izquierda, en la que hay un corral grande de ovejas y, a pocos metros, un corral de vacas y terneros, iniciamos la ascensión del Monte de Colomba entre carrascos, para llegar hasta una cáncava excavada a la izquierda. Más adelante, durante la ascensión, llegamos a una zona situada a la derecha, en la que hay unos árboles y un lugar de descanso, en el que hay colocado un monigote metálico. Nos paramos brevente para hacer unas fotos y continúamos, pues, aunque en ocasiones cesaba la lluvia, volvía a los pocos minutos, casí sin tregua alguna.

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                         El Camino contínúa por un camino empedrado, entre encinas y matorral. Después se sale a una pista ancha de tierra, que luego se abandona por la derecha hacia un camino de Monte, iniciándose de nuevo un ascenso entre la vegetación. Aquí ya se nota que andas por la montaña; el cuerpo se encuentra mucho mejor al realizar más movimientos con las pies y las piernas. De cuando en cuando viene alguna bajada muy empinada, que fastidia un poco a las rodillas, pero se hace bien; ahora ya prácticamente no llovía, pese a que todavía llevábamos puestas las capelinas. A la izquierda vimos que las máquinas habían horadado parte de una Montaña para extraer esa arena rojiza que abunda en la Maragatería, especialmente en la zona próxima a Astorga.  Iniciamos el descenso a un Valle; cruzamos el Arroyo Grillo; volvimos a subir una Meseta y seguimos avanzando hacia el Teleno y Astorga, que ya se visualiza en la lejanía. A nuestra derecha queda un extenso pastizal con un aprisco. De nuevo subimos y después se toma un ramal central que conduce directamente hacia la Cruz de Santo Toribio; a este Crucero también conduce el otro Camino - el de la carretera -, lugar de encuentro de ambas rutas para continuar en adelante casí juntas durante muchos Kilómetros, casí hasta Triacastela (Galicia), con la excepción de la Ruta romana de Villafranca del Bierzo, como veremos más adelante.

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                               Desde el Crucero de Santo Toribio se divisa claramente la ciudad de Astorga, tal como se aprecia en la foto; y en primer plano se ve inmediatamente la Catedral con sus dos Torres de la fachada principal. La Cruz de Santo Toribio está situada en la cima de una montaña y descansa sobre una elevación y un pedestal dentro de ella de dos piezas. Antes generalmente estaban completamente libre para poder sentarse o dejar las mochilas un momento mientras echabas unas fotografías. Sin embargo, en esta ocasión se habían colocado muchas piedras o guijarros como si algunos Peregrinos hubieran confundido esta Cruz con la Cruz de Ferro, donde se practica ese rito.

                        Cuando estábamos allí, procedente del otro camino, llegó un peregrino asiático. Seguidamente iniciamos el descenso del montículo por el Camino de la Cañada, que nos conduce directamente a San Justo de la Vega. Justo, antes de entrar en el pueblo, Felipe saludó a un hombre de ese pueblo y se pusieron a hablar de Benavente y Astorga. Después continúamos; ya estábamos en San Justo de la Vega, donde pararíamos en un bar situado a la izquierda de la calle principal. Este Bar lo conozco yo desde el año 1993 y allí elaboran unos bocadillos de chorizo, jamón o cecina, que son casí de media barra larga de pan y suelen estar buenísimos. Nada más entrar en el Bar, el dueño salió de barra y me vino a saludar. Al verme me reconoció inmediatamente y nos dijo que el chorizo y la cecina, como era habitual, los había curado el mismo; también nos dijo que si queríamos nos preparaba un bocadillo con chorizo y cecina a la vez, que estaba muy bueno. Yo comí un bocata de chorizo y cecina; Felipe lo comió sólo de cecina. Estaban buenísimos; también sellamos la Credencial con el sello del Bar, como he efectuado siempre.

                          Saldríamos del bar a las 11 de la mañana y proseguimos. Ya no llovía. Cuando saliamos del pueblo, ví unos caballos en un Prado; decidí hacerles una foto, pero fue muy interesante porque los caballos comenzaron a acercarse poco a poco uno a otro hasta colocarse en formación paralela y entonces comenzaron a venir  juntos hacia donde estaba yo. Por esta razón hice varias fotografias, en las que recogí esa secuencia. Si hubiera buscado una escena así, difícilmente la habría conseguido, pero la casualidad supera siempre al deseo.

                      Se sale de San Justo de la Vega por la Calle de los Vientos para subir a la N-120 por el Puente del Río Tuerto, si bien se atraviesa por un puente paralelo para peatones y peregrinos. Pasado el puente se sigue recto unos 150 metros, después se atraviesa la carretera y se gira a la derecha hacia un camino, paralelo a ella y que se inicia en unos arrabales. Se continúa recto y por ese camino, al kilómetro, ya se ve la Catedral de Astorga de nuevo. Más adelante se gira a la izquierda y se vuelve hacia la zona de la carretera; se camina por ella unos 50 metros; se cruza la vía del ferrocarril y después se continúa recto. A los 200 metros se gira a la derecha y se inicia el ascenso a la ciudad de Astorga, que está situada a 300 metros de altura. Cuando llegamos a la zona de arriba de la ciudad,  Felipe se encontró a un hospitalero que trabajaba en el Albergue y al que conoce desde hace años. Nos dice que ahora el Convento de los Padres Holandeses es el Albergue, dado que los Padres Holandeses se fueron de la ciudad; el pequeño albergue que tenían está normalmente cerrado y se ha sustituido por un grandioso Albergue situado en el Edificio que era el Convento de los Padres Holandeses. La verdad es que el Albergue está muy bien construido; está dividido en dos edificios, unidos por un pasillo interior, en los que están las habitaciones de los peregrinos y los servicios comunes. Una particularidad importante es que cada habitación tiene el Nombre de una Ciudad del Camino desde Roncésvalles a Santiago; y suele haber diez camas en cada habitación. A mi me tocó la habitación de Eunate.

                   Los Hospitaleros me dijeron que había máquinas para lavar la ropa y que se quería hacerlo las pusiera en una bolsa y con el nombre de la habitación; ellos se encargarían de llevarla al lavadero y, una vez lavada, la devolverían.

                    Felipe estuvo unas dos horas más en Astorga. Dimos una vuelta por la ciudad; entramos en ún Bar y visitamos una zona en la que hay unas ruinas romanas protegidas por unos cristales. En esas ruinas observamos como era la estructura de una casa romana y sus diferentes habitaciones. Más tarde se marchó Felipe.

                   Por la tarde, alrededor de las 17 horas, comenzó a llover de nuevo. Yo tenía un billete para irme el día siguiente, pero una idea comenzaba a apuntar en mi cabeza. De todos modos salí, alrededor de las 18 horas, hicé unas fotos a la Catedral y al Palacio Gaudí, dos joyas arquitéctonicas envidiables. El Edificio de Gaudí iba destinado a Palacio Episcopal y para este efecto se decoraron y construyeron sus salas y dependencias. Sin embargo, cuando el Obispo vio la magnificenica del Edificio consideró que era demasiado para él y nunca se destinó a sede Episcopal, aunque posiblemente se efectuaron allí actos oficiales. Hoy en día se ubica allí el Museo de los Caminos.

                 Fuí a información, situada frente al Palacio Gaudí,  y, después de sellar, les pregunté por los autobuses que había hacia Ponferrada el día siguiente. En el exterior la lluvia cada vez era más intensa; demasiado, ni abrigado te podías librar del agua. Regresé al Albergue, pero antes entré en una tienda de coméstibles donde compré Chocolate de Astorga y algún otro producto y, al pasar por delante de una tienda de Deportes, entré  en ella y compré otros calcetines de senderismo. Fue un acto impulsivo, pero sabía que algún día los utilizaría. Volví al Albergue, un peregrino francés me comentó que no cesaba de llover y que seguiría lloviendo durante tres días más, incluso había oído que había nevado en la Cruz de Ferro. La mención de este nombre comenzó a atormentarme; como podia irme estando tan cerca del Hito más alto del Camino. Más tarde, fuí con peregrinos franceses e italianos a misa en una Iglesia cercana.´

                  Cuando salí de la Iglesia eran las 21 horas y, entonces, lo tuve claro; me daba igual si perdía el billete; continuaría el Camino mañana y dos días más, hasta llegar a Villafranca del Bierzo, la antesala de la súbida al Cebreiro. Fuí a cenar; al salir del Restaurante estaba muy contento, pues la ropa ya estaba toda limpia y seca; mañana caminaría hasta Rabanal del Camino y al día siguiente llegaría a Cruz de Ferro. Llamé a Renfe desde el móvil y me dijeron que si lo cancelaba o sustituía por otro por la mañana no habría problema. Ya estaba todo decidido, pero todo lo decidí en un breve instante: cuando salí de la Iglesia

     

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    October, 2007

    De León a Hospital de Órbigo

     

    De León a Hospitall de órbigo

    18 de Octubre de 2006

                               

                             Por circunstancias diversas, entre ellas el verano, el Puente de la Virgen del Pilar y otras causas deje de lado este Blog, pese a que a menudo pensaba en volver. Ahora voy a continuar con el relato del Camino y prometo no ausentarme tanto tiempo. Muchas gracias a los que habéis seguido visitando el Blog y perdón por mi larga ausencia.                                    

     

                            Esta étapa es de 31 Km si seguimos por la ruta del Real Camino Francés, paralela en buena parte del trayecto la Nacional 120. Si se sigue por la ruta que va hacia Villar de Mazarife se recorren 4 ó 5 Km. más. Como se verá recorrimos el primero de los trayectos. Pero en este capítulo haré también una breve descripción del Camino Alternativo, que he andado en otras ocasiones.

                                   

                              Salimos del Albergue pasadas las ocho de la mañana; había llovido intensamente durante la noche y el Cielo estaba totalmente oscuro y nuboso. El Albergue de las Carvajalas, como se denomina a las Benedíctinias de León, ya que el Convento se llama de Santa María de Carvajal está en plena zona del casco histórico de León, muy próximo al barrio del humedo y a la zona de la Catedral, situada algo más lejos.

                     En la calle la gente ya se dirigía al trabajo o al Colegio. En el primer tramo del camino, que discurre  hasta la Casa Botín, que es un Palació construído por Gaudí, actualmente destinado a diversos usos y ubicado en la zona céntrica de León, apenas llovío, pero al llegar a esa zona volvió la lluvia intensa, por lo que rápidamente nos paramos y nos colocamos las capelinas, que no nos quitaríamos hasta el fin de esta étapa.

                    Reiniciamos el camino, atravesando la plaza contigüa, donde ya se apreciaba la circulación matutina; la gente caminaba con el paraguas abierto o esperaba parada en las entradas de puertas y tiendas. Mientras. yo notaba en el pie derecho una molestia en la planta, justo en el sitio que por la noche me había colocado una protección tipo compeed - pero de otra marca -. Me lo habían recomendado y me coloque uno en cada pie, pero al andar con la mochila a cuestas me dí cuenta del error.

     

                   Una vez atravesada la primera calle, giramos a la derecha y nos dirigimos por una avenida que discurre directamente a la Plaza de la Inmaculada. En esta Plaza hay un cruce con ocho calles, entramos en la plaza y nos dirigimos hacia la tercera de las calles situadas a nuestra derecha.

     

                   Seguimos por aquí hasta la Plaza de San Marcos. No obstante, el Camino tradicional sale de la Basílica de San Isidoro y continúa por la Calle Renueva y la Avenida Suero de Quiñones hasta llegar también a la Plaza San Marcos.

                   En la Plaza de San Marcos se encuentra el magnífico Hostal de San Marcos, edificio de estilo plateresco, que abarca el actual Hostal, que fue en su día Hospital de Peregrinos (albergue), y el Monasterio. En esta plaza también hay un crucero y una estatua de un peregrino.

                    Al llegar a la Plaza San Marcos, el pie me hacía cada vez más daño y la molestia no cesaba. Sin embargo, Felipe y yo continuamos andando y atravesamos el Puente del Siglo XVI sobre el Río Bermesga.

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                    Atravesado el río, seguimos durante un rato caminando por la izquierda de la calle que se dirige hacia Trobajo del Camino, hasta que decidí pararme para quitarme las tiritas tipo compeed de los pies. Me senté senté un rato en el escalón de una puerte y me las quité. Una vez solventado este incidente, proseguimos y aunque, al principio, advertí alguna pequeña molestia, ésta ya era mínima y de escasa consideración. Más adelante desaparecería el dolor. De todos modos sabía que hasta que no llegáramos a la montaña al día siguiente, no estaría en plena forma. Habíamos recorrido ya más de 200 km. en plena llanura; ansiaba en llegar a la montaña, donde ando mucho mejor.

                   El Camino coincide con la carretera N 120 durante 1 Km, hasta el cruce con el ferrocarril de Gijón. Seguidamente, en lugar de continuar por la derecha, como hace la carretera, se salva la vía del tren subiendo por un Puente elevado para peatones situado en la Calle de los Peregrinos.

                   Nos encontramos en Trobajo del Camino, que es una localidad materialmente unida a León, con la que apenas hay solución de continuidad.

                  Pocos metros después se encuentra la carretera. Más adelante, al lado derecho, se contempla una humilde Ermita dedicada al Apostol Santiago, que data del año 1777.

                 A la altura del Km. 280, se gira a la izquierda y se sigue por la Calle de Doña Sira Sampedro. Hasta hace unos años aquí trascendía por una pendeinte de tierra baldía, pero ahora allí se han construido edificios nuevos y casas unifamiliares, por una calle principal se asciende unos 700 metros hasta llegar a la Carretera N 120. La atravesamos y de nuevo iniciamos un ascenso. Se trata de un repecho bien pendiente que se inicia asfaltado. Se sube entre las clásicas bodegas soterradas. En lo alto de la cuesta hay un pedestal de cinco gradas y la base de un antiguo crucero. Desde aquí se observa una vista muy interesante de la ciudad de León.

     

                     Se sigue por la calle del Camino de la Cruz. A partir de aquí el Camino sigue por una pequeña carretera, que sirve de calle a diversas casas, continúa entre almacenes y empresas y, por último, gira de nuevo a la izquierda para acercarse a la carretera N-120 y girar otra vez a la derecha entre diversas naves o almacenes. Se continúa por una gasolinera situada a la derecha de la carretera N 120. Seguimos por aquí, donde hay una acera en la que se aprecian bastantes Bares ofreciendo desayunos. Por fín, llegamosa la localidad de Virgen del Camino alrededor de las 10 horas.

     

                     En Virgen del Camino hay un Templo de grandes dimensiones, que es obra del Arquitecto dominico Fray Francisco Coello de Portugal. En este templo destacan la fachada, donde hay 13 estatuas (los doce Apóstoles y la Virgen), de 6 metros de altura cada una y de 700 Kg. de peso, que son obra del escultor José María Subirachs. Este templo está regido por los padres Dominicos. Entramos dentro; visitamos la Iglesia, cuyo interior es muy largo; el Altar Mayor está presidido por la Virgen del Camino. Sellamos la credencial en la Iglesia; salimos fuera y después nos fuímos a desayunar al Restaurante situado enfrente.            

     

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                                  En el restaurante situado frente a la Iglesia se sirven unos bocadillos de chorizo y jamón muy buenos, por lo que siempre me gusta desayuna alli. Tomamos un bocata cada uno; yo bebí un Aquarius y después un café. Cuarenta minutos más tarde reanudamos el Camino; continuaba lloviendo a tope y de forma continúa; la lluvia apenas había parado veine minutos justo cuando llegamos a Virgen del Camino, pero fue una vaga esperanza, ya que no los quitaríamos en casi toda la étapa.

     

                   Atravesamos la carretera. Luego, por el lado izquierdo de la N - 120, el Camino gira hacia la derecha y 200 m. después existe una bifurcación. Hacia la izquierda está el denominado Camino Alternativo; y de frente el Real Camino Francés, como así se le llama.

                  La variante de la izquierda hace unos años la habría recomendado porque el Camino Francés iba durante muchos kilómetros por la carretera N - 120, pero antes del año 1999 se construyó un trazado paralelo, por lo que yo prefiero el camino clásico.

     

                         El Camino Alternativo se dirige durante 2 Km. a Fresno del Camino, en dirección perpendicular. Después continúa unos 5 Km. hacia Villar de Mazarife, pasando previamente por Oncina de la Valdoncina y Chozas de Abajo. Lo más destacado de esta ruta es Villar de Mazarife, ya esta localidad dispone de un Refugio o Albergue, panadería y bares; incluso reside allí un Pinto llamado Monseñor "Pintor Románico", que tiene un pequeño taller museo de sus obras. Después de Villar de Mazarife, el camino gira a la derecha en dirección a Villarante (9,5 Km.), si bien hay otra bifurcación en dirección a la Mata del Páramo, que daa una excesiva vuelta. Después de Villarante se gira de nuevo a la derecha hasta Hospital de Órbigo, que dista 2,5 Km. de Villarante y al que se llega después de atravesar de nuevo la N 120. En total esta ruta es 4 ó 5 Km. más larga que el Camino Real Francés - éste es su nombre en dicha zona - y durante casi todo el tiempo discurre por carreteras comarcales sin sendas para peregrinos.

     

                             El Camino Real Francés continúa por una bajada con bastante pendiente, que conduce a una hondonada; se gira más adelante a la izquierda hacia un camino, que, para salvar el Scalextric exisnte en la carretera, continúa por un túnel. Después se sube de nuevo y ya caminamos por una senda de peregrinos paralela a la carretera. A nuestra izquierda, de cuando en cuando, vemos las bodegas soterradas propias de esta zona.

     

                                A 4 Km de Virgen del Camino se encuentra Valverde de La Virgen, que antes se llamaba Valverde del Camino. El Camino continúa ahora paralelo a la carretera.

                                A 1,5 Km. o 2 Km. Valverde del la Virgen se entra en la población de San Miguel del Camino. Al comienzo del pueblo, el Camino se aparta y se introduce por la derecha en una calle larga que pasa por la parte alta del pueblo para salir de nuevo, entre prados, a la carretera, a la altura del Km. 12. Al salir del pueblo el Camino continúa paralelo a la carretera, pero por la izquierda, y por una senda o senderos, situados fuera de ella.

     

                     Durante 8 kM. el Camino sigue por dichas sendas. Pasa cerca de campos y, antes de llegar a Villadangos del Páramo, encuentras unos almacenes y más tarde el Hotel Avenida y el Hotel Avenida II, que forman un complejo con un extenso patio, en el que sueln parar camiones y otros vehículos; aquí hay un restaurante donde paramos a beber algo y tomar unas patatas fritas al propio tiempo que descansamos. Hacía pocos minutos que había bajado la intensidad de la lluvia, pero sólo fue un amago, que duró unos veinte minutos.

                           Fuera del restauante el Cielo seguía nublado, pero aprovechando que llovía menos, reanudamos pronto la marcha, una vez colocadas las mochilas y las capelinas.

                          El Camino continúa recto a Villadangos del Páramo; se pasa cerca de una gasolinera situada a la derecha; también cerca hay una empresa situada al otro lado de la carretera.

                          Se continúa recto hasta las proximidades de Villadangos del Páramo. El Camino pasa cerca de un Colegio y después, ya en el pueblo, sale donde la carretera describe una curva. Enfrente, a la derecha de la carretera, se halla un magnífico Albergue inaugurado el año 1993 y que destaca pro sus paredes de cristal y el patio con cesped.

                          Seguidamente se atraviese la carretera y continuamos por la Calle del Camino Real Francés. Al salir del pueblo pasamos por una zona en la que estuvo construido un Hospital de Peregrinos hace cuatro siglos. Se sigue por el canal de riegos del Páramo y el camino de servicio. Una vez más, de nuevo salimos a la altura de la carretera y se continúa por una senda durante unos 4,5 Km. A cada lago de la carretera se observa como discurre el agua de las acequias, que han convertido este Páramo en zona de regadió.

                            La lluvia volvía a ser demasiado intensa; notaba como el agua, a través del pantalón, se había introducido en los calcetines que estaban totalmente mojados.

                            Por otro lado, como estábamos ya en pleno otoño y por los días de lluvia, en este tramo de más de 11 km entre Villadangos del Páramo y Hospital de Órbigo las setas jalonaban por el Camino; unas habían crecido lo suficiente; otras estaban creciendo y otras asomaban de forma incipiente por el suelo, confundidas con las piedras o entre la hierba. Incluso vimos dos setas muy grandes que habían crecido en las ramas de un árbol. Nunca había apreciado este fenómeno en El Camino.

     

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                             Después de 4,5 Km. llegamos a San Martín del Camino. Al principio el Camino transcurre fuera de la carretera por la Cale del Doctor Vélez. Después el Camino vuelve por la acera de la carretera. En el Centro del pueblo está el Albergue municipal; las puertas del patio y del Albergue estaban abiertas; entramos, pero no había nadie. Sucede que, al terminar el Puente de la Virgen del Pilar, los albergues prifvados y algunos municipales cierran. Sólo permanecen abiertos los de la Iglesia, algunos municipales y los de las Comunidades Autónomas.

                           Descansamos un momento. Había cesado la lluvia, pero estábamos empapados. Comimos unas naranjas y frutos secos, pues seróian las 17,30 horas y prácticamente sólo habíamos desayunado. Yo aproveché para cambiarme los calceltines.

                           Reanudamos el Camino minutos más tarde y durante unos 7 Km. estuvimos caminando por una senda, paralela a la carretera, en la que en esta estación había crecido profusamente la hierba. Aquí Felipe se puso a caminar muy rápido y lo le intente seguir, pero no mantuve su ritmo. Me encontraba mejor; los pies ya no esaban mojados y la lluvia era de menor intensidad. Continúamos así durante unos 6 Km.; después volvimos a andar juntos durante 1 km. Felipe me comentó: "no es que fuera rápido porque me encontrara muy bien, me hacía daño el pie y me he puesto a caminar en plan bestia para no sentir el dolor". Al séptimo Kilómetro, nos encontramos con un Panel de inforamción del Camino; en este lugar se gira hacia la derecha y se entra en el Pueblo de Órbigo, escondido de la carretera por unos árboles. Pasada la Iglesia de Puente de Órbigo llegamos al Puente del Paso Honroso, debajo del cual discurre el río Órbigo.

                            Hay una Leyenda muy famosa relativa a este Puente: la lucha que Suero de Quiñones y sus tropas mantuvieron por el amor de una mujere. La cito en página web www.agustinvm.com , pero se trata de una gesta histórica más que una Leyenda, según me comunicó una persona y lo he leído en varios libros.Se dice que, al terminar la justa, los campeones se dirigieron a Santiago de Compostela a dar gracias al Apóstol y depositaron en su relicario una gargantilla de oro, que todavía adorna el busto procesional de un Santiago Menor, procedente de la Basílica de San Isidoro de León.

                          El Puente consta de bastantes arcos y posiblemente mide más de 1 Km. de largo; la mayor parte de él estaba sobre un inmenso prado; en verano la gente aparca alí los coches; se va a bañar en el río, descans o va a tomar el aire libre.

                           En el centro del Puente un monumento recuerda la gesta.

     

                       Pasado el Puente ya nos hallamos en el pueblo de Hospital de Örbigo; seguimos rectos durante 1 KM; pasamos la Iglesia parroquial y 600 metros después llegamos al Albergue parroquial. Este Albergue me gusta; consta de un pequeño patio porticado y sobre el pórtico se levanta toda la casa. Se mantiene con donativos, el pago de la estancia y por la Iglesia; generalemente esta asistido por hospitaleros voluntarios. El párroco vive arriba en unas dependencias y es el máximo responsable del Albergue. En este albergue siempre suele haber frutas, café e incluso chocolate deshecho, así como otros productos que dejan allí los peregrinos o aportan los responsables del Albergue.

     

                     Por la noche fuímos a cenar - apenás habíamos comido - en un Restaurante muy grande situado cerca de 50 m. del Albergue. No recuerdo los dos primeros platos, pero el vino tinto me gustó mucho y probé unos pasteles específicos de las zonas de Castilla y León, que puedo calificar de manjar divino. Me los recomendó Felipe, ya que en Benavente también se elaboran estos dulces.

     

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    July, 2007

    De Reliegos a León

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    De Reliegos a León
     
    17 de octubre de 2006
     
     
                     La étapa de Reliegos a León es corta (22 Km) y, en principil no presenta problemas, salvo una subida unos kilómetros antes de León. Sin embargo, fue una étapa complicada, como veremos más adelante.
     
                    Cuando salimos del Albergue, pese a que debían ser las 7,30 u 8 horas, era prácticamente de noche, por lo que cogimos las linternas, ya que a la salida del pueblo apenas se venía nada.
     
                    El Cielo estaba todo nublado y había llovidao, pro lo que era difícil ver las señales del Camino.  A la salida del pueblo nos dimos cuenta que habíamos perdido el rastro del Camino y que ibamos en dirección al Norte cuando debíamos ir al Noroeste. Nos paramos, volvimos atrás y de nuevo caminanos en dirección al Noroeste. Entonces recorde que debíamos pasar junto a un frontón, situado a la izquierda, ya que por ese lugar transcurre el Camino en dirección a Mansilla de las Mulas.
     
                 Conseguimos llegar a esa zona, pasamos el frontón y nos dirigimos ya siempre en dirección recta hacia Mansilla de las Mulas. Continuamos un rato por un camino de tierra y luego ya viene un sendero de Peregrinos, rodeado de árboles y con algunos bancos de cuando en cuando; es similar al del día anterior. Esta senda va directa a Mansilla, si bien antes se debe cruzar el puente construido sobre la carretera Nacional; cruzamos el puente y ya nos dirigimos a la población. Nos detenemos ante un monumento a los peregrinos, que está muy logrado, pues representa a dos peregrinos descansando y comiendo algo, mientras las mochilas las han  dejado a un lado; cerca hay una fuente. Hicimos unas fotos y luego proseguimos; entramos por los restos de la Muralla de la antigua Muralla de Mansilla.
     
                 El Camino atraviesa otra plaza y depués sigue por una de las calles principales, en la que está ubicado el Albergue de Peregrinos. Allí hablamos con dos peregrinas alemanas, que aún estaban en el Albergue porque una de ellas se encontraba mal y se iba a quedar otro día más en el Albergue, si se lo permitían.
     
                 Más tarde fuimos a un Bar, donde desayunamos. Alrededor de las 10 o 10,30 horas reinciamos el Camino. Este sigue atravesando el Puente sobre el Río Esla. Aquí el Camino continúa paralelo a la N - 601; se trata de un camino de tiera oscura, que discurre entre campos y la carretera Nacional, situada a la derecha; posteriormente, se cruza la Carretera N 610 hacia la izquierda, al llegar a Villamoros de Mansilla; se atraviesa un caserio, se vuelve a cruzar la carretera a la derecha y se continúa por un camino de tierra semejante al anterior.
     
                 Se sigue así hasta la altura del Puente de Villarente, por el cual se atraviesa el Río Poma, donde se funde con el Río Moro. Pasado el puente llgamos a VILLARENTE. Aqui atravesamos otra vez la carretera hacia la derecha; Felipe entró en una farmacia mientras yo dejé la mochila en la acera y fuí a ver si había bares cercanos. Los más próximos estaban cerrados, pero ví que a unos 200 m salía gente de un establecimiento; al poco observé que era un bar y volví hacia acera citada. Cogí la mochila y regresé a la farmacia. Entonces salió Felipe y nos dirigimos al Bar, situado después de unos almacenes y un taller.
     
                 Bebimos lago en el restaurante y después de  15 - 20 minutos reanudamos la caminata. A partir de aquí el Camino se aparta de la carreterera; penetras por un camino en dirección a ARCAHUEGA. La senda es de tierra amarilla y después de unis kilómetros se inicia una fuerte súbida.
     
                 Más tarde, llegamos a un lugar en que hay un cobertizo remodelado con una fuente de agua potable, un lavadero y un merendero para los peregrinos; allí había una pareja de peregrinos alemanes y hacía poco que había comenzado a llover. Paramos allí unos momentos, tomamos unos frutos secos y cubrimos las mochilas con  las capas impremeables; no nos pusimos las capelinas porque la lluvia era débil y ya había dejado de llover.
     
                Seguimos ascendiendo hacia el pueblo de ARCAHUEGA, situado arriba de la colina. En el centro del pueblo hay una pequeña plaza, con una fuente de agua potable. Cuando estábamos en la plaza se puso a llover inopinadamente; era una lluvia muy intensa y que se calaba en la ropa. Rápidamente nos pusimos las capelinas, nos ayudamos mutuamente a colocarlas bien y continúamos con una lluvia que ya no nos abandonaría los próximos días. Había comenzado otra forma de andar el Camino, muy diferente a los días en que caminábamos por el páramo.
     
                Ya se veían ls torres de televisión y de telefonía de la Candamia, sobre la ciudad de León. A 200 metros más se encuentra una bifurcación en una campera. Se sigue a la izquierda, en el Camino Real, antes cañada de ovejas merinas transhumantes, hoy invadida por las fincas. Pasamos entre campos de labor; a la izquierda se encuentra la N - 601 y varías factorías. Llegamos a VALDELAFUENTE.
     
     
                Desde aquí, dejando de lado, a la izquierda la gasolinera, hay que salir de nuevo a la N-601, más o menos a la latura del Km. 321, y llegar por ella al Alto del Portillo. Sin embargo, cuando faltaban 600 metros para cruzar la carretera la lluvía se intensificó y en fue casi imposible continuar, por eso nos refugiamos en la entrada de una fábrica, en la que también había dos peregrinos ciclistas. Unos 15 minutos más tarde dejó de llover intensamente; ya sólo caían pequeñas gotas. Atravesamos la carretera y ya en el Alto del Portillao devisamos la ciudad de León, una excedlente panorámica de esa histórica urbe, fundada por la Legio VI romana.
     
               Pasamos cerca de la sede de Caja España; en ese lugar se salva el desnivel de un cruce de carreteras por un puente de hierro; allí me quite las botas con la idea de sacar el agua de su interior; la sorpresa es que no había agua, pese a que lo parecía; los calcetines habían absorbido toda el agua, que había penetrado a través del pantalón.
     
              
               El Camino desciende hacía León; se cruza el Río Torio por un puente y más tarde entramos en León por el Barrio de Santa Ana. Aquí ya se divisaba la Catedral; seguimos las flechas del Camino y fuímos directamente al Monasterio de las Carvajalas, donde las monjas Benedíctinas, también conocidas como Carvajalas, regentan un Albergue que hasta hace dos años era un Colegio durante la época escolar, mientras que en verano funcionaba como Albergue. Ahora el Convento mantiene el albergue todo el año y ha ampliado el número de camas y habitaciones.
     
                Ese día había mucha gente en el Albergue, si bien a la gran mayoría - casi todos - los perderíamos de vista en la próxima étapa. Ahora bien, antes de describir ésta hablaré de León.
     
     
     
     
      
    May, 2007

    De Sahagún a Reliegos

     
     
    De Sahagún a Reliegos
     
    16 de Octubre de 2006
     
     
            Sahagún es una ciudad muy interesante del Camino de Santiago y, principalmente, debe su existencia a él. Pero Sahagún es también importante por sus monumentos, siendo de relevancia la influencia del Arte mudéjar en las Iglesias de esta ciudad.  La Historia ha dejado en Sahagún huella, si bien no perviven en la actualidad todos los monumentos que en su día existieron. En Sahagún hubo una importante abadía de la Orden Benedictina; esta abadía era conocida como la Abadía de los Santos Facundo y Primitivo, también llamada de San Benito, pero de ella sólo quedan la Torre del Siglo XIV y la Capilla de San Mauricio, de los Siglos XII-XIII. No obstante, si que se pueden apreciar huellas del Arte mudéjar, así destacan la Iglesia de San Tirso, del Siglo XII, románico-mudéjar; la Iglesia de San Lorenzo, gótico-mudéjar, del Siglo XIII; el Convento de la Peregrina, del Siglo Xiii, la Capilla de San Juan de Sahagún, del Siglo XVI y el Museo de las Madres Benedictinas.
     
     
               Nuestra estancia en Sahagún se ciño exclusivamente a la tarde y noche del día 15, ya que el día 16 de octubre Felipe y yo continuaríamos hacía Reliegos, mientras que Miguel y Esther se volverían a Zamora. Por la mañana, fuímos los últimos en salir del Albergue junto con el Hospitalero, quien también se iba a hacer una caminata; ante, observando que tardabamos, se puso a tocar una flauta y nos dijo que ya cerraríamos nosotros el Albergue.
     
     
              Serían entre las 8 y las 8,30 horas cuando salimos. Fuímos los cuatro a desayunar y después nos despedimos. Felipe y no reinciamos el Camino Iriamos hasta Reliegos - 30,5 km. de distancia -. Esta étapa puede hacerse por dos caminos distintos: 1) La calzada romana, que se dirige hacia Calzada del Soto y de allí hacia Calzadilla de Hermanillos y después hacia Mansilla de las Mulas; recorre la antigua Via Traiana, pero considero que no es una ruta recomendable, ya que debe cruzarse un río sin puente; y 2) El camino que se dirige a Bercianos del Real Camino, de aquí al Burgo Ranero, y posteriormente a Reliego y Mansilla de las Mulas. Este camino, en su mayor parte, transcurre por una senda para peregrinos y es el más concurrido.
     
                 Al salir de Sahagún, poco después, nos dirigimos hacia una zona en que hay un cruce de carreteras con un scalectric; tienes que pasar por un puente y luego cruzas de nuevo la carretera dirgiéndote a la izquierda de la N-120. Había otros peregrinos extranjeros por esa zona, que estaban descansando, pues había lloviznado un poco. Seguimos por un pequeño bosque hasta llegar al término de Calzada del Coto, aquí fuimos directo hacia la senda de los peregrinos, que se inicia junto a un Hito destacado en ese luga, con unos bancos de piedra situados al lado.  Paramos un momento, pero no nos pusimos las capelinas porque vimos que ya no seguía lloviendo, ni parecía que volvería a llover. Continuamos por esa senda, especialmente diseñada para los peregrinos, con mojones situados, de cuando en cuando, en medio del camino para evitar que la usen vehículos. En esta senda hay situados unós trescientos a cuatrocientos árboles desde su inicio hasta el final, plantados a la izquierda, y que se riegan por el sistema de goteo a fin de que resistan en una zona como esa, donde en verano se alcanzan fácilmente los 40º o más de temperatura; actualmente estos árboles han crecido bastante y dan algo de sombra, a diferencia de lo que sucedía hace nueve o diez años, en que prácticamente no te protegían del sol. También en algunos de esta senda hay colocados unos bancos para poder descansar. Hoy en día, paralela a dicha senda, pero a unos cuantos km. de distancia discurre la nueva Autovía del Camino de Santiago. Gracias a Dios, no coinciden ambas rutas, pues en tal caso el Camino habría perdido parte de ese misterio que encuentras al recorrer la extensa Meseta de los campos de Castillla y León.
     
     
                       De Sahagún a Bercianos del Camino, el primer pueblo que se encuentra, ya que en Calzada del Coto no se llega a entrar, hay unos 10,5 km. de distancia. Seguimos por dicha senda, hablando del Camino y otras cuestiones, sin destacar nada trascendente, pues nos hallamos en una parte del páramo Leonés, caracterizado por la soledad, salvo en los pueblos que te encuentras en el Camino. Cuando llegamos a Bercianos del Real Camino todavía no habían transcurrido dos horas desde la salida de Sahagún; paramos un momento para ver la Ermita de la Virgen de Perales, que estaba cerrada, y observar el pueblo. Lo más destacado es que no vimos ni a una sola persona; no sé si estaba completamente deshabitado o la gente estaba en las casas; ni el Bar del pueblo estaba abierto, pese a que me consta que, en otra parte, del pueblo hay un Albergue. Ünicamente había situado en la calle principal del pueblo una máquina de bebidas de refresco. Ni siquiera nos quitamos las mochilas y seguirmos caminando. La calle principal del pueblo es de unos 2,5 km de larga, al final salimos a una zona amplia con un descampado al final, dejando a la izquierda un pequeño conjunto de árboles y a la derecha unos corrales, utilizados también como aparcamientos o para déposito de mercancías u otros objetos.
     
                     Bajamos hacia el descampado y, después de recorrer unos 200 m., nos dirigimos de nuevo a la senda de los peregrinos.  De este pueblo a El Burgo Ranero hay una distancia de 7 km. Continuamos durante una hora por esta senda hasta la llegada a la entrada de El  Burgo Ranero. Aquí encontramos una pareja de pegrinos alemanes, quienes nos hicieron unas fotos cerca de un cruceiro. En la parte interior del pueblo tampoco se veía a gente, pero, después de unos mentros, giramos hacia la derecha y nos dirigimos a la zona más moderna del pueblo. Allí hay chalets y casas más nuevas, así como un Restaurante. También, a unos diez km del restaurante, al otro lado de la carretera, está situado el Albergue.
     
                      Nos dirigimos al Restaurante; entramos allí y comimos unos bocadillos y tapas. Serían las 13,30 horas. Aquí estuvimos más de media hora. Al salir, cuando habíamos llegado a una plaza moderna de este pueblo, Felipe decidió ir a sellar al Albergue; yo me espere en la plaza, pues la Credencial ya tenía muchos sellos desde Roncesvallés y quería que me durara por lo menos hasta terminar esta parte del Camino, lo que no llegaría a suceder. En el Albergue Felipe se encontró con el Hospitalero de Sahagún, quien había andado hasta para cocinar la comida, que se tomaría con los hospitaleros de El Burgo Ranero.
     
                      Volvimos a andar. Continuamos por la zona moderna hasta girar a la izquierdas más adelante y después volver a la salida de la calle principal. Por aquí sigue el Camino, después de pasar un cementerio moderno, situado justo antes de la senda de los peregrinos. Yo comenzaba a notar molestias en la planta de los pies; no daño, sino molestias causadas porque desde Burgos casi todas las étapas eran prácticamente llanas, sin apenas montañas que permiten mayor juego para mover los pies.
     
                     De El Burgo Ranero a Reliegos hay una distancia de 13 km. El tiempo era bueno, había sol, pero no hacía calor excesivo, por lo que se podía andar bien. El camino apenas cambia, si bien se observa algun canal de agua, un pequeño aeropuerto situado a lo lejos, a la izquierda, y hacia el final, en dirección a Reliegos, los tendidos eléctricos de la vía del tren.
     
                    A cuatro km. de Reliegos hay una zona de densos árboles, situados a la izquierda, con un merendero, apto para descansar en verano y refugiarte de la inclimencias del tiempo. Por esta zona el camino ha cambiado, pues hasta el año 2003 seguías recto, girabas a la derecha y cruzabas las vías del tren. Ahora se inicia un descenso hacia la izquierda hasta llegar a un pequeño tunel, pasado el cual continúa de nuevo el Camino. Llegamos a la entrada de Reliegos pasadas las 16 horas. En la entrada del pueblo hay unas bodegas; se sigue hacia adelante y llegas a la plaza central del pueblo, donde está situado el Restaurante; después continúas hacia delante y unos cincuenta metros después giras a la izquierda hasta llegar a la calle donde está el Albergue.
     
                    En  el Albergue habría unas quince personas. Nos sitúamos en una de las salas, en la que había menos peregrinos. Desde Burgos habíamos recorrido 158 km., que yo había hecho en cinco días, pero Felipe en cuatro días, por lo que el Hospitalero se extraño de lo rápido que andaba. Estuvimos hablando con él. Cuando el Hospitalero se enteró que había estado en otras ocasiones, le dije que la última vez sería hacia el 16 de agosto de 2003; inmediatamente miró el Libro de ese año y efectivamente en esa fecha constaba que allí había pernoctado.
     
                 Por la noche fuímos a cenar y bebímos un vino bastante bueno, aunque para el gusto de Felipe quizás no estaba al punto; me explico cosas muy interesantes sobre el vino tinto. Estaban, entre otros peregrinos, una alemana y un italiano a quienes invitamos y apreciaron mucho el sabor de ese vino. La alemana había comenzado el camino en Pamplona y el italiano en Roncesvalles. Fue un día interesante y lo recorrimos sin apenas sufrimiento alguno; nos había acompañado el tiempo.
     
                   De Reliegos sé una Leyenda muy interesante, que narro en la web del Camino de Santiago http://www.agustinvm.com
     
           
                               
     
     
    April, 2007

    De Carrión de Los Condes a Sahagún

     
     
    Novedades previas
     
                 La ausencia de este Blog durante unos días es que, por fín, terminé el Camino iniciado en la Semana Santa del 2005. Mi primer Camino repartido en varios años y que constituye el camino 12+1 - como algunos me han recomendado que lo llame - de los que he andado. Efectivamente, el día 5 de abril, Jueves Santo, alrededor de las 11,15 minutos entraba en la Plaza del Obradorio, subía la magnífica escalinata de la Catedral y entraba en el Templo del Apóstol Santiago, que conozco desde mi infancia. Seguidamente me dirigí a la Oficina de Información del Peregrino y allí me expidieron la Compostela; más tarde volví a la Catedral y entré en la Sacristía, donde pague una misa para el alma de mi Padre. Después ya me fuí a la nave central, ya que pronto comenzaba la Misa del Perdón o Misericordia, dado que durante estos días no se celebraban Misas propiamente dichas hasta la Vigilía Pascual.
     
                 Sobre esta étapa ya hablaré otro momento, pues seguidamente continuaré con la narración de este Camino en el sitio que lo dejé.
     
     
     
    De Carrión de los Condes a Sahagún
     
    15 de Octubre de 2006
     
                  Alrededor de las 7,15 horas salí del Albergue de Carrión de los Condes. La étapa, que iniciaba, es una de las más largas del Camino, ya que Sahagún dista 42 Km. de Carrión de los Condes. Si alguien os dice que es 41 km lo podeis aceptar, pero no menos, pese a que las guías erróneamente indican 38 km. La experiencia y la opinió de los peregrinos nos inclinan a considerar que hay 42 km hasta el interior de la ciudad de Sahagún.
     
                 Saludé al párroco, que estaba en la puerta despidiendo a los peregrinos, y después salí al exterior. Era completamente de noche, ya que no se vislumbraba la luna, solo la luz de las farolas iluminaba la ciudad. Al cruzar la plaza, en la que se ubica el monumento a la Virgen María, miré hacia atrás y vi algún bar abierto, pero pensé que encontraría alguno más adelnte. Craso erro, una vez cruzada la Iglesia de Santiago se llega al final de una calle, que estaba en obras, por lo que desvié. Como era de noche perdí el rastro del Camino dentro de la ciudad, por lo que caminé hasta encontrar una señal de tráfico que indivicaba la dirección de Santiago de Compostela. Entonces continúe por las calles siguiendo dicha dirección y observando que todavía se oía la música en el interior de los pubs (era el amanecer de un Domingo).
     
                 Por fín, llegué a una calle que  bajaba hacia el Puente sobre el Río Carrión. Cuando llegaba al puente, por la calle de mi izquierda aparecieron una pareja de peregrinos, que también se dirigían a dicho puente. El se llamaba Miguel y ella no recuerdo si Maite, Esther u otro nombre. En el relato la llamaré Esther.
     
                 Los tres nos dirigimos hacia el puente; también ellos se habían perdido por culpa de las obras. Cogí la linterna, ya que necesitábamos, y proseguimos. Una vez cruzado el puente, el Camino sigue recto, dejando a la izquierda el Monasterio de San Zoilo. Aquí seguimos por un camino empedrado con losas grandes y situado entre un arbolado. Más tarde llegamos al cruce con la C-615; atravesamos el cruce, dejando al lado derecho una gasolinera. Una vez al otro lado de este peligrosos cruce, buscamos una señal o mojón del Camino. Hay allí uno de muy grande a la derecha y más tarde algunas flechas amarillas, difíciles de apreciar con la luz de una linterna, que indican el Camino hacia adelante.
     
     
                 Este camino continúia por una carretera secundaria asfaltada, que carece de arcén y también se la conoce como "la Carretera del Indiano". Continuamos por allí, andando unos 4 km hasta la Abadía de Benevívere, situada a la derecha. Después el Camino gira a la izquierda; y más adelante ya dejamos esta ruta para continuar por la denominada Senda de Peregrinos, conocida como la Ruta Romana que, en sus días, también fue una cañada de transhumancia que seguía hasta Astorga.
     
                Esta senda va directa a Calzadilla de la Cueza y es de 12 km de longitud, sin apenás árobles a su alrededor y transcurre rodeada de fincas. Nos encontramos en el Parámo de Castilla.
     
                 Cuando llegamos a la senda ya hacía un rato que había amanecido. Comentamos la longitud de la senda y la dificultad de hacerla con Sol, especialmente en verano. Miguel y Esther eran de Zamora y yo de Lérida.
     
                Cuando habíamos caminaod más de siete u otro kilómetros y, después de encontrarnos a muchos peregrinos, apareció detrás nuestro un Peregrino que caminaba muy rápido - parecía una locomotora -. Se paró, nos saludó y nos dijo si podía unirse a nosotros porque sino seguiría demasiado rápido. Le dijimos que sí, encantados, y continuamos caminando los cuatro juntos.  Este peregrino se llamaba Felipe y es de Benevante, por lo que se sorprendió mucho cuando se enteró que Miguel y Esther eran de Zamora - casualidades del Camino -.
     
     
               Observamos que en los campos había muchas piedras de tamaño superior a un puño y ellos nos intrigó porque desconocíamos su finalidad; y nos preguntamos como se podía arar y sembrar en el campo. De cuando en cuando encontramos algunos sauces y chopos. Más tarde nos paramos y nos aligeramos de ropa, pues ahora el sol apretaba y además ya necesitábamos los sombreros; parecía más verano que otoño.
     
               Vinieron varias súbidas, pero siempre en línea recta teniendo por norte (noroeste en realidad) el Cielo. Al final, la meseta comenzó a descender y pudimos vislumbrar en la lejanía la Torre de la Iglesia situada en el Cementerio de Calzadilla de la Cueza, situada a la derecha del Camino. Al fondo del Camino se halla el pueblo. Aquí, Miguel y Esther se quedaron junto a una fuente para comer unos bocadillos que portaban, mientras Felipe y yo continúamos hacia el Bar situado al final del pueblo.
     
     
                 Desayunamos en el Bar y estuvimos allí unos veinte minutos descansando. Felipe y yo iríamos hasta Sahagún, por lo que aún nos quedaban unos 22 km, Miguel y Esther, en principio, deseaban andar hasta Terradillos de los Templarios. Más tarde salimos y nos dirigimos hacia el final del pueblo. A la salida te encuentras, a poca distancia, el pueblo de Santa María de las Tiendas, en la que hay una única casa, que son los restos del antiguo Monasterio y que ahora están derrumbando ya, posiblemente para construir otro edificio.
     
                 El camino continúa paralelo a la izquierda de la carretera N-120; se trata de un camino de arena, también denominado senda de peregrinos. Se continúa por aquí unos 5 km hasta llegar a Ledigos, situado al otro lado de la carretera.
     
                Cruzamos hacia el otro lado y entramos en el pueblo. Aquí decidimos entrar en un Bar del pueblo para tomar un café. Cuando hacía apenas 10 minutos que estábamos allí, aparecieron Miguel y Esther.
     
                 La distancia entre Carrión de los Condes a Calzadilla de la Cueza es de unos 19 km; y de Calzadilla a Ledigos de unos 6 km; y nos faltaban unos 2,5 ó 3 km para llegar a Terradillos de los Templarios, por lo que, poco después, reanudamos la marcha, que continúa un pequeño tramo por la carretera y después por un camino de tierra, por el que andamos hasta llegar a Terradillos de los Templarios. Serían las 14 horas, por lo que entramos en la única casa del pueblo, que es Mesón y Albergue privado al propio tiempo. Aquí comimso; Miguel y Esther decidieron continuar a Sahagún con nosotros. Dos horas más tarde volvimos a andar hacia Sahagún, que distaba unos 14 km.
     
     
               Salimos de Terradillos de los Templarios directamente hacia un camino que se dirige al interior, dejando de lado la carretera, que no volveríamos a ver hasta acercarnos a Sahagún. El camino es de tierra y a esas horas - y época del año - se andaba muy bien, a diferencia del verano, ya que en el parámo se alcanzan fácilmente los 40 grados de temperatura en época estival; por ese camino hay un pozo o dos, de los que se puede extraer agua, aunque este año había un cartel diciendo que "no era potable", lo que yo dudo.
     
               Llegamos a Moratinos, pequeño pueblo con una plaza y una Iglesia dedicada a Santo Tomás Apóstol, y proseguimos hacia San Nicolás del Camino. Aquí llegamos alrededor de las seis de la tarde. Este pueblo está formado por una inmensa plaza, alrededor de la cual están edificadas la Iglesia y las casas. Cerca de la Iglesia había un bar con una terraza, por lo que decidimos descansar algo y sentarnos en la terraza para tomar unas bebidas.
     
                Un rato más tarde proseguimos el Camino, otra vez por una pista de tierra, si bien ya directamente hacia la carretera N-120, que se divisa a lo lejos. Comienza el atardecer y se observan campos con hierba, así como algún rebaño de ovejas.
     
     
                Cuando llegamos a la carretera continúamos por un camino paralelo, situado a la izquierda de 2 km de longitud. Después se puede girar a la derecha, cruzando la carretera haica la Ermita de la Virgen del Puente, o proseguir recto. Como la étapa es muy larga, continúamos recto y dos kilómetros más adelante entramos en Sahagún y una vez, cruzado el Puente del Ferrocarril, llegamos al Albergue de Peregrinos. Eran las 19,15 horas; doce horas de marcha con sus respectivos descansos.
     
     
                En el Albegue de Sahagún nos atendió un hospitalero, que previamente se colocó un lazo grande y una nariz de payaso; nos hicimos los cuatro una foto con él, luego sellamos las credenciales, pagamos el precio del Albergue y nos dirigimos al piso de arriba donde están situadas las camas y otros servicios.
     
     
                 Este albergue ocupa la mitad de la Iglesida de la Trinidad y, como el de Carrión de los Condes, está formado a base de madera en la primera planta de la Iglesia y que se sostiene por unas potentes vigas de madera; la otra mitad de la Iglesia está destinada a una Sala polivalente, en la que se celebran conferencias, corales u otro tipo de actos. Se ha respetado la estructura externa de la iglesia y se ha restaurado el interior construyendo un estupendo Albergue.
     
     
     
                
     
     
                    
    March, 2007

    Carrión de los Condes

    Carrión de los Condes
    14 de octubre de 2006
     
     
                           Como ya dije anteriormente Carrión de los Condes es una de las ciudades representativas del románico en el Camino de Santiago. Entre Frómista y esa ciudad nos encontramos con una zona representativa del arte románico, aunque tampoco nos podemos olvidar del gótico, cual sucede en la Iglesia de Santa María la Blanca de Villalcázar de Sirga, templo que es un claro ejemplo de la transición entre el románico y el gótico, aunque por sus dimensiones y su altura es más propia del arte gótico.
     
     
                            Este día, como había llegado alrededor de las 13 horas, tenía bastante tiempo, por lo que después de lavar la ropa y dar una vuelta por esta localidad, fuí a comer a una Cervecería muy céntrica, donde la dueña muy simpática me ofreció la única mesa que quedaba y me indicó que me sentara de forma distinta a lo que había hecho porque el fuerte sol de un verano retrasado daba justo frente a la mesa y dentro de un rato me daría en la cara, sino me cambiaba de postura. Comí muy bien y por la noche volví a cenar.
     
     
                     Por la tarde, me dirigí a la Iglesia de Santiago. Es una Iglesia, cuyo portal destaca por se lo más importante que se conserva de ella, pero es un fiel reflejo del románico. En él se debe destacar el Pantocrator y a sus respectivos lados el monumental friso con Apostolado. En la arquivolta de la portada hay tambiém 24 figuras que representan diversos oficios manuales, escenas de guerra, actividade intelectuales o lúdicas. Es una Iglesia del Siglo XII, pero fue saqueada e incendiada en varias ocasiones, por lo que, cuando entras dentro ves que sólo existe una sola nave y bastante grande, si bien en su día se edificaron tres. Actuamente en esta Iglesia, y desde hace años, hay un Museo en el que se ubican multitud de esculturas, estatuas, pinturas, figuras y utensilios sagrados o religiosos, que proceden de otras iglesias de esta zona, muchas de las cuales están cerradas, están destruidas o simplemente ya no existen. Destacan algunas esculturas de procesiones de Semana Santa. Ver toda esta impresionante obra es interesenta para quienes amamos la Historia del Arte, muestra inequíca de que cuando llegamos a este mundo otras personas cultas y sabias nos han precedido, así como del florecer que en otras épocas había en estas poblaciones, hoy en día revitalizadas por el Camino de Santiago. Antes de salir de esta Iglesia, subí al Campanario por medio de una escalera metálica, si bien tenía que andar con la cabeza bajada para no darme un fuerte golpe. Al llegar arriba estás frente a la campana principal y se observa una visión de toda la ciudad. Es algo que debe vivirse para percibirlo; hice unas fotos y bajé. Mientras bajaba las escaleras iba contemplando la multitud de cruces que hay colgadas desde abajo arriba en el interior de la Torre del Campanario.
     
     
     
     
                   A las ocho de la tarde fuí a Misa a la Iglesia de Santa María del Camino o de la Victoria, de la cual depende el Albergue y que se halla ubicada en la Plaza más importante de la ciudad. En el centro de la plaza, rodeada por unos árboles, cesped y bancos, se alza un monumento a Santa María con una escultura de ella sobre la cima del monumento y enfrente de ella la Iglesia, al otro lado el Edificio de Telefónica y la zona dónde se desarrolla el mercadillos algunos días de la semana.
     
     
     
                      La Iglesia de Santa María del Camino tiene dos puertas; una de ellas, con arco de medio punto, está situada frente al Monumento de la Plaza, pero no es la entrada de la Iglesia. La entrada principal está en el lado derecho, situada en pleno camino, y bajo un porche que cubre un pequeño claustro externo. La Iglesia es del Siglo XII y el portal está adornado por varias figuras, algunas de las cuales recogen unas cabezas de toro, relativas al Milagro que comentaremos después.
     
     
     
                      La Iglesia es románica, pero con tendencias de prerrománica, pues su nave izquierda, en dirección al Altar Mayor, está inclinada hacia un lado, lo cual demuestra una característica del arte prerrománico, como nos explicaron hace unos años. El Altar Mayor es barroco, pero en su época hubo uno románico, que se tapió al construir el nuevo encima, como sucedía antaño. A la izquierda del Altar Mayor, tenemos un Cristo germánico o del Rhin, caraterizado porque sus brazos están formando una Y en lugar de una Cruz; hay otro similar en Puente de la Reina (Navarra). Ahora bien, el Cristo de Carrión no estaba sobre una Cruz germánica, sino sobre una latina, pero como me comentó el anterior Párroco en el año 2003, aprovechó la situación de la Exposición de las Edades del Hombre, en la que se exhibió, para sustituirla,  y cuando volvió el Cristo a la Iglesia lo colocó sobre una Cruz en forma de Y. El Cristo es una talla que denota relax en lugar de sufrimiento.
     
     
     
                A la derecha del Altar mayor se destacan una pintura y una talla de la Virgen de Santa María del Camino. Esta escultura, que fue hallada, es totalmente románica y de piedra, lo cual es una de sus características más importantes, ya que la mayoría de las imágenes son de madera u otros materiales.
     
     
     
                  La pintura recoge el caso de las doncellas de Carrión y cuando hicieron frente a los moros al ser defendidas por cuatro toros, pues el Milagro de Santa María del Camino de Carrión de los Condes dice lo siguiente: " La Virgen recibe también el nombre de Nuestra Señora de las Victorias porque en el año 826 salvó a 4 virgenes de Carrión de los Condes de su entrega a los moros, apareciendo 4 toros que persiguieron a los moros matando a los que iban a pie.
    En commemoración a ese Milagro (Leyenda) cuatro toros de piedra se ubican en el dintel de la puerta lateral de tempo (la del claustro)".

    De Fromista a Carrión de los Condes

     
     
    De Fromista a Carrión de los Condes
     
    14 de octubre de 2006
     
     
                   Salí del Albergue, que es bastante bueno, alrededor de las siete y media, todavía no había salido el So, aunque se vislumbraba el amanecer. Giré hacia la derecha de la Plaza de la Iglesia Románica de San Martín no sin antes volver a mirar esa maravilla, continúe recto y al llegar a otra plaza giré a la izquierda. Después la salida se complica porque no se ven las flechas o señales amarillas; me guio por el instinto y después de unos 12 minutos de caminata, llegué al final de una calle, en cuya izquierda hábía dos caballos dentro de un vallado (apenas se veían porque estaba amaneciendo) y a la derecha una urbanización; giré hacia ésta y de allí me dirigí a la carretera C-980, paralelamente a la cual sigue todo el Camino hasta Carrión de los Condes ( entre 19,5 a 20 Km). Me acordaba de las dos primeras veces que mi hermano Javier y yo fuímos por esta zona en los años 1995 y 1996, y especialmente este último año en el que ibamos un grupo de cinco personas caminando más otros tres peregrinos, con los que nos veíamos entre el Camino o al final de étapa, pues no ibamos al mismo paso. La verdad es que ese año fue muy interesante, pues fue en Agosto de 1996 cuando dos de esos amigos llegaron con nosotros a Santiago desde Roncesvalles; y eso marca mucho porque son veintiseis días de intensidad caminando ora bajo el Sol hasta Galicia ora bajo la lluvia intensa desde O´Cebreiro hasta la penúltima étapa. También recordaba el año 1995, en que con Javier y yo venía un peregrino de Alicante, llamado Paco, quien recuerda esa étapa como aquélla en que le salió la primera ampolla y todo porque él y Javier se empeñaron en competir para ver quién llegaba antes a Carrión de los Condes. Pero ésto era otro Camino y ahora algunas de las señales colocadas en la senda de peregrinos habían desaparecido más por la acción humana, que por el transcurso del tiempo o el clima.
     
     
                      La etapa de hoy es corta y de transición a la gran etapa de mañana (41-42 km), pero también en esta étapa muchos peregrinos - casi todos españoles - terminaban en Carrión de los Condes. De este hecho me apercibí claramente el día siguiente.
     
     
                      Una vez atravesado un puente, el Camino sigue recto, paralelo a la carretera como ya he indicado antes, hasta Población de Campos - a 3,6 km. de Fromista -. Cuando llegas a Población de Campos entras en el pueblo y das la vuelta por varias calles del mismo. Después se puede volver al camino paralelo a la carretera o bien girar a la izquierda por un Camino que pasa por Villovieco y de allí a Villalzcázar de Sirga.
     
                      Opté por el primero de los caminos, que es el seguido por la mayoría de peregrinos y el más recto. Una vez incorporado al Camino de nuevo, sigo por la senda, que, salvo una pequeña curva en Revenga de Campos, es totalmenmte recta hasta Carrión de los Condes.
     
                     En el primer tramo del Camino hay poco que destacar salvo la Ermita de Socorro, situada al lado izquierdo del camino y de la carretera. Más adelante, aun poco antes de llegar a Revenga te encuentras, junto al camino y a tu derecha, una zona de investigación geológica, donde hay  distintas variantes de árboles arbustos y otras plantas, que se dan en esta parte del camino. Me paré aquí un momento para leer las explicacioens del cartel indicativo, miré los árboles y plantas y saqué algunas fotos. Además el día ya era totalmente soleado y sin nubes, por lo  que era apto para disfrutar de esas pequeñas sorpresas que se te presentan en el Camino.
     
                     Continúe adelante y en poco tiempo ya  entré en Revenga. Proseguí, atravesando el pueblo, sin solución de continuidad hasta Villarmentero de Campos, que dista cuatro Km. de Revenga. Al llegar a Villarmentero seguí hasta el final del pueblo, después bajé hacia una zona en la que hay un merendero, deposité la mochila en una mesa y después me quité el forro polar, pues ya hacia calor y con la camiseta y la sudadera me abrigaba suficientemente. De paso, tomé unos pocos cacahuetes y reanudé la marcha hacia Villalcázar de Sirga, a 6 km. de Villarmentero.
     
                    Seguí sin apenas contratiempos, salvo la temperatura que cada vez era más buena; parecía que estuviéramos a final de agosto o principios de septiembre, razón por la cual me había puesto el sombrero al salir de Villarmentero. Cuando llegué a Villalcázar de Sirga, en lugar de continuar recto hacia Carrión, me dirigí al interior del pueblo hasta la plaza donde está situada la enorma Iglesia de Villalcázar de Sirga, frente a la cual hay un bar. Entré a desayunar aquí, comí un bocadillo muy grande y bebí un Aquarius y un café con hielo. En el bar había dos parejas, que iban con coche de apoyo, y se estaban comiendo una gran tortilla suficiente para alimentar a seis o siete personas; bromearon con el tamano de mi mochila y me preguntaron se quería comer una parte de su tortilla. Dos de ellos iban a pie y los otros dos en coche, pero como era ya sábado y el puente del Pilar finalizaba no sabían si terminar hoy en Carrión o mañana en otro sitio. Esto era un reflejo de la diáspora de peregrinos que se produciría entre el sábado y el domingo.
     
     
                     Después de desayunar, le dijé al propietario del bar si podía dejar allí la mochila mientras visitaba la Iglesia. Como siempre, muy amablemente, no me puso ningún problema. Salí del bar, atravesé la plaza y subí la gran escalinata de esa Iglesia. Si se observa bien, la fachada de la Iglesia está inclinada y, según nos contó una vez un guía, ello es debido al terremoto de Lisboa, cuyo seísmo tuvo reflejo aquí. Ahora pienso que esta afirmación debe ser cierta porque este año pasado hubo un seísmo con epicentro en Sevilla y produjo efectos en Madrid.
     
                   El Altar Mayor de la Iglesia está en obras de restauración, pero pude fijarme bien en otras imágenes, los púlpitos y las sepulturas de algunos reyes. Dí una vuelta por la Iglesia y desde el final comprobé el estilo gótico de las tres naves, los ábsides, las ventanas y el efecto que produce la entrada de la luz en la nave central.  Después de un detenido examen, salí fuera, dí una vuelta por la parte colindante a la Iglesia, que está alzada a bastantes metros del suelo de la plaza, como la misma Iglesia. Alli hice unas fotos de la Iglesia y de la vista que contemplaba con las dos cámaras, la automática y la digital.
     
                    Después volví al bar, recogí la mochila, me puse el sombrero y reanudé el Camino. Este sigue por el interior de la plaza; pasas cerca de un mesón, frente al cual hay situada una estatua de un mesonero con una mesa  y una silla vacia para que el qué quiera pueda sentarse junto al mesonero y hacerse una foto con él. El camino sigue adelante por una calle recta hasta que de nuevo llegas a la senda de los peregrinos y a la carretera. Vuelves de nuevo a la senda y de aquí a Carrión hay 6 km. más. Eran aproximadamente las 12 del mediodia.
     
     
                    Continúe recto y a buen paso hasta llegar a la entrada de Carrión de los Condes. Eran las 13 horas aproximadamente. Abandoné la senda y atravesé la carretera; entré en esta población y un km. más adelante llegas a una plaza, en la que esta situada la Iglesia de Santa María del Camino, de la cual depende el Albergue. Giras a la derecha y después de atravesar la plaza continúas unos metros por la calle de la derecha, adyacente a la Iglesia, y después ya entras en el Albergue, que está bastante bien. La útlima vez que estuvé allí fue en agosto de 2003  y en esa época todavía llevaban el Albergue el párroco y la hermana de éste, que regentaban el mismo y atendían a los peregrinos desde hacía muchos años. Pero esta vez, ya no estaba la hermana del párroco, que era quién realmente hacia de hospitalera, por lo que deduje que habían nombrado otro párroco y aquél se hábría jubilado. Así es, como lo comprobé en la Misa de las 20 horas,  ahora el Albergue lo llevan el nuevo párroco y un sacerdote, que es quien hace prácticamente de hospitalero, si bien también les ayudan una chica y otras personas.
     
     
                     Como creo que es interesante, el próximo capitulo lo dedicaré exclusivamente a la ciudad de Carrión de los Condes, que como Fromista destaca por el arte románico.
    February, 2007

    De Castrojeriz a Fromista

     
     
    De Castrojeriz a Frómista
     
    13 de Octubre de 2006
     
                   Como dije el otro día, con el pensamiento y los sentimientos hacia mi Padre,  continuaré con la descripción de las étapas del Camino.
     
                   En  el Alberge de Resti nos despertaron, alrededor de las siete y media, con música gregoriana. La gente se levantó poco a poco y del mismo modo fueron subiendo al piso de arriba, donde Resti nos preparaba café con leche y unas pastas. Allí una chica alemana nos hizo unas fotos a Antonio y a mí con Resti. Antonio había tenido un problema con él el año anteior, que peregrinó en bicicleta, y  querían congranciarse ambos.
     
                  Saldríamos del Albergue, alrededor de las 8 a las 8,30 horas de la mañana. La ciudad de Castrojeriz es bastante larga y extensa, pero como el Albergue está ubicado al final, pronto salimos hacia una pista de tierra, al girar hacia la derecha. Allí iniciamos la caminata por una pista, la cual se dirige en primer lugar hacia el río Odrilla. Hay situados aquí dos puentes, uno medieval, y otro de madera para los peregrinos, al que se accede por medio de una senda de madera. Poco después el camino comienza a ascender, pero muy poco. Detrás nuestro se observa la cudad y el amanecer que, con la niebla y algunas nubes, produce un efecto natural maravilloso, en el que se conjuga el amarillo del sol y el azul grisáceo de las nubes y la niebla. Al lado izquierdo un camino se dirige hacia Astudillo y al lado derecho a Osorno. Enfrente la cuesta de Mostelares, a la que nos dirigimos y la única de las súbidas o ascensos importantes que quedan en los 200 Km. siguientes, caracterizado por las extensas llanuras del Páramo de Castilla y del Páramo Leonés. Minutos más tarde iniciamos el ascenso de la cuesta de Mostelares, el final de la cima y la gente que está subiendo no se ven debido a la intensidad de la niebla que alli reina. A medida que subimos, notamos que la cuesta se hace cada vez más pesada; dentro de un rato comienzo a apretar más; paro después unos segundos en medio de la súbida para ver el paisaje y la ciudad de Castrojeriz, situada a nuestra espalda. Continuamos el ascenso, tenemos dos peregrinos detrás nuestro y seguimos, mientras cada vez notamos más la humedad de la niebla. Cuando llegamos arriba, paré un momento para hacer unas fotos. Me dí cuenta que desde allí teníamos algo de luz solar y era factible realizarlas.
     
                 Cuando llegas arriba, a la derecha hay situado un hito que recuerda el lugar. La cima es una llanura de un kilometro de diámetro aproximdamente, sembrada de hierba y con abundantes piedras. Seguimos el camino y al final de la Meseta viene una pendiente muy fuerte, conocida como Collada del Camino Francés. Descendemos con más cuidado que la súbida, pues estas bajadas son un peligro para las rodillas. Una vez abajo el Camino transcurre por una inmensa recta, en donde ya brillaba el sol y había desaparecido el resto de niebla; tampoco veríamos más nubes durante el resto de la jornada.
     
                 El Sol cada vez era más intenso y ahora predominaba el amarillo de la tierra y el verde de los campos que lindaban a ambos lados del Camino. La recta es totalmente llana, salvo al final donde hay una pequeña subida, que nos lleva hacia una fuente, conocida como Fuente del Piojo. Allí la gente se paraba a desayunar, yo paré para beber agua y disfrutar un rato del día y el paisaje. Pero Antonio me dijo que el prefería caminar y que nos veríamos más adelante. Estuve un rato descansado y me comí la última manzana que llevaba, así como llene la cantimplora de agua.
     
                Más tarde reanudé el Camino. Como ayer había hecho unos 40 ó 41 km., en lugar de los treinta que había hasta Hontanas; hoy la étapa era sólo de 25 km. en lugar de 35 km., por lo que parar un rato no suponía ningún problema. Unos Kilómetros más tarde se llega a la Ermita de San Nicolás, donde ahora hay un albergue regentado por una cofradía o asociación italiana, aunque en esta época del año está cerrado. Se trata de una iglesia antigua y si puedes entrar dentro sientes esa paz que inspira en muchas ocasiones el arte románico.
     
              Unos metros después, pasas la carretera, y llegas al Puente que transcurre sobre el Río Prisuerga, donde se observa un paisaje muy agradable; el agua discurre lentamente y el caudal es bastante denso. Una vez, atravesado el Puente ya entras en la Provincia de Palencia, como te lo recuerda un Hito allí colocado. Después giras a la derecha por un camino y unos Kilómetros más tarde llegas a Itero de la Vega. Aquí hay un albergue con un Bar, por lo que cuando llegue ya había muchos peregrinos extranjeros allí desayunando. Yo también paré, pues las pastas de Resti ya no las sentía en el estomago. Aquí comí un buen bocata, bebí un Acuarius y un café. Todos los peregrinos ya eran extranjero, apenas ví un peregrino español. Antonio no lo había encontrado, por lo que pensé que ya estaba muy adelante, pero me equivoqué, como veremos más adelante.
     
                     Después de un fuerte desayuno los peregrinos fuimos saliendo. Continúe la caminata; y minutos más tarde ya salía del pueblo. Quedaban unos cinco kilometros hasta Boadilla del Camino, pero el viaje es muy aburrido porque todo es plena llanura, sólo de cuando en cuando ves a unos agricultores que aprovechan el fin de semana para labrar con los tractores.
    Cuando faltaría un kilómetro a Boadilla del Camino, oí unos gritos detrás mío, era Antonio. Se había desviado hacia Itero del Castillo para ver un Albergue, que conoció el año anteriro y saludar a la gente, por lo que había dado mucha más vuelta y eso explicaba que no lo hubiera vuelto a encontrar. Por otro lado, como ya llevaba quince días de Camino, habia decidido volver a casa y la étapa de hoy sería la última por el momento; ya que volvería otra vez para continuarlo.
     
                    Llegamos a Boadilla del Camino; nos paramos en una mágnifica fuente, que se mueve con sistema hidraúlico de los pozos. Allí un señor del pueblo se nos acercó, nos explicó cosas y nos hicimos una foto con él, que era lo que realmente deseaba pues se dedicaba a saludar a todos los peregrinos. Antonio quiso ir a un Bar y alli bebimos algo. Cerca de allí se encuentra el Rollo Jurisdiccional, monumento de estilo gótico tardío del Siglo XV.
     
                   Después salimos de Boadilla del Camino. Recordé entonces la diferencia entre caminar por estas tierras en verano, con un sol de justicia, ya que los 40 grados son seguros, entre caminar un trece de octubre con un buen sol, que incluso me permitía caminar con manga corta.
     
                    Caminas un rato hasta girar a la izquierda y llegar a un  Camino que transcurre durante cinco largos Kilómetros paralelamente al Canal de Castilla, siempre situado a tu izquierda. Allí nos encontramos a alemanes y frances, que nos preguntaron por le Camino; hablé con ellos en inglés, aunque con esfuerzos porque no lo practico mucho. Estaban muy contentos por el buen sol que reinaba ese día e incluso había algunos que se tendían en el campo a tomar el Sol. Esta es una de las conductas que me gusta más de algunos peregrinos: aprovechar el momento, disfrutar de la naturaleza y del aire libre, del que difíclmente podemos gozar en nuestra actividad cotidiana.
     
                    Continuamos estos cinco Kilometros y hablamos también del problema del trasvase de aguas en otros sitios de España; y lo mal que se estaba enfocando el tema. El Canal de Castilla era testigo mudo de nuestra conversación y uno pensaba "como hace varios siglos otras personas tenían una visión de futuro más amplia que hoy". Cuando llegabamos cerca de la presa, situada justo en Frómista, vimos unos árboles que ascendían desde el propio canal hacia la superficie; eran robustos, anchos y altos.
     
                    El camino llega hasta la Presa, que sirve para cambiar el desnivel del agua, ya que el canal continúa abajo a un nivel inferior de ochocientos metros aproximadamente. Sin embargo, aquí debes atravesar la presa por un puente, donde nos hicimos unas fotos, y después bajas un pequeño camino y ya estamos en la entrada de Frómista. Quince minutos más tarde estabamos en el centro del pueblo, donde está situada la Iglesia Románica de San Martín, uno de los templos románicos más bellos del Camino, aunque destaca por su sencillez. Antonio continuó hasta aquí para ver este monumento, que se había perdido el año anteior, después continuaría hasta el próximo pueblo, donde cogería un autobús para volver a casa. Aquí nos despedimos.
     
                     Por cierto, después del Albergue, situado en la misma Plaza delante del monumento, y como ya eran alrededor de las cuatro de la tarde y no había menús, en un Bar situado en otra plaza tomé dos tapas muy buenas, acompañadas de un vaso de vino de Ribera del Duero y de un postre de la casa. Un día muy interesante.
    January, 2007

    In memoriam de Mi Padre

     

    IN MEMORIAM

    AGUSTÍN VIGO RODRÍGUEZ

    Mí Padre

     

     

    El día 11 de enero de 2007, a las 0,15 horas, falleció mi Padre Agustín Vigo Rodríguez a consecuencia de una insuficiencia respiratoria ocasionada por una negligencia médica.

    Mi padre es la persona más buena que he conocido, quizás demasiado porque, aunque era socarrón y espabilado, nunca hizo daño a nadie. Mi cuñado lo definió así: "Una persona que hizo el bien sin hacer ruido". Mi padre siempre ha sido una persona de profunda fe, un católico practicante, que cada día iba a Misa hasta que su fortaleza física se lo permitió. Pero, aún así, cada día rezaba el Rosario, consultaba el Evangelio que correspondía a esa jornada y apuntaba los datos que consideraba oportunos sobre los Santos de ese día.

    Es una persona que ha sabido transmitir la fe a sus cuatro hijos, se ha preocupado incluso demasiado por ellos y siempre estaba atento con todo el mundo. Bastante simpático en su actividad cotidiana y persona muy querida por todos, familiares, amigos y vecinos. Gracias a él y a mi Madre hemos conseguido cada hijo algunas de las metas que nos habíamos marcado y esperamos que nos siga ayudando desde el Cielo, ya que si él no está allí difícilmente llegaran otras personas.

    Cuando los demás confiábamos aún en su salud, él quiso recibir la Sagrada Unción de los Enfermos y ese mismo día el Niño Jesús, que tanto quiso contemplar estas Navidades, se lo llevó Arriba.

    A mis amigos les envié el siguiente sms "mi padre se ha ido al cielo", pues para mí no ha muerto, sino que siempre lo tendré presente todos los días de mi vida.

    Es la persona que he tenido siempre en mente durante mis estudios y mi trabajo; la persona por la que he querido conseguir mis objetivos profesionales y por la que, en el futuro, seguiré luchando.

    Desde que éramos pequeños todos los hijos viajábamos a Galicia y concretamente a Medín de O Pino, localidad muy próxima a Santiago. Esta ciudad, su Catedral y el Santo Patrón la hemos conocido desde nuestra infancia y de allí nos vino, entre otras cosas, el amor y la estima hacia el Camino de Santiago. Es más, según me contó él, por la casa de mi Abuela paterna pasaba antiguamente una de las variantes del Camino de Santiago.

    He escrito sin deliberación previa, sin pensarlo previamente, pero creo que así debe quedar redactado, si bien todo se puede resumir del siguiente modo: "Es la persona más buena que conocí en este mundo, un amante de la familia, una persona de profunda fe y una persona sabia y culta, pues su cabeza está perfecta al cien por cien el mismo día que nos dejó; su afición a la lectura de libros de Historia y de Cultura era impresionante". En síntesis, nos transmitió la Fe en Jesús y el Corazón de María, nos enseño su Galicia natal, su afición por la lectura y la escritura y nos ayudó, con el apoyo de mi Madre, siempre que lo necesitamos. Una Gran Persona muy buena, lo que hoy en día es difícil conocer, especialmente en el trabajo.

    Muchas gracias Papá.

     

    NOTA: A los que accedeis a este Blog os comunico que continuaré narrando las Etapas del Camino de Santiago que recorrí en Octubre desde Burgos a Villafranca del Bierzo, pero hoy sólo tenía un pensamiento en mi mente, un deseo en mi corazón y una inquietud personal. Tan pronto pueda continuaré con la narración del Camino y la publicación de fotos. Un abrazo.

     

    November, 2006

    Burgos a Castrojeriz

    Burgos a Castrojeriz
    12 de Octubre de 2006
    De nuevo reanudé el Camino. Lástima que no lo pude terminar, pues aunque desde el principio sabía que no podría terminarlo, pues debía estar volver a Lérida el día 24 de octubre, me hubiera gustado llegar a Santiago con la gente que conocí. De todos modos, el Camino fué más largo de lo previsto.
    Llegué a Burgos a las cuatro de la madrugada del día 12 de octubre. Me dirigí al Albergue, pero pronto me dí cuenta que aquello era un error. En Burgos hacía un frío impresionante, por lo que cuando llegue al Albegue y me dí cuenta que no había ningún bar abierto por el alrededor, decidí comerme uno de los bocadillos y después volví a la estacíón. Allí abrieron el bar a las 6,30; pude tomar un café con Leche y un bollo. También sellé la credencia en Renfe, así ya no tendría que esperar a que se despertaran los Hospitaleros. A las 7,15 me dirigí al Albergue de nuevo porque pensé que un cuarto de hora más tarde, pese a ser de noche, la gente comenzaría a caminar. Estaba en lo cierto, a las siete y media gran parte de los peregrinos comenzában a andar.
    Tomé el Camino, que continúa por el parque, donde se ubica el Albergue, sale después de dicho lugar por la puerta del final; se gira hacia la derecha y se sigue paralelo a la Universidad y la zona nueva de Edificios recién construidos. Más adelante, debes cruzar hacia un camino, que te desvia el rió Arlanzón. Actualmente se da una gran vuelta por el hecho de que se construyó una Autovía, lo que te recuerdan con un letrero al llegar a la altura del río. El camino sigue hacia Villalbilla de Burgos, pero la primera población importantes es Tardajos, situado a 9 km. de Burgos. Aquí entré en un Bar, tomé un cafe y volví a desayunar, pues estaba étapa era de 41 Km y es una de las más fuertes del Camino, desde mi punto de vista.
    Vólvi a reanudar la caminata. A los 2 Km. se llega a Rabé de las Calzadas, población en la que entrás por una plaza con una fuente y más tarde llegas a la plaza mayor del pueblo, en la que se observa una buena vista de la Iglesia y el Convento. Continué hasta Hornillos del Camino. Durante este trayecto ya me encontré con más peregrinos. A partir de aquí el peregrino observa la amplitud de la meseta, pues salvo los peregrinos y algún lugareño, no se observa nada ni hacia el Norte, el Sur, el Este o el Oeste. Estamos en pleno páramo de Castilla - y así serán las próximas étapas -. Se notaba que era el Puente del Pilar, pues había mucha gente caminando. Esto cambió a partir de Carrión de los Condes, tres días más tarde.
    En Hornillos del Camino paré en un bar a beber una Coca Cola; y después de media hora volví a caminar. Me encontraba muy bien y no me hacía nada daño, pese a que había dormido unas cuatro horas y pico. Serían las 12,30 de la mañana.
    El camino continúa todo el rato de forma recta y, salvo dos súbidas destacadas, lo demás es una inmensa llanura. De Hornillos a Hontanas hay 10 km y pico. Sin embargo, 5 Km. antes de Hontanas hay un Albergue en Fuente Sambol, que es una zona verde perdida en la inmensidad de la llanura, con agua abundante y un pequeño Albergue. El único problema es que debes desviarte 500 metros hacia la derecha y volver después al Camino - es decir, 1 km. más -, pero esta vez decidí ir allí. Atravesé un campo, entré en la zona verde próxima al manantial, me senté en un banco y me comí una naranja. Pero me fuí deprisa porque soplaba un viento muy fuerte.
    Después de más de cinco km. de caminata llegué a Hontanas alredor de las 14,30 horas y me senté delante del Albergue, donde estuvé hablando con la Hospitalera, quien me contó que ya se veían a pocos peregrinos con mochilas grandes esos días. Le dijé que continuaría y me explicó algunas de las anécdotas de los peregrinos que viajan con coche de apoyo; y me aclaró que no tendría problema de hospedaje en Castrojeriz, ya que ahora hay tres albergues.
    Alrededor de las 15,30 volví a caminar. De Hontanas a las Ruinas del Monasterio de San Antón el Camino es prácticamente una bajada; se camina por senderos y el tiempo era muy bueno; hacía calor y ya llevaba manga corta. El antiguo Monaterio de San Antón estaba cerrado, ignoro si por las fechas o porque el Hospitalero, que lo fundó, había muerto el mes de Agosto en accidente de tren. El Camino continúa recto, pero la llegada a Castrojeriz engaña mucho, pues debes andar, como mínimo, dos km. y eso depende del Albergue que vayas. Fuí al de Resti y la verdad es que cuando llegué estaba ya muy cansado. A mí y a otros dos peregrinos nos dieron las últmas camas que quedaban. Uno de ellos caminaba y el otro lo hacía en bici. El peregrino de a pie se llamaba Antonio, con quien andé al día siguiente hasta llegar a Fromista.
    October, 2006

    San Juan de Ortega a Burgos

     
     
     
    San Juan de Ortega a Burgos
     
    17 de abril de 2006
     
     
     
                     Esta era la última étapa de esta segunda parte del Camino, que pronto reanudaré. El día amaneció muy lluvioso; en el Albergue sólo quedabamos cinco españoles - dos chicos y tres chicas - y cuatro o cinco extranjeros.
     
                     Nos levantamos hacia las ocho de la mañana. Uno de los españoles se fué antes, pues quería llegar pronto a Burgos para el Camino de vuelta; yo continúe el Camino con tres chicas de Castellón, que había conocido la tarde anterior, una de ellas estaba mal de una pierna, por lo que, en algunas ocasiones, me adelanté algo.
     
                     Salimos del albergue con las capelinas puestas. De las diferentes variantes que hay del Camino hasta Burgos, cogimos la que pasa por Atapueca, la más usada y conocida. Antes paramos en Ages, donde desayunamos en el albergue de dicha localidad y allí vimos a algunos de los peregrinos de los días anteriores. Más tarde salimos del albergue por la puerta de atrás, para evitar dar tanta vuelta; continuamos hasta Atapuerca. De este pueblo nos dirigimos ya hacia el Monte de Atapuerca, que es otro de los hitos del Camino, y cuya ascensión es confortable e interesante; la lluvia era débil pero continúa y no hacía excesivo calor, por lo que se subió muy bien. Una vez allí nos paramos en la Cruz situada arriba y seguimos hasta que se incia al bajada de la montaña;  de allí  fuímos a Cardeñuela, pasando por varios senderos rodeados de campos y subiendo algunas cimas. Al final llegamos a Orbaneja, donde descansamos en un bar para beber algo. Después proseguimos hasta Villafría. El camino pasa por una Base militar ahora desaparecida o reconstruida. Y así hasta Burgo. El único problema es la entrada a Burgos poque desde la entrada de la ciudad hasta el final, donde está el Albergue, hay siete Km. y, encima, parte del Camino se desvia por el Polígono Industrial de Logroño.
     
                        El Albergue está situado al otro lado del Río, dentro de un parque y zona de vegetación, en la que suele practicarse footing y hacer acambada, todo ello cerca de la Zona Universitaria.
     
                       La estancia en Burgos fue interesante; allí visitamos la Catedral, el muso de la Catedral y tomamos tapas para cenar.
     
                      

    Belorado a San Juan de Orega

     
     
    Belorado a San Juan de Ortega
    16 de abril de 2006
     
     
                            Este día muchos de los peregrinos volverían hacia sus casas, por lo que el Camino cambió un poco, pero no mucho, pues casi todos ya nos conocíamos de vista.
     
                           Salí por la mañana siguiendo la calle del Albergue hasta el final del pueblo; cruzas la carretera y entras en un parque, donde antes había un segundo albegue en casos de saturación del Albergue principal del pueblo; pasas por delante de esa casita y cruzas un pequeño puente de madera apto sólo para peatones; una vez atravesado el río Tirón sigues un rato por la carretera y más adelante se abandona la misma por la izquierda, junto al desvío de la comarcal de San Miguel de Pedroso. Sigues hacia Tosantos y después a Villambista; después vuelves a cruzar la carretera para entrar en Espinosa del Camino. Recuerdo muy bien este tramo porque el año 1996, como era las seis de la mañana y todavía de noche, nos perdimos algunos peregrinos, hasta que yendo a una zona iluminada consultamos la Guía de Elías Valiña, el parroco enterrado en O Cebreiro, en la que se describían muy bien los lugares y las casas de la zona, lo cual esa vez nos permitió retomar el Camino.
     
                      El Camino sigue por Espinosa del Camino y luego llegas a una anchas pista forestal; más tarde llegas a una cima, donde divisas ya Villafranca Montes de Oca; inicias una bajada y a tu derecha encuentras los restos del Monasterio de San Félix. Por último, después de la bajada, giras a la izquierda y sigues recto hasta la carretera, que rápidamente te conduce al pueblo de Villafranca Montes de Oca.
     
                      Allí desayuné; me preguntaron unos peregrinos que tal era la ascensión de los Montes de Oca, y les contesté: "es interesante". Todos sonrieron porque entendieron que era fuerte; les aclare que al principio era muy fuerte, pero que despué se hacía bien. Supongo que luego se acordarían de mí, pues la verdad era más dura de lo que había descrito, especialmente porque, al principio, dado el tipo de subida la mochila la sientes mucho. Pero con paso continúo, paciencia y ánimo se sube muy bien.
     
                   La súbida a los Montes de Oca es impresionante. En realidad son varias las súbidas que hay, pues después de algunos llanos vienen otras cimas y así sucesivamente. Pero caminas sobre tierra rojiza y rodeado de árboles. Fue una ascensión muy interesante y lo pasé muy bien, sin ninguna molestia en los pies, ni problemas de salud de ningún tipo, que es lo que más te afecta en estas caminatas.
     
                   Cuando llegue a San Juan de Ortega me quedé en el Albergue porque me gusta el sitio, pero ya no está tan cuidado, razón por la cual sólo cinco peregrinos españoles más y algunos extranjeros se quedaron en el Albergue; los demás comieron y continuaron hasta Ages, donde ahora hay un Albergue nuevo. Al día siguiente nos encontraríamos todos.

    Santo Domingo a Belorado

     
     
      Santo Domingo de la Calzada a Belorado
     
       15 de abril de 2006
     
                       
                             El tiempo que disfrute ese día era totalmente distinto al de otras ocasiones que había andado esa étapa. Casí todas las veces anteriores era el mes de Agosto, mes de sequía por estas tierras, por eso nada más salir del Albergue encontré el tiempo nublado, si bien todavía no me puse la capelina, pues si no llueve es mejor no llevarla encima, pues se suda bastante. Me tomé un café de una de las máquinas situadas en un cobertizo cercano al Albergue, donde también se pararon dos ciclistas. Después ya inicié el Camino, me pare un rato delante la Plaza de la Catedral, situada a cincuenta metros del Albergue, y saqué unas fotos con mi cámara digital, recién comprada, aunque como amante de la fotografía llevaba también otra cámara automática compacta, pues también me gustan mucho las fotos de carrete.
     
                         También eché unas fotos a la Iglesia de los Padres Claretianos, situada más arriba, y a la estatuta del Peregrino. Después ya volví a la senda del Camino y me dirigí hacia el Puente del Río Oja, construido por Santo Domingo de la Calzada, quien dedicó parte de su vida a construir caminos y puentes para los peregrinos, como tambièn lo haría su discípula San Juan de Ortega. En el Puente sobre el Río Oja me encontré con la sorpresa de que el río llevaba agua; siempre lo había visto seco, lo cual daría lugar a que mi hermano se sorprendiera cuando vio las fotos de ese río.
     
                       Al terminar de cruzar ese largo puente, la comenzó a lloviznar, por lo que, como primera medida, puse la funda a la mochila; la capelina la preparé, pero la guarda para más tarde, pues prefería caminar un rato sin ella. Seguidamente continué por carretera; más tarde ví que el Camino se giraba hacia la derecha por un nuevo sendero; tenía mis dudas de cogerlo porque recordaba que siempre había ido recto; cuando lo iba a hacer, un hombre, que descargaba sacos de un vehículo, me dijo que siguiera recto, además me dijo que así se cortaba más; le dí las gracias, y me convencí de que mi primera impresión era la correcta. Sucede que, en muchos sitios, se ha adecuado el camino, desviándolo por caminos de tierra, lo cual es mejor para andar, pero, en algunas ocasiones, no vale la pena, máxime si llueve.
     
                      El camino más adelante se introduce en una senda situada a la izquierda y continúas por ella y por carretera antigua hasta llegar al pueblo de Grañón, la última localidad de La Rioja. Allí, pasada la Iglesia y la plaza del pueblo, fuí a desayunar a un Bar, donde me encontré a Andrés y Ursula; más tarde me encontraría al chico, que se había separado de su madre, que iba detrás; José María se había vuelto a casa. Seguimos el camino ascendiendo por el pueblo; llegamos al límite de las Comunidades de La Rioja y Castilla León, y continuamos hasta Redecilla del Camino, el primer puelbo de la Comunidad de Castila León, en cuya Iglesia se encuentra una Pila Bautismal románica, en la que están grabadas las Dos Ciudades de la famosa obra de San Agustín.
     
                     Aquí entramos y volví a sacar unas fotos de esa obra de arte del Siglo XII. Después de este pueblo, más adelante te encuentras con Castilldelgado, Viloria, un pequeño pueblo famoso por que allí nació Santo Domingo, y Villamayor del Río. Aquí descansé un poco, pues me había adelantado y evite subir a Viloria. Posteriormente, continué el Camino hasta Belorado, lugar en el el Albergue principal estaba cerrado y teníamos que ir a otro que era privado. Aquí nos encontramos todos; al día siguiente algunos continuarían el Camino, pero otros se comenzarían a ir, ya que era Sábado Santo y había comunidades en que el Lunes de Pascua no era festivo.